Proceso Rube Goldberg con final de alta entropía

Estás en tu cocina.  La hachuela en una mano, y el garrote en la otra.  Frente a vos, sobre la tabla de picar que se apoya en tu nueva mesada está el bloque de salsa congelada que acabás de sacar del freezer.  El proceso es simple: apoyás el filo de la hachuela sobre el bloque de salsa y das un par de golpes no muy fuertes, pero firmes sobre el lomo de la misma.  El resultado: trozos manejables que podés utilizar a piacere sin necesidad de descongelar toda la salsa.  Lo has hecho decenas de veces y funciona; sin violencia ni estropicio.

Pero estás usando tu mesada nueva.  La anterior es un armatoste paquidérmico e inamovible con una tabla de curupay de 2 pulgadas de espesor que pesa más que la culpa.  La nueva es bien fuerte y consistente, pero no se compara, ya que tiene un armazón de metal, sólida pero mucho más liviana; caños cuadrados soldados a ángulos de dos pulgadas.  Es un antiguo banco de carpintero, reconvertido en mesada ante la actual falta de un taller.  Los regatones de goma todavía no han llegado.

Das el primer golpe del garrote sobre la hachuela que se apoya sobre el bloque helado que descansa sobre la tabla que está sobre la mesada que tiene patas de metal sin regatones.  Y este armazón vibra.  Vibra como un diapasón.  Y la vibración se comunica al escurreplatos.  Un escurreplatos que no tuviste en cuenta, porque antes no usabas escurreplatos porque no tenías mesada sobre la que apoyarlo.  Y esa vibración que se comunica al escurreplatos se transmite al wok, redondo, que está sobre él.  Y el wok pierde su precario equilibrio y se desliza hacia el costado menos conveniente.  Y toca la botella, vacía, de grappa con miel y guaco (un invento del Cielo, que si los musulmanes la hubieran conocido antes, no solo no hubieran prohibido el alcohol, sino que los mártires serían recibidos solamente por una virgen, pero con los brazos cargados de botellas de grappa con miel y guaco… así que mejor que no la conozcan, porque habría muchos más fanáticos dispuestos a inmolarse ante la perspectiva de tener una vida después de la vida con semejante beberaje a su disposición).

Así que el wok cae, como en cámara lenta, y toca la botella, vacía, y esta no logra mantenerse en pie y cae, pesadamente, sobre la botella, llena e intacta, de aceite de oliva chileno que compraste por una bicoca y que esperaba a ser descorchada en unos pocos días.  Esta última botella se tambalea, parece que va a caer hacia la mesada, pero entra el sorete de Murphy y le da un toquecito con el dedo, cuestión que la botella, llena, cae hacia el otro lado y, por esas cosas que tiene La Vida, el Universo y Todo Lo Demás, no se apoya verticalmente sobre la pared, sino que va y cae en una trayectoria oblicua, imposible,  y se mete, diabólicamente, por el espacio que queda entre la mesada y la pared, para aterrizar, venturosamente, sobre el borde de las tablas que forman la mesa desarmable, desarmada, que tenés detrás de la mesada… pero no se queda allí.  La botella, llena e intacta, se balancea levemente y termina de recorrer los escasos 20 centímetros que la separaban del suelo, el duro suelo, donde finalmente se hace concha.

Si alguna vez te preguntaste  qué tanto estropicio puede causar un litro de aceite de oliva que se materializa bruscamente sobre el piso, la respuesta es sencilla: muchísimo!

S=∞

Y quizás digas que es imposible que la entropía sea igual a infinito, pero yo te prometo que en esta parte del mundo hace un frío y están cayendo unas heladas tan salvajes, que el cero absoluto que se espera al final del universo, va a parecer un paraíso tropical en comparación. Nernst no sabía un carajo.

Además, mi cocina, anoche, era un sistema aislado, porque ni en pedo pensaba salir a ningún lado.  Otro sí digo, el quilombo era cualquier cosa, menos perfecto.

También podría haber nombrado esta pequeña entrada de otra manera y dejarme de disquisiciones físicas y de meterle el dedo en el ojo a la termodinámica.

Varios géneros para elegir:

Sátira: Cómo despomar (que no desplomar) una botella de aceite de la manera más espectacular posible.
Policial/Novela negra: Crónica de una muerte anunciada y untuosa.
Filosófico/Conductual: A ver si prestás un poco más de atención, boludo.
Erótico: Orgía con el virgen extra.
Gastronómico: Como incorprar el termofón de la cocina a la preparación de ensaldas.
Mecánica de fluidos: Estudio sobre la viscosidad del aceite de oliva más allá de 0º K.
Autoayuda/Superación personal: Empapele el piso aceitado de su cocina con papel de diario y sea feliz.  10 pasos para evitar las temperaturas bajo cero y llegar a la primavera como un campeón sin trapear el piso.
Pragmática: Me comí una polenta con salsa que hasta Dios largó la risa.
Idiomas: Va fanculo, oliva! Cómo mandar todo al carajo en 50 idiomas.

Ya.

 

Anuncios

Comenta! Comenta, very now!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s