Oficina. Llamada telefónica de la amada y santa esposa de uno de los muchachos:
—Haceme el favor y pasá por la fábrica de pastas. Comprá medio kilo de ravioles— dice ella.
—Ravioles, amor?
—Sí, ravioles. Hoy es 29!
Termina la conversación, el vago se vuelve hacia nosotros y nos dice, con pena:
—Ahora no sé qué hacer… si comprar ñoquis o seguirle la corriente. Estoy seguro que sea lo que sea que decida, va a estar mal.



Pancho





cuack!
Tiene sus tradiciones paralelas! Le pasará todos los 29??
Lo que haría Sheldon, compraría medio de ñoquis, medio de ravioles y cuando llega a la casa pregunta: Qué fue lo que me pediste? Despejada esa duda, entrega lo que corresponda y procede a meter rápida y sutilmente lo otro en el freezer…. igual, siempre puede fallar…
Magui: No creo. Aparentemente fue un acto fallido
Circe: Buena solución, aunque no tiene ni un poco de gracia o espíritu de aventura
Sheldon no tiene gracia ni espíritu de aventura. Salvo en una wii.