Archivo de la categoría: Irrealidades mamarias y de las otras

Cruda realidad: cuanto antes se descubra, mejor.

Situación:

Nos visitó Hermana y G, junto con su hermosa Pili de 4 meses.  Una santita que se pasó durmiendo el 80% del tiempo, haciendo gorgoritos de risa el 15% y berreando con causa justificada el 5% restante.

Contexto:

Padre no es muy de los niños, ya lo hemos visto interactuar con ellos antes.  No es que le desagraden, es que… no le llaman especialmente la atención, digamos. Pero Pili es linda con ganas, viste?  Y Padre le hizo unos arrumacos antes de volver al trabajo.

Puesta en escena:

Pili movía y observaba sus manitos con la atención que solo un bebé presta a su nuevo entorno y Madre, maravillada, no paraba de repetir “mirá cómo juega con sus manitos!!”

Diálogo:

—Claro que juega con sus manitos, dice Padre con ese tono de voz que utilizan los adultos exclusivamente con los bebés, aflautado y juguetón y más que ligeramente tonto, la nenita está explorando, explorando y descubriendo este mundo de mierda… a qué sí, aysíiiahhhcuchicuchi cuuu!

Dicho lo cual, dio media vuelta y salió para la oficina.

Baja el telón.

Risas.

Enfermedad gastronómica

Día entre semana.  Mediodía.  Casa de Madre.  Almuerzo familiar.

Al teléfono, Madre:

—Hooola querida, cómo anda? … Ajá… Sí… Yo uso crema, de preferencia… Si no querés bajar, porque no vas a bajar por una cucharada de crema, usá un poco de fécula de maíz con un chorrito de leche… sí, claro… no, todo junto… yyy vas a tener que probar.  Bueno, m’hija, que le quede rico.

A nosotros:

—Era tu Hermana.  Dice que no puede lograr ligar la tarta, que los huevos se le van para abajo…

Interviene Padre:

—Tendrá paperas, la tarta…

Diagnóstico

Padre es un tipo bastante callado y no tiene por costumbre meterse con nadie.  Suele hablar poco, escuchar bastante y en general se guarda sus (habitualmente lapidarias) opiniones para sí mismo, salvo que esté entre gente de máxima confianza.

Es así que estábamos en la sobremesa de la tradicional y multitudinaria comida del 1º de enero.  El tipo, haciendo gala de su acostumbrado mutismo, y el resto de la parentela con el barullo usual que arman 20 personas hablando a la vez de temas distintos.

En un momento, Madre, sin venir a cuento, arremete contra el viejo a viva voz comentando cuánto había comido y la cantidad de sal de la que había abusado y tal.

Padre la mira, en un principio sorprendido, y luego replica apenas mosqueado:

—Esta mujer sufre de una disfunción mental. 

Se queda en silencio unos momentos y luego continúa, con tono de disertación académica mirando al público presente, lentamente, hilvanando una respuesta pensada y, todos lo esperamos, demoledora.

Esta mujer sufre de una disfunción mental, que deriva en la necesidad de agredir… a las personas que más la aman.

Dicho lo cual volvió a llamarse a silencio para seguir disfrutando de una fresca ensalada de frutas.

Y en damajuanas de vino de tres litros, que son de vidrio?

Estéril

Y en botellas de yogur?  Y en las de whiski?  Total ya vienen esterilizadas y libres de patógenos con el alcohol y eso.  Y en envases de aceite de oliva extra virgen?  Un tetra de esos de jugo o de leche larga vida?  Fijate que el envase dice que después de abiertos pueden estar hasta cuatro días en la heladera!  Le alargamos la vida útil a las orinas, vo!

No te digo nada de frascos esterilizados, que cuestan tres pesos, porque seguramente me vas a decir que están prohibidos.

Y si las orinas son de, ponele, 12 horas?  Ahí sirve cualquiera?

Y si las botellas son de esos refrescos baratos que son idénticas a las de agua, cómo hacés para diferenciarlas?  Porque de última, lo que contienen es pichisada, no refresco, ni agua.  Salvo que el bobeta deje la etiqueta, ahí sí.

Pero ta… gracias Nax!

El músico se reconoce por la tonada

Volvía caminando de hacer un recado, cuando me acerco a una señora de la mano de una nena.  Una ratita de, quizás, 5 años de edad.  Parlanchina.

Cuando estoy a unos 5 metros pasa un camioncito de servicio de la Policía a toda velocidad y la niña pregunta:

—Abuela, por qué anda tan rápido el camión?
—Porque es de la Policía —responde la señora.
—No puede ser —dice la niña, escéptica.
En ese momento aminoré la marcha y me mantuve a la escucha.  Lo sé, es poco educado escuchar conversaciones ajenas, pero vi el filón y no pude resistirme.

—Por qué no puede ser?
—Porque la policía anda en autos.
—Bueno, pero los policías también tienen otros vehículos. —contesta la señora con dulzura.
—Pero no puede ser —vuelve a la carga la nena.
—Por qué no puede ser? —responde la abuela, con paciencia.
—Porque la policía tiene luces en el techo.
—Pero no todos los vehículos de la Policía tienen luces en el techo.
—Pero no puede ser —se empecinaba la gurisa.
—Por qué no puede ser? —Vuelve a preguntar la abuela, con su paciencia claramente desafiada.
—Porque la policía hace ruido.  Así UA-UUUAAA-UUUAAA!!! —Y le abrió la sirena, la nenita, santita, con un volumen que ya quisieran tener las sirenas de los autos de policía.—Pero no, mhija.  —contestó la doña, apenas impaciente. —La Policía hace ruido cuando pasa algo malo.
—Pero no puede…

Y ahí entraron en un pasillo y me perdí el final.  Aunque se pueden elucubrar algunas continuaciones.  Tipo, entonces, porqué iba tan rápido el camión, y variantes similares.  Y si iba rápido porque estaba apurado, por qué no tenía sirena?  Oh, MEV, las alternativas son infinitas!  Pobre abuelita, capaz de llamar al lobo.

Lo bueno es que no he escuchado ninguna sirena en la vecindad de la oficina, por lo que probablemente todavía no se hayan enterado.

 

3 Padre Nuestro

Viste el tamaño de esos periquitos?  Son diminutos!  Son basura pura…

Padre, mirando como embelesado (aunque con sus limitaciones)
un documental sobre Nueva Guinea.

A qué extremos hemos llegado para poder encontrar algo interesante que mirar en la tele…

Padre, mirando atentamente y matándose de risa con
Cómo Entrenar a Tu Dragón.

 

Día entre semana.  Horas de la noche.  Padre y Madre mirando TV.  Partido de fúbol All Boys vs Boca, por la Copa Argentina.

Este partido es de ahora? —pregunta Padre.
—Sí.  —contesta escuetamente Madre sin apartar la vista de la tele.—Pero está lloviendo.
—Pero el partido es ahora.
Pero está lloviendo.
—Pero la transmisión es-en-vi-vo. —contesta Madre, esta vez mirándolo fijamente.
Pero acá está estrellado y con la luna afuera.
—Pero el partido es ahora.  —Y Madre empieza a levantar presión.— All Boys contra Boca.  En Rosario.  A 500 kilómetros de distancia.
Pero está lloviendo. —Insiste el vago, imperturbable.
—Pero el partido es ahora!
Pero está lloviendo.
—Pero el partido es ahora!! —Grita Madre, desesperada.  —Es de la Copa Argentina!  Estás chochando?
Y a mí que me importa el partido… yo sólo digo que está lloviendo…

Me tuve que ir, porque revolcarte de risa cuando tus viejos están discutiendo no es una cosa muy sabia.  Y si sacás la conversación de contexto y te quedás solo con el “Están jugando ahora-Pero está lloviendo”, es de película.

El extraño caso de la rubiecita que nadaba en seco

Mi muy santa y amada se inscribió en un club.  La idea?  Compartir con su hija a la vez que movía el esqueleto.  Disciplina deportiva elegida?  Natación.

Durante la conversación que mantuvimos anoche se dio este pequeño minidiálogo:

—Che, has ido al club estos días?
La verdad que no.  Esta semana no he ido una sola vez, no he podido.  —contesta mi amor adorado, un poco con culpa.  Y remata, con una seriedad épica:  —Es que tenía la malla de baño mojada…

Esas son razones de fuerza mayor, oiga.  Sos maravillosa.