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Redenciones esquivas.

Una serie y una película.

⇒ Vi la serie Cobra Kai, la continuación hecha por YouTube Red de la primera Karate Kid. Sí, la de Pat Morita con su lustrar y pulir. Los protagonistas son los mismos, 30 años después, en unos papeles que por momentos son gigantes. Los primeros dos capítulos están disponibles gratis en YouTube.

Es una serie preciosa en su concepción, fantásticamente realizada, con un desarrollo no por previsible menos interesante. Los estudiantes se metamorfosean y van definiendo sus caminos marciales. El final de temporada es angustiante, con apenas dulzura y mucho de amargo. Casi no hay redención. Eso es quizá lo más horrible. Prisioneros de sus decisiones, incluso de las que saben equivocadas, les es difícil dejarlas atrás, enmendarlas, dar un golpe de timón que los aparte del curso de colisión. Así que siguen, de dientes apretados, a veces sin siquiera saber qué pueden hacer para evitarlo. Es difícil escapar de lo que uno mismo construye.

Como leí hace mucho, mucho tiempo: las armas no tienen dueño, todas responden a la mano que las maneja.

⇒ La película es la alemana La Vida de los Otros (Das Leben der Anderen). Ambientada en la República Democrática Alemana de la guerra fría, nos mete en un mundo de miedo. Donde el Estado puede espiar a cualquiera, a todos, y lo hace. Son amos de la vida y la muerte, el bienestar y la miseria de sus ciudadanos. Los ideales chocan con los intereses. Es sencillo, desde el poder, tumbar a alguien que resulta molesto. Ni siquiera debe ser especialmente riesgoso para la Seguridad del Estado, si no tan solo porque tiene algo que quiere el poderoso o está con alguien a quien el poderoso desea.

Así nos asomamos a la vida del capitán Wiesler, encargado de buscar algo que comprometa a Georg, un dramaturgo fiel al regimen, pero en pareja con Christa-Maria a quien codicia un ministro.

La película es fascinante. También con metamorfosis excelentes. Aterradora en su ambientación. Edificante, trágica, esperanzadora. Es como viajar en un carrusel de emociones. Aquí también se mezcla lo dulce con lo amargo.

Pero a diferencia de la serie, la redención es como un bálsamo.

Sobre la lectura y el cerebro

Ana Valdés ( @caravia158 ) tuiteó un artículo muy interesante (y bastante aterrador) sobre el analfabetismo funcional en Sudáfrica. Ya sea porque muchos niños sufren de desnutrición y los problemas de desarrollo que eso conlleva, que sus propios padres son iletrados, que los libros son escasos y caros o que los profesores que deben enseñarles están deficientemente formados, lo cierto es que el 78% de los niños de cuarto grado no pueden entender lo que leen. El texto está en inglés, pero es bastante accesible si lo querés vichar.

Rescato para 42 un par de los últimos párrafos, porque nos importa a todos:

En las últimas tres décadas la neurociencia cognitiva ha clarificado y resuelto varios de los debates acerca de la lectura. Se ha probado más allá de cualquier duda que la lectura, el volverse funcional y eficazmente alfabetizado, altera el cerebro.

Aprender la representación visual del lenguaje y las reglas para combinar y asociar los sonidos con las letras desarrolla nuevas posibilidades para el procesamiento del lenguaje. Refuerza y modifica ciertas habilidades fundamentales, tales como la memoria visual y verbal y otras habilidades cruciales. Influye en los caminos o circuitos usados por el cerebro para la resolución de problemas.

Fallar en el aprendizaje de la lectura afecta la cognición necesaria para funcionar efectivamente en la sociedad moderna.

Los errores en la traducción, donde los haya, son míos.

Es la misma discusión de siempre. La lectura y la escritura modifican el cerebro, la mente, los pensamientos, la percepción del mundo (¡del universo!), los propios límites que nos circundan. Cuanto más perfecta sea la comprensión y el consiguiente uso del lenguaje, mayores serán nuestras capacidades no ya de proyectar nuestros pensamientos correctamente, sino a un nivel básico, de elaborarlos. Los límites de nuestro vocabulario son los límites de nuestro pensamiento. Los límites en el uso del lenguaje marcan qué tan efectivamente podemos comunicar nuestras ideas y sentimientos. Los límites de nuestro pensamiento condicionan qué tan críticos, o qué tan crédulos, podemos ser con lo que nos rodea. Somos lenguaje.

¡Lean, muchachada! ¡Léanle a su prole, cuanto más precoces, mejor! ¡Lean de todo! Bueno, igual a Cohelo y a Osho, no. Novelas, poesía, ciencia, filosofía, arte, historia, política (incluso, o sobre todo, de autores o temáticas opuestas a lo que creen). No se corten con nada, porque nunca saben dónde estará lo que les vuele la mente catapultándolos a alturas que nunca imaginaron.

Ya. Disculpas por lo exaltado. Lean, ¿ta?

Campo #Agropalooza

No voy a entrar en el hilado fino de desmenuzar los reclamos del sector agropecuario en Uruguay, ya que son muchas las derivaciones y variables.

No voy a entrar en la politización del conflicto, ni mucho menos en los dichos de algunas personas que incluso se acercaron a pedir “sangre”, sí, como si estuviésemos aún en el siglo XIX. Indefendible todo.

Me gustaría entrar con un par de matices.

Los productores agropecuarios no son unos pobrecitos, en general. Los pobrecitos son los pequeños o medianos productores que ya no lo son, o que están a punto de dejar de serlo, porque no les dieron las cuentas y tuvieron que bajar la cortina y rematar todo. No son pobrecitos, pero eso no quiere decir de ninguna manera que no se esfuercen cada hora de cada día, sin que importe si es domingo o feriado. Tengo familia en el campo y muchos de ellos no se han tomado un día libre en años. La gente en el campo labura. Salir al cruce y desmerecer todo eso, al barrer y al grito de “Oligarca!” es más panfleto ideológico que una realidad. Que hay oligarcas, dueños de miles y miles de hectáreas, que a veces ni siquiera residen en el país, es innegable. Agarrar y meter a todos quienes participan del reclamo en la misma bolsa es irresponsable.

Juzgar la validez de un reclamo porque andan en una camioneta 4×4, muestra que en realidad no se ahonda en el mismo sino que se quedan en la cáscara más superficial. La actividad agropecuaria, intensiva y globalizada está cada vez más tecnificada. Una camioneta 4×4 más que un bien suntuario es una herramienta; es virtualmente imposible andar por el campo en una camioneta de gama baja. Sencillamente no aguantan el castigo. Además de que muchas veces hay que recorrer grandes distancias para ir de un campo a otro y se necesita un vehículo ágil. No es difícil de entender.

Una cosechadora nueva puede costar bien por encima de U$S 100’000 y fácilmente puede llegar a más de U$S 200’000; un tractor y sembradora modestos pueden pasar de los U$S 80’000. En ciertos casos se manejan precios siderales. Muchos productores se endeudan abundantemente para conseguir las herramientas que necesitan. A los precios actuales de los granos es difícil que cierre la ecuación si tenés que pagar un contratista.

Finalmente, la producción agropecuaria pertenece al sector primario, sin valor agregado y, lo más importante, son tomadores de precios. Ser tomador de precios significa que el precio de venta de lo producido es impuesto desde afuera sin lugar para apelar. O venden su producción a lo que dictan los mercados, o se la guardan; podrán especular un poco, si hay suerte, pero en algún momento todos tienen que vender, quieran o no, les sirva o no.

Es normal que pidan un dólar más caro. Más que normal, para ellos es una necesidad. A principios de 2016 el tipo de cambio era de $32 por dólar. Hoy, dos años después, es de $28.50, un 9% menos. En ese período de un par de años están los aumentos, en pesos, de servicios, impuestos, combustibles, sueldos. Incluso los mismos insumos que compran en dólares (semillas, fitosanitarios, neumáticos, lubricantes) han experimentado subas. Si lo que uno vende vale cada vez menos y producirlo tiene cada vez un costo más alto creo que es comprensible el malestar.

Entonces, ¿realmente es tan complicado entender que reclamen? ¿Todos ellos están equivocados y son unos codiciosos de porquería? ¿O sus reclamos tienen, por lo menos, la validez suficiente como para considerarlos seriamente y buscar algún tipo de solución?

Por otro lado, y a modo de final, nunca va a haber un “ganador” si se manipula el precio del dólar. El tipo de cambio es un arma de doble filo muy, muy peligrosa. Al campo le sirve un dólar caro, lo mismo que a los exportadores, porque aunque los precios internacionales estén deprimidos, como pasa actualmente con la soja, podrían hacer una diferencia que les resultara favorable. Pero un dólar (mucho más) caro sería catastrófico para el mercado interno, para los que vendemos en pesos, y sobre todo para quienes están endeudados en dólares. También afectaría la paramétrica en que se basa el precio de los combustibles. Y no se necesita ser muy genio de las finanzas para saber que eso implicaría un aumento de la inflación. La inflación repercutirá sobre el dinero disponible y eso sería un golpazo para la economía de todo el país, educación, comercio, gasto público, políticas sociales, salud, sueldos, consumo, acceso a bienes y servicios.

El campo necesita una solución, me parece que eso es claro. Estoy de acuerdo en que presionen al Gobierno para encontrarla. De eso se trata, ¿verdad? Sindicatos, grupos de presión, organizaciones y colectivos, todos tienen necesidades particulares y todos deben tener la libertad de exigirle al Estado algún tipo de respuesta. Pero jugar con el dólar no es esa solución. Sería mucho peor el remedio que la enfermedad.

Banderas

Me preocupa la situación en España, donde tengo tantas amistades y afectos, con todo el tema Catalán. No tengo una posición tomada. No podría, ni me corresponde elegir un bando. Sí soy partidario de dejar que la gente se exprese y rechazo la violencia contra personas desarmadas y con los brazos en alto. No hay justificación en un estado que se dice democrático y de derecho. También rechazo la provocación y la coacción y el tildar de traidor a quien piense distinto.

He visto gestos y palabras y acciones muy mezquinas de ambos lados de este conflicto, tanto de las personas de a pie como de los dirigentes que deberían velar por el bienestar de su gente y tratar de desactivar el conflicto en lugar de inflamar los ánimos. Luego, a ninguno de ellos se los vio en las calles, tan gallitos que son por cadena nacional. Pero ese es otro tema.

Hoy, ahora, recién, acabo de darme cuenta de algo simplísimo: las banderas.

Si vas a Wikipedia y escribís “Bandera de España”, “Bandera de Cataluña”, o “Estelada” te aparecen las imágenes de las susodichas.  En todos los casos, franjas horizontales rojas y amarillas con algún eventual chirimbolo al medio. Lo más gracioso es que en la Estelada, dependiendo del color, el chirimbolo puede ser de izquierda o de derecha. ¡Qué estupidez, por el MEV! ¿En serio hacen esas distinciones en lo que algunos piensan que debería ser la enseña nacional, apartidaria y totalmente desideologizada? ¿Y entonces qué? ¿Luego de independizarse, si se diera el caso, van a pelear entre ellos para ver qué color de chirimbolo debe aparecer en al bandera?

Después de estudiar concienzudamente las banderas me pregunto: la discusión entre la Bandera de España y la de Catalunya, ¿a qué se debe? ¿Al ancho de la franja, o al color con el que empieza? En esencia son iguales, amarillo sobre rojo o viceversa. Varias finitas o unas pocas bien anchotas. ¿Qué dilema, no?

Dejate de nacionalismos e ideologías por un momento y acercate hacia el lado de lo prosaico: ¿te das cuenta de que hay personas dispuestas a matarse por el ancho de la franja? ¿Vos sacrificarías a tus seres queridos, a vos mismo, por el color inicial? ¿En serio vale la pena sufrir por ver tres franjas o nueve en una bandera?

¿No se dan cuenta? Cientos de años han pasado como para estar anclados a ellos, para dejarse definir por ellos, por los años. Ya están juntos, los pueblos. Están todos al lado, mezclados desde hace generaciones. ¡Desde hace siglos! Sí, tienen rasgos culturales distintos y a veces hasta opuestos, pero no poder buscarle la vuelta y llegar a un acuerdo es como pretender cambiar de apellido porque a tu hermana no le gustan las aceitunas y a vos sí… y que además las llama “olivas”, la maldita. No mentira, mi hermana es un sol maravilloso aunque no le gusten las aceitunas.

Los que fundaron Catalunya están muertos. Los que fundieron Catalunya con el reino de Aragón están muertos. Los que fusionaron los reinos de Castilla y Aragón y Navarra están muertos. Y eso fue todo mentira. Uniones mediante matrimonios. Trasiego de gentes y vasallajes como quien pasa ganado de corral. A nadie se le debe nada. No hay imperativo histórico que valga. Eso también es todo mentira. El pasado son cosas que pasaron. La Historia son cosas que pasaron hace mucho. ¿Qué importa, a fin de cuentas? ¿Qué sigue? ¿Volver a separar los reinos de Castilla y Aragón? ¿Resucitamos a Fernando y a Isabel? ¿Otra guerra civil? Hay un montón de hijos de puta que parecen atraídos por la idea, por lo que se lee y escucha. Pero son pocos, poquísimos; el puñado de fanáticos de toda la vida. ¿Los vas a dejar ganar?

Perdoname si no soy sensible con tu sentimiento español o catalán. No llego a comprenderlo, de la misma manera en que no puedo comprender los fanatismos en los partidos políticos o los cuadros de fútbol. Cuando empezás a desmenuzar las cosas resulta que todo es mentira. Todo es mentira.

No sé, será que a mí los nacionalismos y las fronteras no me van. Son todos constructos de las élites, manipulaciones para que los soretes de siempre se enriquezcan como siempre, mientras los de a pie se pelean entre sí, como siempre. El río revuelto y los pescadores y esas cosas. Fijate a ver qué investigaciones pasaron a segundo plano, qué escándalos se silenciaron, qué dinero cambió de manos mientras están todos pendientes de qué bandera es la más linda.

Váyanse al bar a tomar una mientras conversan, quieren? Es lo más provechoso que pueden hacer. Y no pongan las sillas paralelas, ¿quieren? Las sillas paralelas son lo peor.

Molerse a palos y matarse entre ustedes es terrible para la salud.

Lamento boliguayo

Nacho me pasa este enlace, en donde un medio uruguayo informa sobre otro uruguayo que en Twitter interpreta, traduce y explica una canción española del año 2000: Aserejé. Aparentemente es casi trending topic.

http://www.subrayado.com.uy/noticias/71000/tuitero-uruguayo-nos-vuela-la-mente-explicando-el-hit-asereje

En las redes sociales, vi una captura con supuestos dichos del candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, en referencia a la golpiza que sufrió un peón rural de Salto por reclamar lo que en justa ley le corresponde. En esa captura apócrifa Lacalle Pou habría defendido el accionar del estanciero.

La respuesta del líder nacionalista no se hizo esperar y salió a aclarar los tantos, estableciendo que él no dijo eso.

El primero es gracioso, el segundo se enmarca en un hecho triste y terrible. No tienen nada que ver entre sí de ninguna manera, pero tienen algo en común: las ristras de comentarios.

Qué bicho inmundo y lamentable es el uruguayo. Es increíble lo rastrero y mezquino que resulta en cuanto se rasca un poquito. Fanático, dogmático, falaz, violento, cruel y muchas veces, tristemente ignorante.

El uruguayo no puede hablar ni del gusto del yogur sin cagarse en la concha de la madre de Lucía y el Pepe y los comunistas hijos de la gran puta. O en Sendic. O en los asesinos colorados, en los los blancos ladrones o una combinación de ambos. Todo se politiza, la piel es tan fina que es traslúcida, toda discusión derrapa a la velocidad de la diarrea (que todos saben es más rápida que la de la luz). Parecería ser que el uruguayo está en perpetuo estado de enojo esperando la mínima oportunidad para saltar directo a la yugular del que piensa distinto. Se diga lo que se diga saltan reproches y comparaciones, justificaciones y lamentos interminables. Con varas de medir variadas para cada situación. En donde lo propio se juzga con benevolencia y lo ajeno con máxima virulencia. Donde la historia se repite eternamente y las faltas no prescriben jamás. Todos corruptos, todos ladrones, sin que importe época o color. Manchas indelebles que restan, de manera instantánea, cualquier legitimidad y derecho a réplica.

Es tan raro ver un comentario que no sea descalificador, que tienda puentes, o que simplemente intente comenzar un debate serio y coherente, que probablemente se pase por alto, o peor aún, se conteste con un retruécano o sarcasmo que busque la descalificación, la mayoría de las veces con falacias lógicas que pretenden desviar el foco de la discusión. Es muy triste que muchas veces estos recursos tengan éxito, desvirtuando todo. Y eso en el mejor de los casos. En un porcentaje altísimo de ejemplos se cae directamente en el insulto rampante.

Para mí que la culpa es de Bonomi, el Ministro del Interior. ¡Renunciá, Bonomi!

Che… ¿y si devuelven a Santiago Maldonado?

Estoy cansado, vo. Mental, emocional y físicamente. No estoy pasando por una temporada tan buena. Es por esto que les voy a decir esto de la mejor manera que me salga. Disculpen si les hablo como a niños. Se comportan como si lo fueran, eso es claro. Niños especialmente malcriados, desconsiderados y egoístas; con la impunidad de quien destripa un sapo para ver qué hay adentro y la misma satisfacción, parecería. No son niños, eso también es claro. Son mucho más poderosos que cualquier niño pequeño, y por eso sus acciones tienen consecuencias mucho más graves. Entenderán que es una situación que me asusta y me inquieta. Y el miedo hace que se me crucen ideas raras y que me pregunte cosas.

Me pregunto, por ejemplo…

¿No habrán sido tan asesinos de matar a Santiago Maldonado por ir a decir que le parecía que los mapuches tienen razón, no? ¿Verdad?

O sea, aunque ustedes tengan la fuerza y él sea solo un jipy que no representa ninguna amenaza, pero que les resulta molesto porque les dice cosas que no quieren oír porque a lo mejor tan equivocado no está, no lo van a matar como a un perro solo porque pueden, ¿no?

¿No?

Estado de Derecho, libertad, democracia, garantías personales, elemental tolerancia y básica decencia… yo sé que son boludeces de quita y pon como una bufanda, miren que los entiendo, mis chiquitos, pero uno no mata a un guacho y lo desaparece así porque sí en estos tiempos y en estas condiciones. ¿No?

O sea, ¿qué tan hijos de puta tienen que ser? No. No, perdonenmé. Las madres no suelen tener nada que ver, santitas.

Esa parte de pesadilla en la Historia que vivieron nuestros países se supone que terminó. De verdad.  Ya está con desaparecer gente. Si no me creen, pregúntenle a cualquiera. En serio. Ta, yo sé que a lo mejor están confundidos porque si los desaparecidos no aparecen es porque los tiene el Gran Bonete y está todo bien con ustedes. Pero en serio, ya está, loco.

De onda les digo: ¿no sería buenísimo que devolvieran a Santiago Maldonado? Vivo, si no es mucha molestia. Gracias. Puede tener algún par de moretones, que yo sé lo que les cuesta deshacerse del vicio, porque el apremio es lo que tiene, pero que esté vivo sería un gesto realmente lindo de su parte.

Si no es abuso, también podrían tirarle una onda a los mapuches, demostrar que hemos avanzado un poco desde que los expoliaron y masacraron comenzando hace 400 años. Yo qué sé. Prueben de ser un poco más buenas personas y un poco menos codiciosos, a ver qué se siente. Benetton no precisa 900’000 hectáreas. De verdad que no. Es casi como el Departamento de Rivera. ¿A vos te parece?

¿Y quién les dice? ¡Si a lo mejor hasta les gusta y todo ser buenas personas! Es como con las berenjenas, ¿vieron? De chico no tenés idea y no te gustan, te parecen amargas y un poco asquerosas, pero de grande te desarrollás y madurás y crecés y les encontrás una onda y hasta ricas te resultan. Y como les digo berenjenas les digo remolachas, o la verdura que quieran, que a fin de cuentas es solamente un ejemplo. Ahora imagínense lo mismo con el respeto a los Derechos Humanos, que de chicos siempre les parecieron una merda.  Ya es hora de que crezcan, se desarrollen y maduren, vo.  Es posible. Miralos a los noruegos, por ejemplo, que antes andaban a los hachazos destripando gente y ahora son super razonables.

Déjense de joder, ¿quieren? Hay una millonada de personas que estarían contentísimas con el cambio.

Disculpen por el juego de palabras, fue sin querer.

Game of Thrones: S07E07

La Jalea Está Lista, o Jalea Iacta Est, como dijo Julio César Castro antes de cruzar el Rubicón. Se fue la temporada siete, que ya era hora.

Fue un capítulo relargo y relindo casi hasta el final.  Y en el final, como para que no nos ilusionáramos, nos cagaron. De nuevo. Con los mismos recursos. Me siento como el caballo de Anaconda, el cuento de Horacio Quiroga, que de tanto hacerlo picar se había inmunizado. Pero creo que puedo hacer una última arremetida baguala. Un postrer y heroico acto de denuncia. ¡Y no miro más ni un capítulo de esta serie! ¡Prometido! Por lo menos hasta la temporada que viene. No va a ser como cuando esperé la sexta temporada. Ni como cuando esperé por la séptima, que de tanto reveer los últimos 3 capítulos ya me sabía los parlamentos de memoria y cuáles eran las partes aburridas que podía saltear. No esta vez. Puedo olvidarme felizmente de todo el mal que me ha hecho y darle la espalda.

A partir de este punto, habitan espoilers.

Voy a empezar por los finales. Yo no quería. Había decidido no hablar de las ridículas cadenas (cuatro!) que usaron para sacar al puto dragón del fondo del lago. Los bichos de ojos claros no pueden nadar, pero parece que sí pueden caminar por el fondo como los piratas malditos de La Maldición del Perla Negra. ¿Cómo, si no, se explica que hayan sido capaces de atarle 4 pelotudas cadenas al cogote del puto dragón de mierda y la puta que lo parió? ¿Y por qué si sólo necesitaba hacerle una imposición de manos para convertirlo no bajó él mismo, el mismo Rey, el Rey Mismo a tocarlo abajo del agua? Era más rápido, más fácil y podría haber ahorrado preciosos minutos de rodaje. Y podría haber dado tremendo golpe de efecto. ¿Y qué carajo hace el Rey de la Noche lanceando a un dragón en vuelo al triple de distancia que el dragón que tenía en el suelo ahí nomás? Imbécil de mierda. Ta. Perdón. Me lo tenía que sacar de encima porque me estaba atragantando. Además me resulta tan difícil tomar en serio al Rey de la Noche… porque en inglés podrá sonar ominoso, ¡uuuuhhhh The Night King, qué paura, hermanito! Pero en español es cualquiera; a mí me decís Rey de la Noche (RN de ahora en más) y lo primero que pienso es en John Travolta en los ’70, con el culito para un lado y el dedito p’arriba del otro lado.

Y ahora, 7 temporadas después, con el dragón de ojos claros, el RN se manda cualquiera. Y no porque haga el uso más racional de los dragones hasta ahora, si no porque se caga, cuándo no, en la historia previa. Porque el muro es más que hielo y piedras, dice uno de los personajes en una de las primeras temporadas. Cuando preguntan por qué el RN no hace un agujero por debajo del maldito Muro, la contestación es que además de toda la mampostería, el muro está protegido por poderosos conjuros. [Acutalización: Cuando el tío Benjen Ex Machina deja a Bran en El Muro, específicamente dice que no puede pasar al otro lado debido a esos conjuros]¡Pa la mierda que les sirven los conjuros a los culorrotos estos! No hay nada más poderoso que un guionista con ganas de pasarse la historia que está contando por el quinto forro de las bolas. ¡El Muro! ¡Decenas y decenas de metros de espesor, cientos de metros de altura! ¡Y el dragón lo tira abajo en un plis plas! Solo basta hacer un agujerito a soplete en la pared y se desmorona como esos castillos de dominó. ¡Hijos de puta! ¡Ni siquiera quedó el paso bloqueado por escombros, loco! ¡Y lo peor de todo es que ni siquiera precisaba el dragón! Porque el muro eventualmente termina y más allá del muro hay agua… ¿por qué no hiciste que tu ejército diera la vuelta al muro, RN? Si pudieron ir bajo el agua para ponerle las pelotudas cadenas al dragón, bien podrían haber ido bajo el agua hasta la otra orilla con una piola, del otro lado del muro, y hacer un pasamanos. ¡En una noche los cruzás a todos, enfermo!

Eso por un lado. Por el otro: Sam. Sam, hermano de Mercurio y primo de Aquiles. ¿Cómo carajo llegó Sam desde Antigua a Winterfell? Lo vimos salir en carro en el capítulo cinco. Es una de las mayores distancias de todo este mundo inventado. Literalmente están en extremos opuestos del continente (por tierra son unos 4500 km, y por mar unos 6100 km, groso modo) y estimo que es un viaje lleno de peligros ya que básicamente todas las personas que encuentre Sam en el camino, por lo menos hasta El Cuello o hasta Puerto Blanco, serán hostiles. Le llevaría por lo menos dos meses por tierra y cerca de un mes por mar.

Ya que estamos con Sam, ¿qué son esas confesiones por parte de Bran? ¿Se las dice a Sam pero no a las hermanas? Lo había visto un total de medio minuto en 7 temporadas ¿y se pone a intercambiar notas con él en lugar de hablar con las otras minas? Y Sam, que ignoró olímpicamente los comentarios de Gilly, sabe incluso cosas que Gilly no comentó.  Porque ella habló de la anulación del matrimonio Targaryen, pero no dijo nada de que se había casado con Lyanna. Una manera bastante burda de abrochar todo. Sobre todo porque Bran había estado casi mudo en toda la temporada. Se ve que ya sabía que si no desembuchaba ahora no iba a tener oportunidad hasta dentro de un par de años; ser el Cuervo de Tres Ojos tiene sus ventajas.

No voy a hablar de la llegada de las comitivas a la reunión en Desembarco. No hay marco temporal de referencia, así que ellos sí que podrían haber llegado sin problemas. Tampoco voy a hablar de Euron haciéndose el asustado y dejando la reunión para irse a casa, cuando en realidad iba a Essos a buscar mercenarios. Si no sabía del zombie por adelantado, ¿cómo el que decida irse es una mentira? Curiosamente, me resulta plausible. Si no hubiera sido por ese tema, se hubiera ofendido o asustado por cualquier otra trivialiad. Podría haber sido una estrategia planeada con Cersei. Eso, en particular, no me rechina… tanto. Fácilmente puedo suponer que la excusa le cayó como un regalo del Cielo. [Actualización: Cersei podría haberlo hecho ir a Essos antes de la reunión. Su presencia allí es totalmente superflua, innecesaria y discordante. Solo está allí por un capricho de los guionistas para mostrar a todos los bandos y antagonistas. Como decía antes: las cosas ya no pasan como consecuencia de hechos previos, si no porque se le cantan en las pelotas.] Todas esas escenas están muy bien. Idas, venidas, provocaciones, conciliaciones, promesas, traiciones, maquinaciones. Bien, muy bien de a ratos, emocionantes por momentos.

No cierra, sin embargo, el ejército de los eunucos. Estaban en Casterly Rock, sitiados por Euron y sin suministros… pero llegan en perfecto orden de batalla a Desembarco del Rey que está a unos 1000 km de distancia. ¿A dónde fueron en el interín? Fácilmente debe haber pasado un mes. Y entre una cosa y otra ¿qué comieron? El dragón de Daenerys se encargó de quemar más de 1000 carretas de suministros, según palabras de los protagonistas. Vuelvo a preguntar: ¿qué comieron? Porque son como 7’000, no podés alimentarlos con las gallinas que robes de una granja a la pasada.

La logística en esta serie es chapucera en el mejor de los casos e inexistente en general, cuando debería ser fundamental. Solo se toma en cuenta cuando tenés que explicar por qué un ejército pierde, como cuando el de Ramsay picó para el tuco al de Stannis.

Finalmente, Arya. Me encanta Arya. Ya lo dije antes, pero no me canso de repetirlo: la pendeja es muy grossa (y también da un poco de miedo). Ese hilo con su hermana y Meñique y tal me encantó. Aunque he leído varias notas en donde se dice que era cantado, me emocionó todo el desarrollo. Su plan era demasiado maquiavélicamente genial y las reacciones de las hermanas demasiado enrarecidas como para que diera resultado. Solo un tonto confiaría en Meñique, dice Sansa. Me jode un poco cuando él se pone a suplicar como un pusilánime. Es un recurso barato, trillado y que no condice con lo que habíamos visto del personaje. Se merecía media pila por parte del guionista, porque el loco era despreciable y traicionero, pero no un blandengue. Debería haber afrontado el final de la partida con más entereza.

Como dicen en Braavos: Athomar Porculis.