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Game Of Thrones: S07E05

Esta nueva antirreseña es parca, pobre y hace pucheros contritos, porque en realidad no tengo casi nada para decir de un capítulo que fue bastante redondito.
A partir de acá habitan espoilers.

Lo de Jaime se sabía. Cayó en la orilla, se hundió en las profundidades cargado con su armadura y salió a la superficie como a 400 metros del lugar de la caída, protegido de miradas indiscretas y asesinas por unos árboles que hasta el capítulo anterior no existían. Lo menos que puede decirse es que tiene una capacidad pulmonar envidiable. Pero bueno, ta. No importa nada. Sería como quejarse de los impuestos.

El capítulo fue intenso, aunque el ambiente se notó como enrarecido. Me dio la impresión de que era un acomodo de piezas en el tablero. Como si quedaran mil capítulos en la temporada y no solamente dos.

Lo que me fascinó fue el enano, al inicio, caminando entre los restos. Yo sabía que me recordaba a algo, pero no lo podía identificar. No el enano, no. El paisaje por el que camina al enano. Igual que en ciertas escenas de la batalla en el capítulo anterior: los cuerpos que se deshacen en cenizas al viento. Son como postales efímeras de Pompeya. Me recuerdan a Terminator 2 y el sueño recurrente de Sarah Connor, cuando ella está del otro lado del tejido en la plaza de juegos. Es tal cual. Si las cenizas volando no te gatillan una respuesta del tipo “holocausto nuclear”, entonces es porque no viste Terminator.

En fin, solo me quedan los clichés usuales de los que no se salva ni GoT. Una Gilly que se pone a decir huevadas y justo cuando dice LO importante, Sam se hincha de las pelotas y se va del cuarto. Típico de la cultura machista patriarcal eso de ningunear a las mujeres. Un Meñique que siempre está intrigando y al que nunca, jamáś, en la perra life van a agarrar desprevenido. Una Daeneris que cuando ve a Jon traga y se emociona (iba a poner se moja, pero quedaba feo, ya que al fin y al cabo la mina es la reina).

Lo que me olvidé de comentar, que me shoqueó bastante y es importante, es el rugido del dragón. Es cuando vuelve con la rubia y carretea hasta donde está Jon. Prestale atención a ese rugido monumental, primigenio, inhumano… y decime si entre todas esas notas discordantes y superpuestas no escuchás un pedito. Es un pedo finito, como ese que se te escapa cuando más te estás esforzando para contenerlo. Sabés de lo que te hablo.

Ahora que te lo hice notar no vas a poder dejar de escucharlo.  Los editores y encargados del foley se deben haber divertido como enfermos preparando ese rugido.

Y tá. Nada más por esta semana sobre Juego de Tronos. Hay más, con Jon llegando al norte en media hora, la captura de Thoros y su banda. Te invito a la próxima entrada, sobre un libro que estoy leyendo. ¡Te conmino a que no me desobedezcas!

Game of Thrones: S07E04

Aquí habitan espoilers.

Si no viste el capítulo 4 de GoT, saltá esto olímpicamente y ni mires las fotos.

Arya estuvo genial, aunque no entienda la reacción final de Sansa. Las conversas en Rocadragón estuvieron bien.  La batalla final estuvo intensa y el personaje de Bronn es un ciento … pero parece inevitable que aparezcan uno o dos chijetes en cada capítulo.

Dos chijetes. Sigue leyendo

Game of Thrones: S07E03

El mejor capítulo de la temporada hasta ahora.

Como en las antirreseñas anteriores no voy a hablar de lo bueno, que es mucho y variado, sino que voy a concentrarme en lo más bajo, que sin ser determinante es muy importante. Importante al menos para la coherencia de la historia y no sentir que te están sacando conejos de la galera todo el tiempo.

A partir de aquí habitan espoilers.

En el capítulo 2 vimos que Euron, de manera casi diabólicamente mágica encontraba a sus sobrinos y su pequeña flota (de ellos), con su gran flota (de él), de noche, sin luces y con niebla.  Que él los encontraba a ellos estando perfectamente preparado y los hacía prisioneros mientras hundía a su pequeña flota al carajo en una operación naval rápida y salvaje, de una eficacia quirúrgica y brutal.

Acá tengo que hacer un pequeño ejercicio de adivinación y reconstrucción. Supongo que:

  1. Las flotas que iban a Dorne y a Casterly Rock partieron ambas hacia el sur desde Rocadragón en un intervalo de tiempo bastante corto. Las órdenes se dieron más o menos a la vez que se terminaban los planes.
  2. El ataque a los Greyjoy se habrá dado en algún punto al sur de Rocadragón, bastante fuera del rango visual de la isla, ya que los vigías (que seguramente habrá) no se dieron por enterados de resplandores de llamas a la noche, ni humo al clarear la madrugada siguiente. Sacando algunos cálculos básicos probablemente eso sea cerca de Sharp Point.
  3. Podría pensarse que con los preparativos necearios para movilizar al ejército, la flota que llevaba a los Inmaculados para atacar Casterly Rock presumiblemente hubiera zarpado un poco después que Yara. Pero como inicialmente todos viajaban hacia el sur, si hubiera partido después se tendrían que haber encontrado bien con la batalla, o con sus restos.  Así que podemos asumir que Gusano Gris partió adelante.
  4. Según estimaciones de distancia que pude sacar de algunos mapas, la distancia entre Sharp Point y Desembarco del Rey es de aproximadamente 350 millas, o 600 km.  Euron fue a presentar sus trofeos a la Cersei.  Así que tuvo que recorrer 600 km para llegar a Desembarco, y otros 600 km de vuelta para recién ahí empezar a perseguir la flota de Gusano Gris.

Eso por un lado. Sin embargo a poco de llegar y atacar Casterly Rock, Gusano Gris ve desde una almena cómo su flota se va a pique con la ayuda de la flota de Euron. Yo presumo que es Euron porque muestran muy evidentemente a un barco inmenso que se parece muchísimo a su barco insignia. Entonces acá viene mi dilema y lo que considero el punto bajo bajísimo de este capítulo (de vuelta).

Gusano Gris llevaba más de 1200 km de ventaja.  Probablemente cerca de 1600, entre la ventaja inicial de Gusano Gris, que Euron empieza y termina la batalla, llega a Desembarco, baja, presenta sus trofeos, le mete el dedo en el culo a Jaime y vuelve a embarcar para desandar el camino. Así que tenemos 1600 km que un barco a vela, pesado y sin casco planeador, podría recorrer digamos que en unos 8 días; 6 siendo generosos.  Por más velas que tenga el barco de Euron, la velocidad sobre la superficie del agua tiene un límite y además tiene que esperar al resto de los barcos de su flota, más chicos.

Gusano Gris llega a destino y sin perder tiempo baja, ataca directamente como distracción mientras se cuela al castillo subrepticiamente y pasa a la guarnición a degüello.  Digamos que reventando todo le lleva 3 días.

Con todo esto en mente las cosas no cierran por uno o dos lados.  Supongamos que la flota del Hierro que ataca a los barcos restantes de la rubia de los dragones es la de Euron, entonces recorrió diariamente casi el triple de la distancia que las publicaciones dicen que es habitual.

Pero digamos que Euron no tiene barcos superdotados, ni trimaranes, ni velas rígidas, ni que todos en su flota tienen tres huevos, sino que dividió en dos a sus fuerzas y que mientras él atacaba a su sobrina la otra parte iba hacia Casterly Rock. Porque eran muy buenos adivinando y supusieron que ahí iba a llevarse acabo el primer ataque de los invasores y no se discute más. Es plausible. No sé si me convence que tuviera dos barcos enormes gemelos, pero también concedamos eso. Podemos mostrarnos magnánimos.  Si creemos en los dragones y en los zombis de ojos claros, fácilmente podemos concebir que el marinero más grande de los 14 mares tenga barcos insignia gemelos, ponele que como lo fueron el Bismark y el Tirpitz.

O ponele que a Gusano Gris sí le llevó una semana atacar y tomar el castillo y que durante ese tiempo llegó la flota de  Euron. Demos un salto de fe y supongamos que todo va viento en popa para Euron mientras todo se le atraviesa a Gusano Gris. Lo que no puedo concebir ni conceder de ninguna manera, lo que me rompe soberanamente las pelotas, lo que me hincha las narices hasta hacerme sangrar por los ojos, es que en un visto y no visto aparezcan los barcos del Hierro entre la flota de Gusano Gris como si se materializaran en el aire.  No. MeRompas. LasPelotas. No tenés cómo no verlos venir. No hay manera de que un barco de guerra, no digamos ya una flota entera en plenas operaciones, no tenga un puto vigía que mire a ver qué mierda pasa en los alrededores. Digamos que entre sus funciones está la de avisar si se acerca una flota enemiga de 500 barcos cargados de piratas bravos y malos dispuestos a hacerles varios agujeros nuevos sin pedir permiso.

Sería genial que encararan, vo. En serio.

Game of Thrones: S07E02

Parafraseando a los mapas antiguos: aquí habitan espoilers.

A pesar de que tuvo puntos altos interesantes, y hasta un buen par de tetas como en las primeras temporadas, me quiero concentrar en lo más bajo de este capítulo.

En todos los sitios que he recorrido se cantan loas y se especula con lo que pasará y lo que pasó, y todo el mundo parece estar encantado, pero la verdad es que se ve una leve tendencia al derrape en esta nueva temporada.

Hay una falta de fineza que mientras estuvo Martin en la vuelta no se dio nunca, o en todo caso no de manera tan flagrante. Lo más decepcionante de este segundo capítulo fue la reunión de planificación de la rubia de los dragones y su banda. Primero que fue un conventillo de recriminaciones, cosa que es un poco entendible, pero lo crudo estuvo a la hora de hacer planes.

Hacer planes por mar sin contar con el tío asesino que tiene más barcos que ellos y del que vienen escapando y que los quiere destripar desde hace dos temporadas, es imperdonable. Flojo flojísimo. Juro solennemente que cuando el enano tan inteligente y capaz explicaba su estrategia pensé “Puta madre. Ya está. Qué estupidez.”

En el capítulo uno, Jaime adivina que la rubia de los dragones va a aterrizar en Rocadragón, así que es previsible que Euron esté cerca de ese lugar.  Así que Euron está cerca y los hermanos Greyjoy se olvidaron del tío. Y como si eso fuera poco, los guionistas hicieron que el tío los encontrara de noche, sin luces y con niebla. Y no solo que los encontrara, sino que lo hiciera en perfecto orden de batalla cerrado.  Y no solo que los encontrara y estuviera en perfecto orden de batalla cerrado, sino que su buque insignia, que él comanda y que tiene espolón de acero, fuera el que tomara contacto con el barco de sus sobrinos y que justo transportaba a Ellaria y las víboras de Dorne. Un poco de gore bien puesto no alcanza para compensar ese despliegue chijetero digno de la tradición joligudense más berreta y acrítica.

Martin debe estar recaliente con estos enfermos. Pero que se joda por no haberles seguido el paso y por dejarlos hacer este tipo de cagadas cantadas y previsibles. Como si fuera una de esas pelis de superéwes en que los “cineastas” consideran que el espectador es subnormal y que por ende hay que simplificar y explicar todo, y que con unos efectos se disculpa cualquier cosa.

Game of Thrones: S07E01

Por supuesto, miré por segunda vez el primer capítulo de la nueva temporada de GoT. Esta séptima temporada arranca con una escena inmejorable. Comienza de una manera que confunde durante unos segundos, porque no terminás de saber si es una retrospectiva o qué, y en un momento sentís una voz interior que grita alborozada, salta, llora y se abraza a sí misma. Es la justicia máxima, es venganza, y es bella.

El primer detalle curioso y placentero que trae esta segunda visualización, es que esa grandiosa escena de apertura termina con lo que parece ser el sello feroz de las feroces mujeres de esta serie: justo antes de salir de cuadro, luego de esquivar cuidadosamente a los muñecos, Arya sonríe.

Esa escena y esa sonrisa sirven de salvoconducto para un capítulo que aunque tiene momentos muy buenos, como la pendeja Mormont encarando a Glover, o un Greyjoy demente y provocador con sus dos manos, fue bastante cauteloso, una mera preparación. Incluso hay momentos bajos, como la discusión entre Sansa y Jon. Hay algo sin abrochar, ahí. Se sintió como la semilla del disenso, pero el intercambio se instrumentó de manera chapucera, casi torpe, y se dejó trunco y sin explorar; como un relleno que no nos condujo a ningún lado. Desprolijo.

Las letras de Colonia: ninguna buena acción quedará sin castigo

El 6 de abril vi una pequeña nota en el periódico digital local Coloniaya.com, en donde se hablaba de la colocación de un cartel en 3D con el nombre de nuestra ciudad.  Vi el titular al pasar buscando otra información y creí que estaban hablando de una idea, discutiéndola.  Grande fue mi sorpresa cuando a los pocos días vi el cartel, flamante, ya colocado en un punto de la rambla. Volví a la nota y vi que simplemente decía que se iba a inaugurar el siguiente sábado a las 18.30, que iba a estar la banda municipal, que habría un espectáculo de fuegos artificiales, quién realizó las letras, las medidas y que estaban buenísimas para sacarse fotos frente a ellas.  Nada más.

Demoré en escribir esta entrada porque quería ver si con el paso de los días cambiaba de idea, si le encontraba una onda, pero no.

Feo, pobremente ejecutado y en un lugar que a nuestra manera de ver, con Nacho, es bastante discutible. Lo discutimos.

La propaganda y comunicación del evento fue casi nula y la inauguración fue anodina, en una fecha sin trascendencia, a pesar de que pocos días después iba a darse uno de esos feriados que traen miles de turistas a Colonia.  Una oportunidad perfecta para promocionar el evento y el dichoso letrero: el Viernes Santo.  Miles de personas. Colonia estallaba de turistas.  Ya que tenés miedo de que la gente no se entere de dónde está, cosa que supongo es lo que te impulsa a colocar el cartel, podrías haber armado un espectáculo en toda regla, la banda municipal, sí, pero también tenías a la orquesta estudiantil, comparsas, murgas.  La nota dice que para Semana Santa se prepararon varios espectáculos gratuitos con variedad de artistas.  ¿Por qué no usar esa “infraestructura” ya presente para la inauguración?  Algo que destacara y quedara para el recuerdo.  Pero no.

Y tras cartón, la misma noche del evento se largó a llover y fue cancelado.  Triste augurio.

Colonia ha sido fotografiada por miles de personas.  Cientos de lugares captados desde cientos de ángulos, en todo tipo de clima y condiciones de iluminación. Es un archivo vasto y fantástico. Tenés un montón de fotógrafos de valía en el pueblo, pero no se te ocurrió encuestar a ninguno de ellos, parece. Llama la atención que a nadie se le haya ocurrido hacer un pequeño montaje, con Photoshop, por ejemplo, para ver cuál podría ser no solo el mejor lugar para colocar las letras, sino también para tener una idea de cómo se vería con los distintos tipos de luz. Se podría haber hecho, pero no.

Hay un montón de gente idónea a la que podrían haber consultado. En Montevideo tenés un cartel ya hecho y testeado. ¿No fuiste capaz de ir y preguntar allá? ¿No se te ocurrió aunque sea ir y fijarte cómo está resuelto?  ¿Cómo quedan los contraluces?

En los Juegos Olímpicos, en Río de Janeiro había uno que decía #CIDADEOLIMPICA.  Antes de la primera letra aparece la almohadilla, el símbolo del numeral #. ¡Hashtag instantáneo! ¡La foto es su propio hashtag, loco! Llega solo a las redes sociales. ¿No miraste otros ejemplos antes de largarte a hacer el invento?

Otro tema es la iluminación artificial. Pusieron una barra de hormigón delante de las letras para alojar las luces.  Lo que nunca se le ocurrió al ideólogo, es que esa barra de hormigón tapa completamente la parte inferior de las letras. ¿No podías elevar las letras para dejar todo al mismo nivel?

¿Y qué son esos pilotes flanqueando al cartel? ¿No se te ocurrió otra manera de evitar que se estacion frente al cartel que dejarlo preso? Quizá una pequeña plazoleta, en lugar de esa triste capa de pedregullo, algo con un poco de verde, o con adoquines y unos bancos.  Los adoquines son bien representativos de la ciudad  y su casco histórico, por lo que no habrían desentonado.  Y ya que hacías ese espacio, aprovechabas para colocar una iluminación adecuada y te ahorrabas esa barra de hormigón infame. Pero no.

La ciudad de Colonia gastó miles y miles de pesos en armar una marca.  Colonia Encuentro Mágico.  Con su propia tipografía.  ¿No se te ocurrió usar esa tipo, que buscás que te represente, en lugar de Arial Bold?  Arial Bold, loco.  ¿Por qué no en la maldita Comic Sans ya de paso?Lo que nos causa más impotencia, es que no se integró a la gente. A la población de la ciudad. ¿Por qué no largar una lista de lugares posibles, de diseños posibles, y que la gente eligiera? No tenés confianza en el criterio de la ciudadanía de a pie, perfecto, ¿por qué no consultar con diseñadores y artistas plásticos, de todo género y especialidad, que los hay y muchos y muy buenos?  Y de paso, ¿por qué no intervenir las propias letras con los trabajos de esos artistas?  Son lo suficientemente grandes.  Dos metros de alto. Once metros de largo total.  Pero no.  Las pintaste de blanco.  La cosa más sin gracia que pueda imaginarse.  ¡Las letras ni siquiera se ven claramente contra el fondo del cielo y el río!  No creo que diera tanto trabajo.  ¡Y prácticamente por la misma plata!

El título de la nota reza: “Todo lo que hay que saber sobre las nuevas letras que se inaugurarán en la Rambla”.  Me gusta la idea del cartel.  Me parece algo simpático y pintoresco con lo que los paseantes pueden identificarse; con el tiempo incluso podría ser representativo.  Pero así es una payasada.  ¿Quién planificó ese mamarracho? ¿Hizo algún estudio? ¿Qué otros lugares se barajaron a la hora de decidir dónde colocarlo? ¿Colaboró en el proyecto alguien que tuviera idea de lo que había que hacer?  ¿Por qué no tuvo mayor difusión? ¿O fue una empresa quijotesca porque a algún iluminado se le ocurrió figurar? ¿Y cuánto le costó a la Comuna? ¿Hubo licitación para adjudicar esos dineros públicos? Porque la así llamada nota se la hicieron al mismísimo Señor Director Departamental de Turismo, así que supongo que los gastos fueron asumidos por la Intendencia, es decir, nosotros.

Todo, desde la (supuesta) planificación a la ejecución, deja mucho que desear, por decir lo menos.  Como escriben las maestras en el boletín: Puede y debe mejorar.

¿Y qué quieres hacer con el mundo, Ronald?

– Quemarlo.  ¡Quemarlo TODO!

Ese par de líneas de diálogo pertenecen a la gran película Backdraft, de 1991, en donde De Niro hacía de bombero, y Sutherland de piromaníaco.

Parece haber una proliferación de personas que quieren ver arder al mundo. Solo que a diferencia de Ronald, no están en una institución mental sino como dirigentes de las potencias mundiales, o bien al frente de organizaciones terroristas, aunque a veces la diferencia no parezca tan evidente.

La matanza en Siria debe terminar, dijo Trump. Y para eso, nada mejor que ordenar un ataque con misiles Tomahawk.  ¡Oh, sí, burn it all, baby! El Consejo de Seguridad de la ONU, que tampoco es que sea tan excelente, está dividido y se negaba a tomar represalias contra nadie, porque no se sabe, en realidad, quién gaseó a civiles, adultos y niños, en Siria.  Es más, leí artículos que dicen que el ataque químico era una provocación perfecta. Y como buen toro loco, Trump entró al trapo y decidió unilateralmente. Porque fuck you. Si la ONU no decide como queremos, no vamos a plegarnos a algo tan trivial como un dictamen del Consejo de Seguridad, sino que vamos a hacer lo que se nos cante.

Una cita atribuida al escritor sueco Bo Bergman dice:

Los hacemos volar en mil pedazos. Civilizamos con explosiones. Aquí yacen los civilizados, en largas y silenciosas hileras.

Trump quiere paz, y también quiere su guerra. Probablemente su ideal de un conflicto resuelto sea ver las largas hileras de gente exitosamente pacificada.  Si es una guerra ya empezada y con miles de muertos y que se dirige a un holocausto, mejor.  Tiene casi todo el trabajo hecho y no debe gastar los preciados dólares de los contribuyentes. Pero quizá pueda terminarla, entonces, y ser recordado como el Hombre, el Gran Hombre, que hizo posible el fin de la guerra en Siria. Quizá algún acuerdo sobre reconstrucción y ayuda pueda ser ligeramente aceitado con petróleo o gasoductos.  Hasta podría compartir los despojos con Putin o con la Merkel.  De ahí al Nobel es un paso.

No ha habido un solo presidente yanki de los últimos 50 o 60 años que no estuviera involucrado en algún conflicto bélico, ya fuera iniciándolo, o terminando el que comenzó el ocupante previo. Y este payaso megalomaníaco no va a ser menos; solo necesitaba una excusa, o la mínima sospecha para actuar basado en su “creencia”.  Creemos que los ataques los realizó al-Ásad, dice Trump, así que vamos a atacar a al-Ásad.  Al mismo al-Ásad al que dijo apoyar hasta la semana pasada. Los mismos ataques que condenó cuando los planteó Obama, hace 3 o 4 años. Y lo que es peor, si cabe, es que Trump ataca deliberada y flagrantemente a un país soberano que, además de su cruenta guerra civil, está bajo ataque terrorista. Aunque en un principio una de las facciones contrarias a al-Ásad haya encontrado en ISIS un aliado de circunstancias, cosa que para mí fue un error de cálculo tremendo, ISIS no deja de ser una fuerza de agresión extranjera en suelo soberano sirio. Nótese que no digo “los rebeldes”, ya que al-Ásad llevó las cosas hasta límites absurdos, disparando una guerra civil que se fragmentó y descontroló más rápidamente de lo que lleva escribir estas líneas, con múltiples frentes y fuerzas en contienda, a menudo luchando contra todas las demás.

Yo qué sé… es fácil volverse conspiranoico y creer las versiones de que Occidente no puede darse el lujo de tener un Oriente Medio estable y próspero y por eso manejan los hilos para que siempre esté el fuego ardiendo, más acá o más allá. Tiene sentido. Y es terrible.

Pero tiene sentido. Más que sentido, ha sido la norma en la Historia reciente: Primero Irán, luego Afganistán, más tarde Irak contra Irán, Irak contra Kuwait, luego el ISIS, entre medio todos contra Israel, y luego Israel contra los palestinos, y los egipcios entre sí, y Libia, y ahora Arabia contra los otros emiratos más chicos. Pero lo de Siria desafía la imaginación más loca. Porque si bien no se compara a la desastrosa guerra de Irán e Irak en el 80, con seis o siete millones de muertos, este conflico no se circunscribe a las fronteras, sino que se desarrolla en todo su territorio. Desde 2011 lleva unos 220’000 muertos, sirios muertos a manos de sirios, que es aproximadamente un 1% de su población total, y un 60% de ella se ha visto desplazada.  Trece millones de personas desparramadas al viento.  Varias de sus ciudades principales fueron literalmente arrasadas.  Es Terrible, así con mayúsculas.  Y cada conflicto es sangriento, desgastante, y no solo diezma las poblaciones, sino que también demuele las infraestructuras y los catapulta casi a la edad de piedra.

Pero tiene sentido. Entre Oriente Próximo y Medio, hacen unos 500 millones de personas.  Son un montón de personas y un quebradero de cabeza potencial a los ojos de Occidente.  Además de que flotan en petróleo y gas, tenelo siempre presente, como si te llevaras +1 continuamente.  Creo que secretamente en el imaginario histórico de Occidente subsiste el pavor de una nueva expansión del Islam, como la ocurrida en los siglos VII y VIII.

Es por eso que tener a Oriente Medio en ebullición constantemente tiene sentido. Mientras guerrean entre ellos no le hacen la guerra a nadie más, lo que permite a Occidente seguir con sus pingües negocios y escandalosos manejos. Amén de que ese ventilador está lejos de casa para las potencias occidentales y no hay peligro de que la mierda salpique en sus propias paredes.  Y además a alguien hay que venderle las armas, ¿no?

Un Oriente Medio desgarrado, herido, dividido, mendicante, sangrando, paralizado, con su población mermada, asesinada, violada, torturada, embruteciada y temiendo, y por qué no, odiando, es perfecto.

Perfecto.

Porque la fragmentación lo hace débil, y el desangramiento y el hastío y las heridas lo vuelven poco peligroso a nivel global, pero que odie lo vuelve útil para seguir propagando la cultura del miedo y la intolerancia, porque ese odio torna a Oriente Medio lo suficientemente peligroso. El cuco del terrorismo y el Islam alimenta la legislación que recorta las libertades individuales y el poder de la sociedad en general.  El miedo hace a la gente bien dócil y dispuesta a resignar algunos de sus derechos a fin de verse mejor protegida por el gobierno. El mismo gobierno que alienta y alimenta y lucra con esos conflictos.

¿La Guerra de los Cien Años? Una obra de teatro escolar.  ¡Ojalá la guerra en Siria y el incendio en Oriente Medio duraran para siempre! Y si se siguen matando entre ellos, más que mejor.

Es como controlar la población de algún tipo de bicho especialmente agresivo y molesto al que no se quiere extinguir, pero que tampoco se desea que medre.