Una semana sin fumar. 7 días, 11 horas y 47 minutos sin llevarme un pucho a la boca.
El macanudo de mi viejo, que teóricamente está dejando de fumar, me da sus puchos para que los esconda de mi vieja, que no da miedo, pero casca las gónadas de manera estridente. Curiosamente, no siento el menor impulso por fumarme uno.
Pancho





0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.