Lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky! /22

Hace muchos años tuvimos una distribuidora de bebidas.  Desde agua mineral a cervezas, pasando por vinos, whiskys y algunas bazofias francamente intomables, pero que incomprensiblemente consumía un sector de la población.  Afortunadamente, la conjugación del verbo “tener” es correcta.  Personalmente hubiera preferido que no existiera, pero bueh…

Formando parte del personal de ese infame negocio, en la sección administrativa, revistaba un individuo que llamaremos, para proteger su identidad, Clodomiro Federicacio.

Clodomiro Federicacio, entre otras funciones, atendía personal e integralmente a una cantidad específica  de clientes.  Tomaba los pedidos, los aprontaba, facturaba, cobraba y entregaba.  También se encargaba de atender a los clientes extranjeros, con poco dominio del español.

Cuando se estableció este régimen de tareas, yo me pregunté qué hacía este señor trabajando en nuestra pequeña y feliz familia.  Franceses, ingleses, alemanes, brasileros, hasta italianos caían por nuestras oficinas aquí y allá con alguna necesidad puntual.  Una fiesta, un casamiento, una conferencia o el evento que fuera.  Y yo no dejaba de cuestionarme cómo un personaje con semejante dominio de los idiomas podía terminar haciendo ese trabajo de mierda.

Un día descubrí por qué y cómo pudo llegar semejante personaje a trabajar con nosotros.  En realidad era la cosa más natural del mundo y no podía ser de otra manera.

Ese día, el día de mi revelador descubrimiento, estaba en el depósito un flaco que hablaba en inglés.  Un inglés cerrado como culo de muñeca que del español no entendía ni la risa.  Yo venía de afuera y ellos parecían estar cerrando el negocio, consistente en algunas decenas de fundas de botellas de agua y parecían estar entendiéndose a las mil maravillas… en todo caso la transacción estaba casi finiquitada y Sheremi (llamémosle así, que de alguna manera hay que llamarlo por lo que importa más bien poco la ortografía, zenkiu verymach) le tendía el dinero a Clodomiro Federicacio, que estaba más contento que un tonto con un pito.

En un momento, mientras yo ayudaba a cargar las fundas de agua en el vehículo de Sheremi, a Clodomiro Federicacio se le ocurre la peregrina idea de preguntarle al gringo si necesitaba la boleta, así, en español.  Sheremy paró de cargar, inclinó la cabeza sobre un hombro y se lo quedó mirando como si lo hubieran puteado en turco  O_o.  Clodomiro Federicacio volvió a intentarlo:

—Ne-ce-si-ta booo-leee-taaaa?

Y Sheremi: o_O

—Boleta?  Factura?  Documento?

Y Sheremi: O_o

Ahí, Clodomiro Federicacio intentó con otro enfoque.  Ya que Sheremi no le entendía, empezó a hablar cada vez más alto, por si el problema era de sordera.

—BOLETA!!  PRECISÁS BOLETA?!?!?

Ya ni de usté lo trataba al Sheremi.  Era de che y vo’, con la pura pasión de la desesperación.

Y Sheremi, siempre con su expresión consternada   o_O   cada tanto inclinaba la cabeza sobre uno u otro hombro.

Clodomiro Federicacio me miró y casi con enojo me dice: No sé… le hablo y el abombáu me mira como si no me entendiera.  No me dice nada, ni que sí, ni que no… me estará tomando el pelo?

Ahí, tentado de risa hasta el ahogo, no pude resistirlo y metí baza: Y si probás de hablarle en inglés?

—Buena idea! —Me responde con una sonrisa y la mirada iluminada de satisfacción, como si le hubiera revelado la Respuesta al Sentido de la Vida, el Universo y Todo Lo Demás.  Así que volviéndose hacia Sheremi le pregunta, casi a los gritos:

— BoUUleta!  NECESITA BOOUUULETA?

Y Sheremi: o_O

No te puedo explicar la expresión de frustración del pobre infeliz bastardo de Clodomiro Federicacio.  Totalmente entregado el chabón.  Yo por mi parte seguí cargando, riéndome entre dientes y con lágrimas que corrían lentamente.  Cuando terminé le pregunto a Sheremi:  D’you need an invoice?

Gran sonrisa del gringo:  Oh, no.  Thank you.  Dio media vuelta.  Subió a la camioneta y se fue, feliz con su agua.

Y Clodomiro Federicacio:  O_o

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2 Respuestas a “Lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky! /22

  1. genial, sobre todo cuando el clodomiro le empieza a gritar…viste que a los que no hablan nuestro idioma local, o si estamos en el extranjero, y no hablamos el idioama local, la gente tiende a gritar, como si uno fuera sordo!!!
    jajaj beso

  2. O sordo o medio mogólico. 😀

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