Cuernos, de Joe Hill

El libro podría ser una más de esas historias de amor que derivan en un crimen pasional, si no fuera por un detalle: cuando Ig (ese es el nombre del protagonista) despierta luego de una borrachera, se da cuenta de que tiene cuernos; rojos, pequeños, puntiagudos.  Y con los cuernos, Ig descubre que viene un kit de extraños poderes: por un lado, impulsan a la gente a contarle sus más reprimidos deseos, a la vez que los hace influenciables, y también a contarle sus pensamientos y sentimientos más escondidos, lo que no siempre es tan bueno, en especial cuando todo el pueblo cree que mató a su novia, Merrin, luego de violarla…

Así comienza, trepidante, raro.  El concepto es fascinante.  Y la idea da un poco de miedo… ¿porque quién, en algún momento, no ha deseado saber REALMENTE lo que piensa la persona que tiene enfrente? ¿Qué se oculta tras una sonrisa, un gesto, una mirada?  ¿Cuál es la verdad?

Sin embargo, la historia luego decae un poco, mientras nos da un recorrido no lineal por su vida y la de sus amigos y su novia, violada y asesinada mientras él dormía la mona.

Los capítulos se suceden, yendo y viniendo, del pasado al presente, donde Ig va explorando sus dones, descubriendo qué más puede hacerse… y disfrutándolo, en ocasiones.  Aparecen algunas disquisiciones fantásticas sobre el Bien y el Mal, Dios y el Diablo, a fin de cuentas, Ig parece más un demonio a cada instante que pasa.

Ah, y también, entre tanta gente que no puede evitar soltar la lengua, da por accidente con el verdadero asesino de Merrin.

El detonante, que aparece tarde en el libro, es un cliché que aunque inesperado, no deja de ser un poco frustrante.  Te digo más, me sentí insultado.  Luego el libro se termina de ir al carajo y, además de insultado, te sentís estafado.

El estilo es claro y directo, la narración es ágil y el movimiento por las distintas líneas temporales está bien llevado, pero la historia es decepcionante.  Dicen de Hill que es el “príncipe del terror”, pero la verdad, en este primer encuentro con él, me quedé con gusto a poco. Vamos a entendernos, dada la premisa inicial, no se puede pedir verosimilitud, pero el concepto, aunque con muchísimo potencial, queda subdesarrollado, lo que es una lástima.

Se lleva un 6, en la poco autorizada y por demás arbitaria escala de 42, pero nada más que porque la idea de los cuernos no-basados-en-infidelidades es francamente fantástica.

Hay una peli muy reciente, con Radcliffe, el chabón de Hary Potter, en el papel de Ig, a la que en Rotten Tomatoes destrozaron bastante (42%).  Imagino un poco por qué: en primer lugar, adaptaron la historia de forma bastante grotesca, según el trailer que allí puede verse; segundo, hay bastantes “pensamientos” en el libro, y mientras un libro puede decirte lo que piensa un personaje y regodearse varias páginas con ello, en las pelis eso no puede hacerse.  Cuanto más pensamiento haya en un libro, más difícil es hacer una adaptación como la gente.  Luego de ver los avances, en realidad no sé si quiero verla.

Anuncios

Una respuesta a “Cuernos, de Joe Hill

  1. Pingback: Todas las lecturas de 2014 | 42

Comenta! Comenta, very now!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s