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Paradojas

Mayo 2, 2008 · Deja un comentario

Estaba leyendo un artículo de la publicación elperiódico.com sobre un escape de radiación en el reactor Ascó-1en Tarragona, y en donde se comenta la duración de los residuos radiactivos, estimados en miles de años.

Ese comentario me recordó una idea que me ha estado rondando en la cabeza desde que hace unos días vi en el cable un dato pequeño: una lapicera tarda mil años en biodegradarse.

Y a partir de ahí vienen las paradojas. Aquello con la vida útil más limitada, es lo que presenta más dificultades para degradarse.

Un bolígrafo, con una vida útil de un par de meses, queda dando vueltas por 1000 años.

El combustible nuclear de las centrales eléctricas, con una vida útil teórica de entre 20 y 30 años, es letalmente peligroso durante decenas y hasta centenas de miles de años.

Una colilla de cigarrillos, un pucho común y silvestre que se fuma en unos 5 minutos, tarda 17 años en degradarse.

Un edificio moderno, en cambio, pensado (que no diseñado) para durar varias generaciones, necesita un mantenimiento constante, bajo riesgo de volverse escombros en no mucho más de 50 años.

No deja de resultar sorprendente la inmensa habilidad que tenemos para hacer las cosas al revés.

Categorías: 42 reflexiones al pedo

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