Lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky! /45 Alias: Queremos información, Número 6!

Oficina.  Horas de la tarde.  Entra uno de los proveedores acompañado de un nenito de no más de 2 años.

El chabón sale a la pista a conversar con El Boss y el botija se queda en la oficina, sentado, muy modoso, en una de las sillas.

Entra El Boss.  El proveedor queda en la pista, haciendo el inventario de su entrega.

El Boss se acerca el niño, haciendo gala de su don innato para tratar con tales criaturas.  Pone un pie sobre el travesaño de la silla, apoya el codo en la rodilla levantada, y se acerca al niño para hablarle.  Para mí, que lo veo en perspectiva, el tipo está invadiendo totalmente el espacio del pendejo, con un lenguaje corporal avasallante por donde se lo mire.  Pero El Boss es totalmente ignorante a los ojos sorprendidos del pobre chiquilín.  Usa la voz seria y ligeramente impostada que suele indicar que es en broma.  Se hace el chistoso sin lograrlo… sobre todo porque para un niño de 2 años, es sencillamente imposible interpretar ciertas sutilezas.

—Quién ese ese viejo loco que está con vos? —Pregunta el tipo con un vozarrón.
—… —dice el niño, apabullado.
—Es tu abuelo? —vuelve a insistir, esta vez con una media sonrisa y bajando el apremio dos cambios.
—Papá… —responde el pendejito.
El Boss le sonríe con toda la cara y levanta la cabeza hacia nosotros, triunfal la mirada por la imponente interacción conseguida.  Nos mira como diciendo: Coman, giles!  Logré que esta extraña criatura me hablara!

Es por estar distraído que no entiende bien cuando el nene sigue hablando.
—Mi papá le pega a mamá…
—Lo qué? —Dice El Boss con la flamante sonrisa flamantemente crispada
—Papá le pega a mamá —repite el gurí, como quien dice algo intrascendente mientras balancea las piernitas que cuelgan de la silla bien lejos del suelo.
—… —dice El Boss, muy prudentemente, mientras vuelve a su escritorio.

Creo que pronto dejará de ser nuestro proveedor.

Anuncios

7 Respuestas a “Lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky! /45 Alias: Queremos información, Número 6!

  1. Y si además las autoridades o departamento competente se enterasen de lo que va comentando el niño… 😦

  2. La capacidad con la que me hiciste pasar de la risa a tristeza fue brutal, y brutal es escuchar eso y más de la boca de un niño que lo dice como si fuera algo natural

    • La escena fue un poco dantesca. Lo más raro es lo rápido que puede cambiar la manera en que se percibe a la otra persona. Además no podés estar seguro, si es así, o si el pequeño pendejo era un cabrón.

  3. Ay, no! vos decís que el guachito tan chiquito puede mentir así?
    qué feo…

  4. Pingback: Cruda realidad: cuanto antes se descubra, mejor. | 42

Comenta! Comenta, very now!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s