Salimos a caminar?

Es curiosa la manera en que funciona la memoria.  Hace muchos años, muchos, leí sobre el Camino de Santiago y quedé fascinado.  Durante bastante tiempo fantaseé con la idea de recorrerlo… hasta que, como suele suceder con las cosas colgadas en el aire, se la llevó el viento depositándola en un rinconcito poco visitado de la memoria.  Es así que llego a El Camino.

La premisa es sencilla: un padre, Martin Sheen, pierde a su hijo, muerto el primer día de su recorrido por el Camino de Santiago.  Va a Francia, a Saint Jean Pie-de-Port, a reclamar el cuerpo y finalmente termina iniciando él mismo el peregrinaje.  Fácil, fácil, requetefácil.

Allora, cómo se arma una historia interesante a partir de esa idea?  Bueno, estoy seguro de que yo no habría podido hacerlo, pero Emilio Estévez, hijo de Martin Sheen en la vida real y en la película, a la vez que director de la misma, se las ingenió maravillosamente para llevar esa idea a cabo.

La historia fue adaptada (si no entendí mal), también por Emilio Estévez, del libro de 1994 Off the Road: A Modern-Day Walk Down the Pilgrim’s Route, escrito por Jack Hitt.

No voy a aburrirte con detalles de planos, imágenes, banda de sonido o desarrollo de los personajes.  Pero sí voy a decirte que todos esos factores cierran bien justitos para formar una película que rechina poco y se disfruta mucho.  Hay, para quien gusta de buscarle el pelo al huevo, quizás, un abuso de planos largos y abiertos, aunque es bien cierto que los escenarios del Camino son espectaculares y habría que ser idiota para no aprovecharlos;  y también tienen que mostrarse caminatas, que por algo son más de 800 kilómetros de recorrido. Finalmente, el cuerpo de la película en sí cuenta con bastantes pequeñas situaciones y percances que pueden parecer clichés o lugares comunes… pero que sin embargo funcionan; y funcionan bien.  Supongo que porque el sabor de todo viaje está, precisamente, en esos pequeños detalles que lo van jalonando.

42 la recomienda.

Si la querés, la tenés:  torrent y subs.

Encandenando ideas, creo que es un buen plan de viaje para más adelante. Quizás para dentro de unos 5 años.  Primero Italia, en el 2013 y suponiendo que el mundo no se acabe.  Luego sacarme algunas mochilas de encima.  Después España: según de cuántas mochilas pueda desprenderme, dependerá dónde lo inicie.

Idealmente y si la demencia no se mitiga:  Málaga, Almería, Murcia o Cartagena, Alicante, Valencia, luego hacia arriba, a Zaragoza, Jaca o Roncesvalles, para empalmar el Camino de Santiago propiamente dicho hasta Santiago de Compostela y terminar en Finisterre, el fin del mundo.  Unos 2300 kilómetros en el mejor de los casos.

Caso contrario: avión hasta Madrid, Jaca o Roncesvalles y a otra cosa: 500 km en bondi, y unos 1000 kilómetros de caminata.

Voy a tener que hacer un bastón nuevo, con puntas intercambiables.  Si no otra cosa, será la primera vez que salga a caminar sin que las personas con las que me cruzo se me queden mirando… imbéciles.

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16 Respuestas a “Salimos a caminar?

  1. Hacer el camino es una auténtica gozada… ha sido una de mis experiencias más hermosas (y por varias razones, ajenas a mi voluntad no lo hice completo). Sé que tú lo disfrutarás por la maravillosa comun-unión con la Naturaleza y las personas que te encuentras -peregrinos como tú.

    ¡¡¡Y por supuesto debes empezar en Málaga!!! ya sabes por qué… te veo y te “apapacho” como se merecen tantos años de cariño acumulado 😀

    ¿Y quién dice que vayan a acertar esta vez los “agoreros”? 😉

    beso

  2. Todo se andará, finalmente. Aunque solo el MEV sabe qué pasará de aquí a 5 años. Estaba buscando una ruta larga para hacerlo, pensando, de puro enfermo, que sería imponente poder recorrer 1764 kilómetros (por eso de 42 veces 42)… y en un pis pas y antes de poder decir “cuántos pasos hay en un kilómetro?” y Google maps en mano, el desvarío tomó unos derroteros increíbles. En un momento dí con la ruta del Camino desde Almería y ahí me dije: si llego a salir desde Almería y no paso por Málaga, voy a tener serios problemas y probablemente una vida un poco más corta de lo esperable con un final bastante más abrupto de lo deseable 😀

    • Veo que me conoces bien y sabes que -aunque usaría guantes de lana y seda- del zarpazo de loba no te iba a librar ni el MEV ni Santiago Apóstol (alias mata-moros) ni siquiera el cariño que te tengo… bueno es saber que me conoces 😉

      ¡¡pero qué guapo eres caramba!!

  3. Jijiji… años de verte cortar gente en tiras

  4. Eso, eso, pasa por Valencia. Unos amigos lo van a hacer en bici desde Valencia este año, uno ya lo ha hecho una o dos veces desde Francia. Un año hicieron varias etapas andando, pero es bastante más duro que en bici, por lo menos para un cliclista (los que iban).
    Yo lo veo en imagenes y me conformo 😉
    No vengas en Julio ni en Agosto por dos razones, hace mucho calor y mi casa tiene okupas (aka los dueños, mis padres) y sería más complicado alojarte, aunque podríamos buscarte un hueco en algún lado, ¿con los conejos/ratas/jerbos en la terraza?

    • Ah los conejos de Svetlián… porque recordarás, Pancho, los “lagomorfos” de Julián y Sve ¿verdad?… aquellas famosas y charlas de cafetería sobre ellos con Ramón Sola y resto del personal ¡¡qué de años, por todos los confucios!! 🙂

      abrazos 😀

      • A estas alturas, los lagomorfos deberían estar por cumplir 13 jóvenes años
        Calculo que habría que hervirlos varias horas en una olla a presión para dejarlos mínimamente tiernos XD

  5. Como diría Homero: Mmmmmm, coneeeejo!! 😀
    Vos serías un candidato ideal para hacerlo caminando, chiquitín. Con semejante zancada, harías pasar vergüenza al gato con las botas de 7 leguas.
    A propósito, eso último no es tan complicado, según Pratchett, sólo hay que darse la maña suficiente para poner un pie acá y el otro a 40 km de distancia. Aparentemente, lo más difícil es llegar a dar el segundo paso 😉

    Me sirve el dato de tus amigos ciclistas. Cuando finalmente esté en condiciones de hacer el peregrinaje, me va a ser muy útil el itinerario.

    • Ahora tendrían once años y medio los papis, pero de esa familia no queda ninguno, se ve que tenían alguna enfermedad congénita y todos murieron no muy viejos. Nos queda un conejito (aka Peque Pequeño) y una conejita (aka Biscote), además de 1 rata blanca, 3 peladas, 4 jerbos y dos pájaros.

  6. Los caminos a Santiago son infinitos, así que como pases por Zaragoza sin un pequeño rodeo por Teruel o los Pirineos (no sé dónde estaré en esos momentos)… ¡Te vas a enterar!

  7. Jaaaaaaaaaaaaa! Voy a precisar 6 meses para hacer el camino!
    Me encantaría!
    O pueden ir todos a recibirme a Madrid al aeropuerto. De aquí a 5 años seguro que pueden hacer un huequito en la agenda!

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