A veces es difícil hablar, o escribir, de lo afectos… a los afectos.
Anoche ustedes necesitaban hablar, o decir… no se necesita hablar para decir. Yo también necesitaba decir pero no pude encontrar las palabras… y caminé tratando de encontrarlas. Por callecitas oscuras y desiertas las busqué y en algún momento las tuve… casi.
Recuerdo que esa misma tarde, cuando comenté de ir al puerto, vos me dijiste que no fuera loco, confiada, como quitándole importancia; y vos, loquito, resoplaste con suficiencia ante la idea; pero ustedes dos no engañan a nadie. En las buenas, en las malas, en los finales, y en los comienzos, los amigos tienen que estar.
También vamos a seguir estando cuando vuelvas, sabélo.
El Río Ancho Como Mar suele hablar y contar historias para quien sabe escuchar y a veces su voz es reconfortante. Hoy, cuando la suerte estuvo finalmente echada, que aprontamos el mate y fuimos hasta la orilla, presté atención. Pero no traía la voz que quería escuchar. El viento tampoco.
Podría decir que los quiero, por ejemplo, y no sería mentira. Pero sería tremendamente insuficiente, casi como el remedo de un sentimiento, una sombra pálida y temblorosa de la realidad.
Todavía sigo buscando… aunque estoy empezando a creer que esas palabras, sencillamente no existen. Ni siquiera sé si es sensato buscarlas. Ataduras invisibles que sujetan lo inaprensible; que limitan lo inabarcable. No tiene demasiado sentido por momentos.
Pero entonces, cómo…?
Pancho





7 respuestas hasta el momento ↓
dina // Febrero 25, 2008 a 7:42 am |
Ataduras invisibles que sujetan lo inaprensible; que limitan lo inabarcable. No tiene demasiado sentido por momentos…(!!!)…es asi no……? igual hay un desgarro…pufff…no me doy cuenta de donde viene…si de las entrañas o el alma….
Pancho // Febrero 25, 2008 a 8:46 am |
Cuando lo sepa vas a ser la primera en saberlo.
Naxto // Febrero 25, 2008 a 2:24 pm |
La auscencia es la presencia más fuerte.
Pancho // Febrero 25, 2008 a 2:36 pm |
Tan inevitable como las mareas, e igual de poderosa.
dina // Febrero 26, 2008 a 9:18 am |
ah….me encantó…podríamos seguir “hasta la China”…entre mareas y ausencias….pero digo….algun condimente humorístico quizá?…dale yo se´que ustedes pueden….arranquen y yo los sigo….bo…
Pancho // Febrero 26, 2008 a 11:10 am |
Bueno, sí sé que es mucho más fácil pretenderlo que hacerlo…
Sabés el de Jaimito, los helados y la forma de pensar?
dina // Marzo 2, 2008 a 7:39 pm |
no, no lo se`, pero recièn pude abrir el 42…y me diò muuuucha alegrià…es una manera de estar mas cerca no hay duda , que lo pariò a estas maquinolas…aunque todavìa no encuntri ni los arrobas ni las tildes…no mporta no? llegamos igual