Eso, palabras más o menos, me dijo mi hermano el sábado a la tarde mientras mirábamos un pedazo de rama de naranjo que tenía para pasar por el torno.
El agujero era bastante grande en comparación con la sección de la madera, y por supuesto que no estaba centrado. En un primer instante casi le doy la razón.
Y después recordé algo leído hace un tiempo, cuando recién estaba arrancando con esto de la madera y las tallas:
Hay que mirar cada error como una oportunidad
En este caso, más que un error, lo que nos hacía cavilar era lo que parecía ser un defecto.
Si me hubiera atenido al plan original que tenía para ese trozo informe de madera, debería haberlo descartado, pero la madera era noble (casi toda la madera de árboles frutales lo es), y nadie me obligaba a hacer algo específico, y también estaba eso de que a las oportunidades hay que aprovecharlas. Así que por qué no probar de todos modos?
Y al final salió algo como esto.
Los anillos desparejos que se ven del centro hacia arriba son producto de una absurda idea, que como todas las ideas estúpidas, en su momento pareció buena.
Terminación
Está pulido con lija de grit 600, y terminado con cera de abeja. El resultado no es tan bueno como esperaba. Tal vez debería haberla mezclado con un poco más de trementina para que la capa aplicada hubiera sido realmente delgada.
La madera es casi blanca, generosa a la hora de tomar los detalles, pero reacia a mostrar su veteado. Las vetas son muy delicadas y de un color cremoso que se hace evidente sólo al pulirla.
La cera hace amarillear un poco la madera, por lo que me pregunto si no sería bueno probar con otra terminación totalmente distinta. Alguna laca poliuretánica o algo por el estilo podría funcionar. Algo glossy, entre mate y alto brillo, y totalmente transparente.



Pancho





10 respuestas hasta el momento ↓
Mariluz // Junio 11, 2008 a 4:36 pm |
Precioso… ¿y que utilidad le darás? porque desde aquí y con ríos, mares y montañas de por medio, me parece un pie de lámpara.
Pancho // Junio 11, 2008 a 5:16 pm |
En realidad, podría servir como una mini lámpara, porque no tiene más de 12 cm de alto, y calculo que no mucho más de 2 o 3 cm de diámetro en la parte más ancha.
Tal vez con un buen contrapeso y alguna aplicación en metal podría servir como un candelabro.
También puede ser un pedestal… que iría sobre otro pedestal, que iría sobre otro pedestal… igual a la muñecas rusas, pero totalmente distinto, me explico?
naxto // Junio 11, 2008 a 7:20 pm |
º podría no ser nada también , nkosi , me encantó la lección que aprendimos hoy
Pancho // Junio 11, 2008 a 7:40 pm |
Sí, lo pensé. Pero debe tener algo que separe los dedos de la madera, sobre todo en las piezas de ajedrez. De lo contrario pronto no serían piezas blancas, sino un palo marrón amarillento de pura suciedad.
Y sí, la lección de hoy estuvo buena.
Mariluz // Junio 12, 2008 a 2:09 pm |
Ah… ¿ves como en la distancia se pierde la perspectiva del tamaño? …
En ese caso yo me haría un hermoso llavero o incluso un bonito colgante (después de “separar los dedos de la madera”, claro.
El agujero ese me encanta…
Pancho // Junio 12, 2008 a 3:15 pm |
Mea culpa. Suelo poner las medidas, pero en esta oportunidad se me borró completamente.
Para llavero no está mal. Por tamaño, que no por manufactura, casi podría pasar por un netsuke.
Como colgante lo veo un poco incómodo.
Aunque habría que volarle la cera, y darle una terminación que resista el contacto persistente sin desaparecer y sin manchar.
diana laurencich // Junio 12, 2008 a 4:12 pm |
Qué es un netsuke?
bruta la piba….
dina // Junio 12, 2008 a 4:55 pm |
Panchito, que maravilla…me encantó nene….estas tremendo, me parece que estaría bueno trabajes mas seguido con “lástima el agujero”….ni lo dudes…!
Pancho // Junio 12, 2008 a 5:27 pm |
Diana: Un placer verte por acá!
Los netsuke son unas miniaturas esculpidas que hacían las veces de “bolsillo” en los kimonos japoneses. Se colgaban del cinturón con un cordón, y se podía poner cosas dentro.
El netsuke, propiamente dicho, vendría a ser el remate del cordón, que es lo que engancha en el cinturón del kimono.
El nivel de detalle y los motivos intrincados de algunos netsuke es sencillamente fantástico, si consideramos su tamaño, que muchas veces no pasa de 10 cm. Los más sencillos eran como fundas de madera y nada más, pero otros, para las clases altas, son auténticas obras de arte. Por extensión, también se denomina netsuke a ciertas tallas en miniatura, aunque no cumplan esa función.
Para más info: Wikipedia, y la Asociación Internacional de Netsuke
Pancho // Junio 12, 2008 a 5:30 pm |
Dina: Sí, creo que por ahí van los tiros. Hay que pulir algunas habilidades, y probar algunas cosas, pero en general queda muy bien la colaboración entre el agujero y la pieza.