Archivo de la categoría: 42 desvaríos ajenos

Si no fuera por la Z, todavía estarían vivos

Pensé que luego de tres entradas (i, ii y anexo) el tema estaría laudado, pero las personas siempre se las ingenian para sorprenderte.

Deambulando por las redes ( @iampepejandros ) me crucé con esto:

Es parte de una simpática historia donde un padre, al subir a un avión, entrega a los pasajeros de asientos cercanos esas bolsitas llenas de golosinas y tapones para los oídos, para suavizar la experiencia de que su bebé, una niña, hiciera escándalo durante el vuelo.

La historia me importa un bledo. Los bebés son siempre detestables. Sí me llamó la atención el nombre de la pobre, pobre, pobre pendeja: Lorenza. ¿Lo qué? Renza.

¿Qué tan hijo de puta tenés que ser para ponerle Lorenza a tu hija? Sí, ya sé, te morías de ganas de tener un varón. Es la única explicación. Sorete. Podrías haber solucionado el tema sacándole la zeta. Lorena es un nombre perfectamente aceptable, con el que cualquier persona puede sobrevivir a toda su infancia, su adolescencia y hasta su vida adulta, sin traumas ni humillaciones. Es más, será “la Lore”, y ser la Lore es genial, siempre.

Sé lo que estás pensando. A Lorenza también le pueden decir Lore. Pero no es lo mismo. Lore de Lorena es un diminutivo que se lleva con orgullo. Lore de Lorenza es un disfraz para ocultar la vergüenza y el oprobio.

Pero no le pusieron Lorena.

Lorenza. Lo único peor que llamarse Lorenza debe ser llamarse Heidi (que salvo que seas Klum, siempre te van a preguntar qué hiciste con el maldito chivo).

Se me ocurre que para ponerle Lorenza tenés que ser un provida. Claro, no les dieron los huevos para abortarla, así que se las ingeniaron para liquidarla de otra manera. ¡Qué decisión tan deleznable!

Ya me la imagino a la pobre gurisa. Toda una vida de ostracismo y vacío social. Porque en esta sociedad enferma y putrefacta, a las personas que asesinan a sus padres les hacen el vacío. No importa cuánta razón tenga.

Solo espero que antes de cobrarse su justa venganza, que más que venganza es justicia y hasta defensa propia, atine a cambiarse legalmente el nombre. A Lorena, por ejemplo.

Ah, sí, eso también me lo imagino: los chismes.

—¿Viste la Lore?  -con voz bajita y horrorizada.
—No. ¡Contame! ¿Qué pasó?
—¡Lo que temimos durante tanto tiempo! Electrocutó a la mogólica de la madre y decapitó al orate del padre. Que serán lo que hayan sido y se lo merecían, pero no así.

Y así sigue la conversación, durante horas, hablando de la Lore, nunca más Lorenza.

Anuncios

Flashes de realidad /10

akno Viajar en el 183 en febrero a las 4 de la tarde es el argumento antihumanista más poderoso y convincente que conozco; no dan ganas de abrazar a la Humanidad, ni amarla, ni ciudarla… ni hablar de olerla.  Nada de eso.  Dan ganas de espantarla, separarla, darle un buen aguaso y cubrirla de Rexona.

marñ Uno de nuestros clientes parece haber alentado una costumbre fantástica entre sus empleados encargados de compras: hacen todas las gestiones con sus proveedores, los despachantes de aduanas, hacen los pedidos, las órdenes de compra, las cotizaciones, todo, TODO, en una laaaaarga y enmarañada única cadena de correos.  Cuando tiene todo listo y se puso de acuerdo con el resto del mundo, te mandan un mail con dos líneas: Chicos, tenemos que levantar esto.  Cuándo pueden hacer el transporte?  Y ahí te dejan, secándote al sol sin más datos, para que vos bucees como un imbécil en una o dos semanas (o cuatro meses) de mails encadenados buscando la información que necesitás: qué, cuánto, de qué tamaño, dónde.  La vida es maravillosa.

luta Hoy paré a levantar una comisión dos cuadras por delante de un cortejo fúnebre. Cuando fui a salir con mi carga los vi a unos pocos metros de distancia. Me vi reflejado en sus rostros tristes. Yo también he mirado casi con rabia a quienes siguen con su vida mientras yo voy tratando de encontrarle sentido. Porque la vida continúa, no? ¿No?

nfrn Me tiene los güevos lacios el verano. No he ido un solo día a la playa, ni quiero, ni la extraño. Por mí que se ahoguen todos. Quiero que se termine ya.

lut2 El maldito cortejo me dejó furioso. ¿Por qué? Ni puta idea. Quizá porque la vida continúa y un cortejo es apenas un accidente, un incidente, un precedente. ¡A tomar por culo, hijos de puta!

 

Contextualizar

Jugar con las palabras me resulta fascinante desde que recuerdo. Nunca fueron juegos muy sofisticados, la verdad sea dicha, y más veces de las que quisiera sucede que el buen gusto o la gracia de los susodichos deja un poco que desear. Pero para mí son como esas bolitas de gelatina: asquerosas pero irresistibles.

Y luego voy y me encuentro con esto:

Me maravilla ese resalte del diario doblado al medio. Porque no es ese el resalte.

Pero si doblás el diario está chupado. Llama mucho más la atención que el artículo real, que es medio pedorro. No hay manera de que no lo hayan hecho a propósito.

Lamento boliguayo

Nacho me pasa este enlace, en donde un medio uruguayo informa sobre otro uruguayo que en Twitter interpreta, traduce y explica una canción española del año 2000: Aserejé. Aparentemente es casi trending topic.

http://www.subrayado.com.uy/noticias/71000/tuitero-uruguayo-nos-vuela-la-mente-explicando-el-hit-asereje

En las redes sociales, vi una captura con supuestos dichos del candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, en referencia a la golpiza que sufrió un peón rural de Salto por reclamar lo que en justa ley le corresponde. En esa captura apócrifa Lacalle Pou habría defendido el accionar del estanciero.

La respuesta del líder nacionalista no se hizo esperar y salió a aclarar los tantos, estableciendo que él no dijo eso.

El primero es gracioso, el segundo se enmarca en un hecho triste y terrible. No tienen nada que ver entre sí de ninguna manera, pero tienen algo en común: las ristras de comentarios.

Qué bicho inmundo y lamentable es el uruguayo. Es increíble lo rastrero y mezquino que resulta en cuanto se rasca un poquito. Fanático, dogmático, falaz, violento, cruel y muchas veces, tristemente ignorante.

El uruguayo no puede hablar ni del gusto del yogur sin cagarse en la concha de la madre de Lucía y el Pepe y los comunistas hijos de la gran puta. O en Sendic. O en los asesinos colorados, en los los blancos ladrones o una combinación de ambos. Todo se politiza, la piel es tan fina que es traslúcida, toda discusión derrapa a la velocidad de la diarrea (que todos saben es más rápida que la de la luz). Parecería ser que el uruguayo está en perpetuo estado de enojo esperando la mínima oportunidad para saltar directo a la yugular del que piensa distinto. Se diga lo que se diga saltan reproches y comparaciones, justificaciones y lamentos interminables. Con varas de medir variadas para cada situación. En donde lo propio se juzga con benevolencia y lo ajeno con máxima virulencia. Donde la historia se repite eternamente y las faltas no prescriben jamás. Todos corruptos, todos ladrones, sin que importe época o color. Manchas indelebles que restan, de manera instantánea, cualquier legitimidad y derecho a réplica.

Es tan raro ver un comentario que no sea descalificador, que tienda puentes, o que simplemente intente comenzar un debate serio y coherente, que probablemente se pase por alto, o peor aún, se conteste con un retruécano o sarcasmo que busque la descalificación, la mayoría de las veces con falacias lógicas que pretenden desviar el foco de la discusión. Es muy triste que muchas veces estos recursos tengan éxito, desvirtuando todo. Y eso en el mejor de los casos. En un porcentaje altísimo de ejemplos se cae directamente en el insulto rampante.

Para mí que la culpa es de Bonomi, el Ministro del Interior. ¡Renunciá, Bonomi!

Herrar es equino

Huérfano va con H.

Orfanato va sin.

Ortografía forra.

¡Gracias por el aviso, Maco!

Tragicomedia en un solo acto

[Se abre el telón y vemos un puesto de venta de pescado fresco con 4 personas haciendo fila para ser atendidos.

Los dos últimos son conocidos que hace tiempo no se ven.]

—Hola, Samuel, ¿cómo estás?

—Bien, ¿y vos? ¿Todo en orden?

—Ahí vamos, Samuel.  Bastante bien.

—Ah, sí, está complicada la cosa, pero yo siempre digo que respirando y pudiendo pagar las cuentas, es suficiente.

—Bien. Yo problemas respiratorios no tengo ninguno.

[¡Chan! Suenan risas. Baja el telón.]

Canciones infantiles

Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?

¡Lo importante se está poniendo la seguirdad pública!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante se está calzando la violencia contra la mujer!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante se está anudando el déficit fiscal!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante se está abotonando la educación!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante se está subiendo el cierre del país productivo!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante se está encasquetando el costo del estado!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante está concediendo permiso para más plantas de celulosa!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante le está regalando aguas territoriales a los chinos!
Peguemoslé a Raulito
Mientras lo importante no está.
¿Lo importante está?
¡Lo importante está viendo asombrado y cagado de risa el caos que se generó en las estaciones de servicio porque durante un puto día no hay entrega de combustibles!

O sea… otra vez llevamos una semana más hablando de cómo el imbécil este agarra una pala o si gastó bien o mal 300 dólares en un año.

No deja de ser gracioso, pero ¿me estás jodiendo? Para mí que es el escudo de la realidad perfecto. Primero que parece ser el inútil sin referencias por antonomasia, ese al que miramos para sentirnos mejor con nosotros mismos, y segundo juegan con nuestra innata capacidad para ver el pasto largo en el jardín del vecino mientras cuidadosamente ignoramos el techo que se cae a pedazos en nuestra propia casa.

Somos unos vivos bárbaros, campeones de América y el Mundo.