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Minas

Abril 7, 2008 · Deja un comentario

No, no tiene nada que ver con el post homónimo publicado a principios del año pasado… bueno, al menos no en su escencia.

Como parte de las variadas actividades llevadas a cabo junto a mi hermano Naxto este fin de semana, puedo comentar la situación de siempre: tuve que esperarlo.

El vago es peor que una novia. Y no porque demore en arreglarse, sino porque sencillamente no le interesa llegar en hora a ninguna parte. Aunque en su defensa debo decir que el plan que habíamos trazado oportunamente, no tuvo mejor idea que trazar planes propios, así que todos y cada uno de los horarios que teníamos previstos se fueron al carajo.

El tema es que me comí tres horas de espera en la ciudad de Minas, en el departamento de Lavalleja, al este del país, metida entre las sierras. Estas son algunas de las impresiones elaboradas desde la ventana de un bar.

En Minas te sirven el café junto con el vaso con soda… sin tener que pedirlo! Eso es casi del primer mundo!

En Minas se sirven algunos de los “tostados” más insulsos del universo conocido.

En Minas no te “ahogan” el whisky! Esto también es del primer mundo!

Las sierras de Minas parecen tener un efecto positivo en el desarrollo de las individuas mujeres de género femenino y sexo idem.

También, en Minas, hay una franja etaria de idem que no se encuentra presente. No hay prácticamente una sola mujer de entre 20 y 30 años que uno pueda ver en la calle (paseando, no haciéndola, que son cosas distintas). Tenés chicas de más de 30 años, casi todas invariablemente acompañadas de sus críos. Y después tenés un borregaje infernal de menos de 18 años, a cuál de todas más buena, que después de la primer media hora hace que uno se ponga a considerar seriamente los pros y los contras de ir preso. Y no son ideas mías solamente. Hablando con algunos personajes de la fauna local, pude comprobar que existe un amplio consenso al respecto. Ellas también lo saben. Naxto dice que probablemente las mujeres de entre 20 y 30 años estén estudiando en Montevideo, y por eso la escaséz, cosa en la que probablemente tenga razón. Yo también querría huir de Minas.

Los pibes que andan en moto están, en un 80%, más locos que una cabra a la vez que presentan marcadas tendencias suicidas. En las 8 horas que estuve en ese lugar, sólo vi un motociclista usando casco. Es increible que no se maten 4 o 5 cristianos por hora.

En todo pueblo chico la plaza del pueblo es el escaparate natural donde pueden lucirse las personas. Es el paseo por antonomasia: vueltas y vueltas y vueltas alrededor de la plaza, viendo y dejándose ver. En Colonia, por ejemplo, ese derrotero no se da así exactamente, sino que la gente pasea no alrededor de la plaza, sino de punta a punta de la calle principal, la avenida General Flores. Es así que podés ver a una misma persona ir y venir cada 15 o 20 minutos durante un buen par de horas. Los transeuntes, por su parte, van y vienen cada una media hora más o menos. En Minas eso tampoco se da así exactamente. Sólo los ves venir (o ir, dependiendo de tu ubicación) una vez cada media hora o 45 minutos. El motivo es sencillo: las calles que bordean la plaza, son de un solo sentido. Los transeuntes son más difíciles de detectar, porque espacían su pasajes en más de una hora. Jiji… es como si respetaran el sentido de las calles para caminar, por lo que van por una y vuelven por la otra antes de volver a pasar frente a la ventana del bar. O es eso, o en Minas existe la tasa de mellizos más alta del mundo!

Lo que sí comparten Minas y Colonia es el mal gusto, la grasada lisa y llana y un desconocimiento total del significado de la palabra “ridículo”. Sobre todo a la hora de pseudo tunear sus autos. Lo horriblemente grotesco es igual en ambos sitios!

En Minas también existen los planchas!

Y ahí también la cumbia pica los dientes!

Afortunadamente también existe el rocanroll! Por un momento tuve un poco de miedo.

Eso, grosso modo, fue lo que percibí desde la ventana de un bar. Lo que pasó el resto de la noche, luego de que me encontrara finalmente con Naxto, es otra historia.

Categorías: 42 desvaríos propios · 42 sucesos

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