Ellas pueden crear, y destruir. Pueden construir, y demoler. Pueden tender puentes, y axcavar abismos. Todo con la misma facilidad y con la misma contundencia.
Pueden ser suaves como una caricia, y sorprenderte brutalmente como un latigazo. Pueden ser luminosas, y oscuras como un pozo sin fondo. Las hay flexibles y conciliadoras como el susurro de un sauce, y duras e inabordables como la muralla más inexpugnable. Pueden complicarlo todo, y simplificarlo todo. Pueden llevar al amor, y conducirte al odio. Pueden liberar un alma prisionera, y pueden condenarla para siempre.
Son tan limitadas, y encierran un vastedad casi infinita de variaciones. Pueden ser las más poderosas armas, y débiles como el puño de un niño. Pueden someterse a nuestra voluntad con docilidad y ser las criaturas más tiranas. Pueden derrochar dulzura, y rebosar bilis. Pueden sostener en la esperanza, y hundir en negra desesperación.
Todo depende del uso que quiera dárseles y de la habilidad al emplearlas.
Palabras.
Una sola de ellas puede sanar, o crear heridas incurables.
Deberíamos ser conscientes de la responsabilidad que implica su uso.
Pancho





4 respuestas hasta el momento ↓
Mariluz // Julio 28, 2008 a 1:09 pm |
¿Haces publicidad de las “cajetillas” de tabaco?
Pancho // Julio 28, 2008 a 2:55 pm |
Ein? Me perdí, Luz.
Mariluz // Julio 29, 2008 a 12:32 pm |
Para no ser trascendental, hice una broma (con mi poca gracia).
Y pensándolo bien, una cajetilla (paquete) de cigarrillos: “Una sola de ellas puede sanar, o crear heridas incurables… Todo depende del uso que quiera dárseles y de la habilidad al emplearlas… Pueden ser suaves como una caricia, y sorprenderte brutalmente como un latigazo. Pueden ser luminosas, y oscuras como un pozo sin fondo. ”
Me salió la ironía de los lunes.
Pancho // Julio 29, 2008 a 2:36 pm |
Es que yo hasta que no llegan los miércoles no entiendo nada de nada.
Lunes y martes son “días purgatorios”.