Veneno

La traición no es, en modo alguno, un hecho tan inusitado como nos agrada creer.  En el curso de la vida corriente los amigos o los seres queridos nos abandonan, y en el trabajo los colegas más cercanos se vuelven contra nosotros o planean nuestra caída para facilitar su propio ascenso.  Es una parte ingrata pero previsible de nuestra existencia.

Markus Wolf - El Hombre Sin Rostro
Anuncios

3 Respuestas a “Veneno

  1. Pues sí. Completamente de acuerdo. No hay edad, ni grado de parentesco, ni profunda amistad que no sea traicionada alguna vez.

  2. Que palabra tan fea, siempre hay dos caras de la moneda, y se puede ver el abandono como un “soltar” al otro para dejarlo crecer, y no necesariamente abrirse, irse o borrarse.
    Y en cuanto a los colegas de trabajo, que otro ascienda, no implica que uno descienda, y mucho menos que intencionalmente lo planifiquen de ese modo!!!! Creo firmemente que un construye su destino y su lugar
    En fin, pero si querés podés ignorar mi visión positiva y darme con un jarron en la cabeza eh?
    de todos modos no me lo voy a tomar de forma personal…

  3. Jajajaja! Buen chiste, Licenciada! Soltar para dejar crecer! Sí, señora, es usted, desde todo punto de vista, admirable. Hay soltares y soltares. Yo puedo soltar a un niño que tengo abrazado para que de sus primeros pasos y ahí crecerá. O puedo soltar a alguien en necesidad y que me pide una mano (no a cualquiera, sino una persona que se supone es importante en mi vida) con la excusa de que necesita crecer y verlo como se hace pedazos contra el suelo. Una de las acciones es una traición, dejo a su criterio adivinar cuál de ellas.
    Claro que siempre hay dos caras. Sucede que a veces, en ningún lugar se dice “siempre”, una de las caras es la traición, en la forma que sea y aunque usted la llame como desee. A veces las cosas pasan y ya, y otras pasan porque se planifican… y también ya. Supongo que no le será ajena la expresión “serruchar el piso”.

    He estado en los dos lugares, oiga. A veces la gente en la que confiás te deja en banda, a veces dejás en banda a gente que confía en vos. Ninguno de los dos lugares es demasiado cómodo, le diré. A veces uno siente mucho calor y un ligero tufillo a azufre. Lo curioso es que el sentimiento es similar en ambos lados: el traicionar y el ser traicionado crean un stress psicológico y anímico muy similar, aunque las sensaciones sean distintas.

    Su visión positiva, de tan positiva, es necia, ya que está ignorando una realidad sólo porque viene dada por una palabra que le resulta fea…

    Claro que es personal 🙂

Comenta! Comenta, very now!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s