Archivo de la categoría: Noticias/Curiosidades

Gutenberg

Título 2: Qué y por qué

Estoy probando Gutenberg, el nuevo editor de WP. Quería escribir algo “de verdad”, pero no se me ocurre nada, ya que las entradas previas las redacté usando el editor anterior.

Título 3: Este estilo de título es más chiquito

El texto puede extructurarse utilizando “bloques”. Los bloques corresponden a distintos “objetos” que pueden utilizarse en la edición de un artículo.
  • Un bloque para títulos
  • Un bloque para listas (como esta)
  • Un bloque de párrafos
  • Un boque para citas
  • Un bloque para imágenes (imagen, portada, galería)
  • Y más bloques.
El de arriba es un bloque correspondiente a la imagen de portada. La obra es la fantástica La Gran Ola de Kanagawa, en mediana resolución; por ningún motivo en particular, solo compartir algo bello contigo.

En cada párrafo puede cambiarse el tamaño de la fuente.

Muy interesante, la verdad. Porque cada vez que das un Salto de Párrafo, vuelve al tamaño estándar.

Así. Haciendo click en cada párrafo te da la opción de cambiar el tipo de párrafo que estás usando, así como opciones de centrado, creación de hiperenlaces, negritas, etc. Algo muy interesante es que haciendo click en un botón marcado con tres puntos verticales tenés seteos especiales que te permiten insertar el párrafo antes o después de otros. Muy interesante e intuitivo.

Como podés ver, también te permite arrancar con un Drop Cap, que se activa con un simple click en un panelcito a la derecha y es válido para párrafos individuales, aunque no te lo muestra al editar. Una vez más, al dar el salto de párrafo o cambiar de bloque, el seteo vuelve al estándar.

También podés aplicar colores de fuente y de fondo en cada párrafo.

No necesitás tags en HTML, ni andar cambiando entre las viejas ventanas de vista y edición para dar las órdenes. Es transparente y sencillo. Y al cambiar de bloque los seteos especiales quedan atrás y volvés al texto plano estándar. No necesitás definir bloques. Al dar el salto de párrafo se crea uno nuevo automáticamente. En la parte superior del panel de la derecha tenés dos botones que dicen “Document” y “Block”. Editás en Block, pero etiquetás, marcás categorías y fecha de publicación y otras opciones en Document . La verdad es que es PRECIOSO y SENCILLÍSIMO trabajar con él. Super intuitivo y muy, MUY flexible y potente. Si te quedan dudas, al pararte sobre cada opción te aparece el cartelito con una explicación de qué hace. Ah, y te pasa a pantalla completa por defecto, lo que tampoco está mal cuando querés escribir sin distracciones. Creo que es una de las pegadas más grandes de WordPress. Gracias, WP!

Proyecto de Ley Integral para Personas Trans en Uruguay.

Hay mucha tela para cortar con esta ley que otorgaría a las personas trans derechos y beneficios que la mayoría de nosotros damos por sentados sin siquiera pensar en ellos.

El texto del proyecto es corto y fácil de entender. Unas poquitas carillas que te invito a leer.

El censo oficial, según el artículo que leí en Revista Harta, dice que en Uruguay hay cerca de 900 personas trans identificadas. El artículo enlaza al documento elaborado por el MIDES (que indica que algunas personas trans se murieron, otras se fueron, otras no pudieron ser encontradas y otras resultaron no ser trans). Ponele que el MIDES no haya llegado a toda la población trans en Uruguay y que en realidad sean el doble: 1800 personas.

Algunas personas se oponen dando distintos motivos morales y religiosos que pueden resumirse en: no me gusta esta ley porque vamos a perder el control sobre una parte de la población a la que nos gusta despreciar, juzgar y someter. Además todo el mundo sabe que los trans son una abominación y mi hijo o hija que se siente en un cuerpo que no es el suyo seguramente esté en una fase en que no sabe lo que quiere y con esta ley les sería mucho más sencillo librarse de nosotros y nuestro yugo y llegar a verse como personas completas, dignas y con sus derechos básicos garantizados.

Algunas de las personas más reaccionarias que se oponen a esta ley, además de esa moralina infame que ni fundamentos tiene, la complementan esgrimiendo los más lamentables argumentos econonómicos: “no con mis impuestos”.

No con mis impuestos. Como si tuvieran el mínimo control sobre cómo el Estado determina el gasto de los dineros que todos aportamos en forma de impuestos. Dejame darte un pista: mucha de la plata de nuestros impuestos se gasta en pajerías y sobre eso tampoco tenemos el más mínimo control.

Te doy unos pocos números. Yo sé que acá voy a perder el 50% de la mitad de mis lectores. La primera mitad de mis lectores quizá la haya perdido al dar a entender que no me opongo a la ley, aunque tengo fe en la gente que visita nuestra casa bella y pastafari. No lo hago. Al contrario, me parece fundamental que se apruebe, porque la realidad de esas personas trans suele ser aterradora: exclusión social, marginación, problemas de salud, con la familia, laborales, para acceder a educación. Todos los males del mundo.

Pero vamos a lo económico, ya que es uno de los argumentos que resaltaban en las pancartas que llevaban los tres gatos locos que fueron a protestar al Palacio Legislativo.

La compensación que recibirían estas personas, según el Art. 7, es de 3 BPC (Base de Prestaciones y Contribuciones), que al precio de hoy según el BPS es de $3848. Esto hace un total de $11’544, menos que un salario mínimo nacional ($13’430 nominales).

Ponele que el censo no haya alcanzado a toda la población trans real y que en realidad sean el doble: 1800.

Con 1800 personas trans, recibiendo cada una $11544 pesos, la erogación mensual aproximada por parte del Estado sería de unos 21 millones de pesos.

Parece mucho dinero. Es un poco de plata sí, pero nada demasiado escandaloso. Dejame darte algunos números aproximados (en valores nominales).

Los sueldos de senadores y secretarios son de más de $200’000, a los que se agregan “gastos de representación” por $33’000, y partidas para gastos de prensa por $28’000.

Son 30 senadores con sus secretarios.

A esto sumamos la cámara de representantes: 99 diputados con sus secretarios.

Los sueldos de los honorabilísimos diputados son de $189’000 más $25’000 por prensa y más plata para otras prebendas. Acá está el enlace en el Parlamento. Los secretarios y prosecretarios tienen más o menos lo mismo, según este otro enlace al Parlamento.

Gastos de prensa. ¡Plata para comprar diarios!

Treinta senadores y sus secretarios, por $28’000, son $1’700’000

Noventa y nueve diputados y sus secretarios, por $25’000, son $5’000’000

Nada más que en plata para diarios el cuerpo de legisladores de Uruguay (suponiendo solo un secretario para cada uno) recibe casi SIETE MILLONES de pesos. Un tercio de lo que se destinaría en compensaciones para esa población trans. Un tercio. En diarios. Es una obscenidad.

A eso sumale los secretarios de los secretarios, los prosecretarios, los malditos gastos de representación, que es un curro, porque igual cuando viajan presentan sus gastos y viáticos para que se les liquiden, más los coches oficiales, más las partidas para las bancadas y hasta plata para pagar la telefonía celular. A gente que gana 15 veces el salario mínimo y que se votan ellos mismos los aumentos salariales.

No se va a hacer nada con esta información, claro está, pero espero que esto sirva para relativizar el tema y señalar algo innegable: ¡Mirá si no va a haber plata para darle a la gente trans! ¡Plata, hay! Y cerquita nomás. Solo hay que distribuir un poco y bajarse del caballo. No precisás desequilibrar en lo más mínimo el presupuesto nacional. Perfectamente se podrían recortar esos gastos, todos, de raíz, sin menoscabo de nada.

¡Y ni siquiera me metí con la Caja Militar, ese agujero sin fondo!

Aunque la población trans fuera diez veces más grande tampoco importaría. Si no entendés por qué no importaría ni siquiera deberías estar acá leyendo esto y ensuciándome el blog con tus ojos llenos de barro.

Y hay más para decir. Bastante más. Pero antes tengo que terminar de entenderlo y procesarlo yo mismo; los argumentos morales y religiosos me alucinan en su odio y egoísta fanatismo. En comparación las cuentas salen facilísimo.

Sobre la lectura y el cerebro

Ana Valdés ( @caravia158 ) tuiteó un artículo muy interesante (y bastante aterrador) sobre el analfabetismo funcional en Sudáfrica. Ya sea porque muchos niños sufren de desnutrición y los problemas de desarrollo que eso conlleva, que sus propios padres son iletrados, que los libros son escasos y caros o que los profesores que deben enseñarles están deficientemente formados, lo cierto es que el 78% de los niños de cuarto grado no pueden entender lo que leen. El texto está en inglés, pero es bastante accesible si lo querés vichar.

Rescato para 42 un par de los últimos párrafos, porque nos importa a todos:

En las últimas tres décadas la neurociencia cognitiva ha clarificado y resuelto varios de los debates acerca de la lectura. Se ha probado más allá de cualquier duda que la lectura, el volverse funcional y eficazmente alfabetizado, altera el cerebro.

Aprender la representación visual del lenguaje y las reglas para combinar y asociar los sonidos con las letras desarrolla nuevas posibilidades para el procesamiento del lenguaje. Refuerza y modifica ciertas habilidades fundamentales, tales como la memoria visual y verbal y otras habilidades cruciales. Influye en los caminos o circuitos usados por el cerebro para la resolución de problemas.

Fallar en el aprendizaje de la lectura afecta la cognición necesaria para funcionar efectivamente en la sociedad moderna.

Los errores en la traducción, donde los haya, son míos.

Es la misma discusión de siempre. La lectura y la escritura modifican el cerebro, la mente, los pensamientos, la percepción del mundo (¡del universo!), los propios límites que nos circundan. Cuanto más perfecta sea la comprensión y el consiguiente uso del lenguaje, mayores serán nuestras capacidades no ya de proyectar nuestros pensamientos correctamente, sino a un nivel básico, de elaborarlos. Los límites de nuestro vocabulario son los límites de nuestro pensamiento. Los límites en el uso del lenguaje marcan qué tan efectivamente podemos comunicar nuestras ideas y sentimientos. Los límites de nuestro pensamiento condicionan qué tan críticos, o qué tan crédulos, podemos ser con lo que nos rodea. Somos lenguaje.

¡Lean, muchachada! ¡Léanle a su prole, cuanto más precoces, mejor! ¡Lean de todo! Bueno, igual a Cohelo y a Osho, no. Novelas, poesía, ciencia, filosofía, arte, historia, política (incluso, o sobre todo, de autores o temáticas opuestas a lo que creen). No se corten con nada, porque nunca saben dónde estará lo que les vuele la mente catapultándolos a alturas que nunca imaginaron.

Ya. Disculpas por lo exaltado. Lean, ¿ta?

Lamento boliguayo

Nacho me pasa este enlace, en donde un medio uruguayo informa sobre otro uruguayo que en Twitter interpreta, traduce y explica una canción española del año 2000: Aserejé. Aparentemente es casi trending topic.

http://www.subrayado.com.uy/noticias/71000/tuitero-uruguayo-nos-vuela-la-mente-explicando-el-hit-asereje

En las redes sociales, vi una captura con supuestos dichos del candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, en referencia a la golpiza que sufrió un peón rural de Salto por reclamar lo que en justa ley le corresponde. En esa captura apócrifa Lacalle Pou habría defendido el accionar del estanciero.

La respuesta del líder nacionalista no se hizo esperar y salió a aclarar los tantos, estableciendo que él no dijo eso.

El primero es gracioso, el segundo se enmarca en un hecho triste y terrible. No tienen nada que ver entre sí de ninguna manera, pero tienen algo en común: las ristras de comentarios.

Qué bicho inmundo y lamentable es el uruguayo. Es increíble lo rastrero y mezquino que resulta en cuanto se rasca un poquito. Fanático, dogmático, falaz, violento, cruel y muchas veces, tristemente ignorante.

El uruguayo no puede hablar ni del gusto del yogur sin cagarse en la concha de la madre de Lucía y el Pepe y los comunistas hijos de la gran puta. O en Sendic. O en los asesinos colorados, en los los blancos ladrones o una combinación de ambos. Todo se politiza, la piel es tan fina que es traslúcida, toda discusión derrapa a la velocidad de la diarrea (que todos saben es más rápida que la de la luz). Parecería ser que el uruguayo está en perpetuo estado de enojo esperando la mínima oportunidad para saltar directo a la yugular del que piensa distinto. Se diga lo que se diga saltan reproches y comparaciones, justificaciones y lamentos interminables. Con varas de medir variadas para cada situación. En donde lo propio se juzga con benevolencia y lo ajeno con máxima virulencia. Donde la historia se repite eternamente y las faltas no prescriben jamás. Todos corruptos, todos ladrones, sin que importe época o color. Manchas indelebles que restan, de manera instantánea, cualquier legitimidad y derecho a réplica.

Es tan raro ver un comentario que no sea descalificador, que tienda puentes, o que simplemente intente comenzar un debate serio y coherente, que probablemente se pase por alto, o peor aún, se conteste con un retruécano o sarcasmo que busque la descalificación, la mayoría de las veces con falacias lógicas que pretenden desviar el foco de la discusión. Es muy triste que muchas veces estos recursos tengan éxito, desvirtuando todo. Y eso en el mejor de los casos. En un porcentaje altísimo de ejemplos se cae directamente en el insulto rampante.

Para mí que la culpa es de Bonomi, el Ministro del Interior. ¡Renunciá, Bonomi!

¿Hasta cuándo?

Otra vez, productores totalmente inescrupulosos, egoístas, y por qué no decirlo, completamente hijos de puta, han causado un perjuicio enorme con sus prácticas de mierda.

Entre 1500 y 3000 colmenas muertas en el departamento de Salto porque un productor citrícola aplicó de forma totalmente negligente un insecticida fosforado altamente tóxico para las abejas.

http://agrotemario.com/noticia/19040/estiman-en-us-200-000-perdidas-por-mortandad-de-abejas

Mil quinientas colmenas. Por lo menos 20 (probablemente 40 o más) millones de abejas que no van a estar para polinizar cultivos y plantas de todo tipo. Veinte millones de abejas que no producirán miel, ni recolectarán polen. Veinte millones de abejas que no colaborarán para parar la olla no sólo de los apicultores a los que servían de sustento, sino que tampoco incidirán en la producción agropecuaria y las cosechas que se benefician de ellas.

Son muertes caprichosas. Completamente evitables. Porque a un productor sorete se le ocurrió exportar mandarinas sin semillas a gringolandia. Un tipo de mierda que prefirió usar al barrer un insecticida restringido en lugar de colocar las mallas especiales para impedir que las abejas entren a polinizar las flores.

Los insecticidas fosforados atacan directamente el centro nervioso de los bichos. Las abejas ni siquera pueden llegar a sus colmenas. Las que lo hacen llevan el veneno con ellas y condenan al resto con su último esfuerzo por alimentar la colonia.

Vos tenés derecho a trabajar para que tus mandarinas no tengan semillas, pero no a costa de liquidar todo y a todos los que estén trabajando a tu alrededor.

El que usó ese veneno no tiene perdón.

 

Las letras de Colonia: ninguna buena acción quedará sin castigo

El 6 de abril vi una pequeña nota en el periódico digital local Coloniaya.com, en donde se hablaba de la colocación de un cartel en 3D con el nombre de nuestra ciudad.  Vi el titular al pasar buscando otra información y creí que estaban hablando de una idea, discutiéndola.  Grande fue mi sorpresa cuando a los pocos días vi el cartel, flamante, ya colocado en un punto de la rambla. Volví a la nota y vi que simplemente decía que se iba a inaugurar el siguiente sábado a las 18.30, que iba a estar la banda municipal, que habría un espectáculo de fuegos artificiales, quién realizó las letras, las medidas y que estaban buenísimas para sacarse fotos frente a ellas.  Nada más.

Demoré en escribir esta entrada porque quería ver si con el paso de los días cambiaba de idea, si le encontraba una onda, pero no.

Feo, pobremente ejecutado y en un lugar que a nuestra manera de ver, con Nacho, es bastante discutible. Lo discutimos.

La propaganda y comunicación del evento fue casi nula y la inauguración fue anodina, en una fecha sin trascendencia, a pesar de que pocos días después iba a darse uno de esos feriados que traen miles de turistas a Colonia.  Una oportunidad perfecta para promocionar el evento y el dichoso letrero: el Viernes Santo.  Miles de personas. Colonia estallaba de turistas.  Ya que tenés miedo de que la gente no se entere de dónde está, cosa que supongo es lo que te impulsa a colocar el cartel, podrías haber armado un espectáculo en toda regla, la banda municipal, sí, pero también tenías a la orquesta estudiantil, comparsas, murgas.  La nota dice que para Semana Santa se prepararon varios espectáculos gratuitos con variedad de artistas.  ¿Por qué no usar esa “infraestructura” ya presente para la inauguración?  Algo que destacara y quedara para el recuerdo.  Pero no.

Y tras cartón, la misma noche del evento se largó a llover y fue cancelado.  Triste augurio.

Colonia ha sido fotografiada por miles de personas.  Cientos de lugares captados desde cientos de ángulos, en todo tipo de clima y condiciones de iluminación. Es un archivo vasto y fantástico. Tenés un montón de fotógrafos de valía en el pueblo, pero no se te ocurrió encuestar a ninguno de ellos, parece. Llama la atención que a nadie se le haya ocurrido hacer un pequeño montaje, con Photoshop, por ejemplo, para ver cuál podría ser no solo el mejor lugar para colocar las letras, sino también para tener una idea de cómo se vería con los distintos tipos de luz. Se podría haber hecho, pero no.

Hay un montón de gente idónea a la que podrían haber consultado. En Montevideo tenés un cartel ya hecho y testeado. ¿No fuiste capaz de ir y preguntar allá? ¿No se te ocurrió aunque sea ir y fijarte cómo está resuelto?  ¿Cómo quedan los contraluces?

En los Juegos Olímpicos, en Río de Janeiro había uno que decía #CIDADEOLIMPICA.  Antes de la primera letra aparece la almohadilla, el símbolo del numeral #. ¡Hashtag instantáneo! ¡La foto es su propio hashtag, loco! Llega solo a las redes sociales. ¿No miraste otros ejemplos antes de largarte a hacer el invento?

Otro tema es la iluminación artificial. Pusieron una barra de hormigón delante de las letras para alojar las luces.  Lo que nunca se le ocurrió al ideólogo, es que esa barra de hormigón tapa completamente la parte inferior de las letras. ¿No podías elevar las letras para dejar todo al mismo nivel?

¿Y qué son esos pilotes flanqueando al cartel? ¿No se te ocurrió otra manera de evitar que se estacion frente al cartel que dejarlo preso? Quizá una pequeña plazoleta, en lugar de esa triste capa de pedregullo, algo con un poco de verde, o con adoquines y unos bancos.  Los adoquines son bien representativos de la ciudad  y su casco histórico, por lo que no habrían desentonado.  Y ya que hacías ese espacio, aprovechabas para colocar una iluminación adecuada y te ahorrabas esa barra de hormigón infame. Pero no.

La ciudad de Colonia gastó miles y miles de pesos en armar una marca.  Colonia Encuentro Mágico.  Con su propia tipografía.  ¿No se te ocurrió usar esa tipo, que buscás que te represente, en lugar de Arial Bold?  Arial Bold, loco.  ¿Por qué no en la maldita Comic Sans ya de paso?Lo que nos causa más impotencia, es que no se integró a la gente. A la población de la ciudad. ¿Por qué no largar una lista de lugares posibles, de diseños posibles, y que la gente eligiera? No tenés confianza en el criterio de la ciudadanía de a pie, perfecto, ¿por qué no consultar con diseñadores y artistas plásticos, de todo género y especialidad, que los hay y muchos y muy buenos?  Y de paso, ¿por qué no intervenir las propias letras con los trabajos de esos artistas?  Son lo suficientemente grandes.  Dos metros de alto. Once metros de largo total.  Pero no.  Las pintaste de blanco.  La cosa más sin gracia que pueda imaginarse.  ¡Las letras ni siquiera se ven claramente contra el fondo del cielo y el río!  No creo que diera tanto trabajo.  ¡Y prácticamente por la misma plata!

El título de la nota reza: “Todo lo que hay que saber sobre las nuevas letras que se inaugurarán en la Rambla”.  Me gusta la idea del cartel.  Me parece algo simpático y pintoresco con lo que los paseantes pueden identificarse; con el tiempo incluso podría ser representativo.  Pero así es una payasada.  ¿Quién planificó ese mamarracho? ¿Hizo algún estudio? ¿Qué otros lugares se barajaron a la hora de decidir dónde colocarlo? ¿Colaboró en el proyecto alguien que tuviera idea de lo que había que hacer?  ¿Por qué no tuvo mayor difusión? ¿O fue una empresa quijotesca porque a algún iluminado se le ocurrió figurar? ¿Y cuánto le costó a la Comuna? ¿Hubo licitación para adjudicar esos dineros públicos? Porque la así llamada nota se la hicieron al mismísimo Señor Director Departamental de Turismo, así que supongo que los gastos fueron asumidos por la Intendencia, es decir, nosotros.

Todo, desde la (supuesta) planificación a la ejecución, deja mucho que desear, por decir lo menos.  Como escriben las maestras en el boletín: Puede y debe mejorar.

¿Y qué quieres hacer con el mundo, Ronald?

– Quemarlo.  ¡Quemarlo TODO!

Ese par de líneas de diálogo pertenecen a la gran película Backdraft, de 1991, en donde De Niro hacía de bombero, y Sutherland de piromaníaco.

Parece haber una proliferación de personas que quieren ver arder al mundo. Solo que a diferencia de Ronald, no están en una institución mental sino como dirigentes de las potencias mundiales, o bien al frente de organizaciones terroristas, aunque a veces la diferencia no parezca tan evidente.

La matanza en Siria debe terminar, dijo Trump. Y para eso, nada mejor que ordenar un ataque con misiles Tomahawk.  ¡Oh, sí, burn it all, baby! El Consejo de Seguridad de la ONU, que tampoco es que sea tan excelente, está dividido y se negaba a tomar represalias contra nadie, porque no se sabe, en realidad, quién gaseó a civiles, adultos y niños, en Siria.  Es más, leí artículos que dicen que el ataque químico era una provocación perfecta. Y como buen toro loco, Trump entró al trapo y decidió unilateralmente. Porque fuck you. Si la ONU no decide como queremos, no vamos a plegarnos a algo tan trivial como un dictamen del Consejo de Seguridad, sino que vamos a hacer lo que se nos cante.

Una cita atribuida al escritor sueco Bo Bergman dice:

Los hacemos volar en mil pedazos. Civilizamos con explosiones. Aquí yacen los civilizados, en largas y silenciosas hileras.

Trump quiere paz, y también quiere su guerra. Probablemente su ideal de un conflicto resuelto sea ver las largas hileras de gente exitosamente pacificada.  Si es una guerra ya empezada y con miles de muertos y que se dirige a un holocausto, mejor.  Tiene casi todo el trabajo hecho y no debe gastar los preciados dólares de los contribuyentes. Pero quizá pueda terminarla, entonces, y ser recordado como el Hombre, el Gran Hombre, que hizo posible el fin de la guerra en Siria. Quizá algún acuerdo sobre reconstrucción y ayuda pueda ser ligeramente aceitado con petróleo o gasoductos.  Hasta podría compartir los despojos con Putin o con la Merkel.  De ahí al Nobel es un paso.

No ha habido un solo presidente yanki de los últimos 50 o 60 años que no estuviera involucrado en algún conflicto bélico, ya fuera iniciándolo, o terminando el que comenzó el ocupante previo. Y este payaso megalomaníaco no va a ser menos; solo necesitaba una excusa, o la mínima sospecha para actuar basado en su “creencia”.  Creemos que los ataques los realizó al-Ásad, dice Trump, así que vamos a atacar a al-Ásad.  Al mismo al-Ásad al que dijo apoyar hasta la semana pasada. Los mismos ataques que condenó cuando los planteó Obama, hace 3 o 4 años. Y lo que es peor, si cabe, es que Trump ataca deliberada y flagrantemente a un país soberano que, además de su cruenta guerra civil, está bajo ataque terrorista. Aunque en un principio una de las facciones contrarias a al-Ásad haya encontrado en ISIS un aliado de circunstancias, cosa que para mí fue un error de cálculo tremendo, ISIS no deja de ser una fuerza de agresión extranjera en suelo soberano sirio. Nótese que no digo “los rebeldes”, ya que al-Ásad llevó las cosas hasta límites absurdos, disparando una guerra civil que se fragmentó y descontroló más rápidamente de lo que lleva escribir estas líneas, con múltiples frentes y fuerzas en contienda, a menudo luchando contra todas las demás.

Yo qué sé… es fácil volverse conspiranoico y creer las versiones de que Occidente no puede darse el lujo de tener un Oriente Medio estable y próspero y por eso manejan los hilos para que siempre esté el fuego ardiendo, más acá o más allá. Tiene sentido. Y es terrible.

Pero tiene sentido. Más que sentido, ha sido la norma en la Historia reciente: Primero Irán, luego Afganistán, más tarde Irak contra Irán, Irak contra Kuwait, luego el ISIS, entre medio todos contra Israel, y luego Israel contra los palestinos, y los egipcios entre sí, y Libia, y ahora Arabia contra los otros emiratos más chicos. Pero lo de Siria desafía la imaginación más loca. Porque si bien no se compara a la desastrosa guerra de Irán e Irak en el 80, con seis o siete millones de muertos, este conflico no se circunscribe a las fronteras, sino que se desarrolla en todo su territorio. Desde 2011 lleva unos 220’000 muertos, sirios muertos a manos de sirios, que es aproximadamente un 1% de su población total, y un 60% de ella se ha visto desplazada.  Trece millones de personas desparramadas al viento.  Varias de sus ciudades principales fueron literalmente arrasadas.  Es Terrible, así con mayúsculas.  Y cada conflicto es sangriento, desgastante, y no solo diezma las poblaciones, sino que también demuele las infraestructuras y los catapulta casi a la edad de piedra.

Pero tiene sentido. Entre Oriente Próximo y Medio, hacen unos 500 millones de personas.  Son un montón de personas y un quebradero de cabeza potencial a los ojos de Occidente.  Además de que flotan en petróleo y gas, tenelo siempre presente, como si te llevaras +1 continuamente.  Creo que secretamente en el imaginario histórico de Occidente subsiste el pavor de una nueva expansión del Islam, como la ocurrida en los siglos VII y VIII.

Es por eso que tener a Oriente Medio en ebullición constantemente tiene sentido. Mientras guerrean entre ellos no le hacen la guerra a nadie más, lo que permite a Occidente seguir con sus pingües negocios y escandalosos manejos. Amén de que ese ventilador está lejos de casa para las potencias occidentales y no hay peligro de que la mierda salpique en sus propias paredes.  Y además a alguien hay que venderle las armas, ¿no?

Un Oriente Medio desgarrado, herido, dividido, mendicante, sangrando, paralizado, con su población mermada, asesinada, violada, torturada, embruteciada y temiendo, y por qué no, odiando, es perfecto.

Perfecto.

Porque la fragmentación lo hace débil, y el desangramiento y el hastío y las heridas lo vuelven poco peligroso a nivel global, pero que odie lo vuelve útil para seguir propagando la cultura del miedo y la intolerancia, porque ese odio torna a Oriente Medio lo suficientemente peligroso. El cuco del terrorismo y el Islam alimenta la legislación que recorta las libertades individuales y el poder de la sociedad en general.  El miedo hace a la gente bien dócil y dispuesta a resignar algunos de sus derechos a fin de verse mejor protegida por el gobierno. El mismo gobierno que alienta y alimenta y lucra con esos conflictos.

¿La Guerra de los Cien Años? Una obra de teatro escolar.  ¡Ojalá la guerra en Siria y el incendio en Oriente Medio duraran para siempre! Y si se siguen matando entre ellos, más que mejor.

Es como controlar la población de algún tipo de bicho especialmente agresivo y molesto al que no se quiere extinguir, pero que tampoco se desea que medre.