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Monitores y TVs LCD y plasma: cómo influye el Contrast Ratio

Febrero 19, 2009 · 8 comentarios

Este pequeño artículo está dirigido a quienes, como yo, no pueden darse el lujo de tirar la plata porque sí a la hora de comprar y que en cambio se encuentran frente a un pequeño desafío intelectual y un no tan pequeño dilema económico a la hora de elegir en qué,  y cómo gastar el dinero.

Cuando vamos a comprar un TV o un monitor, ya sea plasma o LCD, nos encontramos con un numerito que dice Contraste (o Contrast Ratio)=  3.000:1, 2.000:1,  10.000:1, etc.  El vendedor, tal vez con la mayor buena voluntad del mundo, nos dirá que cuanto mayor sea este número, mejor y más definida se verá la imagen que muestre el aparato.  Obviamente, a mayor ratio, mayor precio.

Como de costumbre, va a ser una mentira.  No importa si es más o menos mal intencionada, incluso puede deberse a pura ignorancia, el tema es que no es verdad.  Al menos no desde un punto de vista práctico utilizable en la vidad diaria.

El contrast ratio, o proporción de contraste, se refiere a la diferencia en brillo entre el color más brillante y el más oscuro de una imagen, esto es, la diferencia entre el blanco más blanco y el negro más oscuro.  Un contraste de 1000:1 indica que un pixel perfectamente blanco será 1000 veces más brillante que un pixel perfectamente negro.  Visto en el contexto más desnudo, parece razonable pensar que a mayor proporción, mejor imagen.

Sin embargo, hay una cantidad de factores que hacen que este número tenga una importancia muy limitada.  Es algo similar a lo que ocurre con las cámaras fotográficas y la cantidad de megapixeles, en donde uno piensa que a más megapixeles, mejores fotos saca, cuando en realidad no hay mucha diferencia entre 6, 8 ó 10 MP cuando hablamos de las fotos comunes que podemos sacar vos o yo… salvo en el precio del aparato.

Volviendo al tema del contrast ratio, es necesario saber cómo se “mide”.  Los fabricantes testean los aparatos en habitaciones oscuras, donde la única luz presente es la de la propia imagen, de manera que las paredes no reflejen luz hacia la propia pantalla.  Como si pintaras tu living completamente color negro mate, tapiaras las ventanas, apagaras las luces, y sin siquiera contar con la brasa de un cigarrillo.  En este contexto, los valores alcanzados son bastante altos.

Pero basta tener una luz tan grande como la de una vela, o incluso paredes claras para que este número se desvirtúe (mucho), ya que la luz que relflejada o incidente en la pantalla hace que el contraste baje.

También, una imagen estática parece tener un mayor contraste que una imagen en movimiento, incluso en las mismas condiciones de luz ambiente y contrast ratio del dispositivo. Y esto me da entrada para hablarte de una de las limitaciones más importantes en todo este asunto: el propio ojo humano.

La respuesta dinámica del ojo a los cambios de luz es lenta.  Si pasás de una imagen clara a una oscura, el ojo tardará un momento en acostumbrarse.  De la misma manera en que no es lo mismo ver una película a oscuras que hacerlo con todas las luces encendidas.

Sería necesario estar en una habitación totalmente oscura para percibir las pequeñas diferencias entre dos pantallas con contrastes de 500:1 y 2000:1.  Si tenés una pequeña veladora encendida, así sea en el fondo del cuarto, no vas a notar ninguna diferencia.

Tené en cuenta que con la edad, la cantidad de luz que llega a los fotoreceptores del ojo disminuye, y que esto afecta la manera en que se percibe el brillo y el contraste.  Así que si sos un viejo choto, no te va a servir de nada comprarte un Sony super High-End con un contraste de 100.000:1, excepto que quieras tirar la plata.  Y en tal caso, bien que podrías mandarla para acá y ayudar a financiar la constante búsqueda de 42 de la pregunta última sobre el sentido de la Vida, el Universo y Todo Lo Demás. ;)

También importa cómo esté construida la TV.  Muy probablemente la más humilde pantalla 1000:1 de Panasonic, Sony o cualquiera de los modelos de media gama se verá muchísimo mejor que una TV china, de esas chinas rechinas que ni los chinos quieren, aunque diga que tiene una contrast ratio de 10.000:1.

En definitiva, ninguno de los números que pueda manejar un vendedor importan.  Como dicen en Gizmodo, las empresas adoran las especificaciones técnicas.   Pero no importan ni un poco, de verdad.  Lo único que importa es lo que vos veas.  Si te gusta lo que ves y cómo lo ves, entonces vale, sin que importe lo que pueda decirte nadie… o acaso el vendedor va a ir a ver tele a tu casa?  Es más importante saber si la tele tiene todas las conexiones que precisás, que el contrast ratio.  Ese valor es puro marketing, destinado a vaciarte más eficazmente los bolsillos.

No soy un early adopter, eso está claro.  Generalmente voy uno o dos años por detrás de lo último en tecnología (a veces más), salvo que realmente la necesite.  Y cuando me paso a una tecnología, ya hace tiempo que es de uso normal y corriente para muchísima gente.  En ese par de años, lo que tenga que consolidarse lo hará, lo que tenga que desaparecer, desaparecerá, y aquello con precios astronómicos será meramente caro en el peor de los casos.  Es así que los artículos usados para esta entrada son un poco viejos (algo así como del 2007), aunque creo que los conceptos siguen muy vigentes.

Espero haberte sido de utilidad.

Fuentes:
Practical Home-Theater Guide
Askville
Gizmodo
Yahoo! Tech

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