Archivo de la etiqueta: niños

Cuenta la leyenda

Cuando Manawe creó el mundo, vio el cielo vacío y decidió poblarlo, así que creó los pájaros, de todos los tamaños y colores.

Pero los pájaros estaban en silencio, porque Manawe no había decidido qué sonidos harían.  Así que le encomendó a Talkor, el mejor de los dioses músicos, la tarea de darles voces.

Talkor, cuyo instrumento favorito era una vieja flauta de madera a la que podía arrancar la más dulce música, quería que cada pájaro tuviera una voz melodiosa y alegre que agradara a Manawe, Dador de Dones.  Así que tomó su flauta y subió hasta la cumbre de la montaña más alta, para que al tocar su música, todas las aves, de todo el mundo, escucharan las notas y aprendieran a cantar.

Escaló Talkor la montaña durante días, y al llegar al pico más alto tomó el instrumento y comenzó a soplar pensando en la más feliz de las canciones, pero para su sorpresa no salió ningún sonido.  Probó con una nueva tonada, y con otra y otra, cada vez más triste, pero la flauta siguió muda.  Pensando en que ya no podía hacer música, se lamentó a grandes voces y volvió a casa.

Al volver a su hogar, triste y frustrado, tiró la flauta al fuego, pensando que ya no funcionaría.  Talkor no se había dado cuenta de que en la cumbre de la montaña hacía tanto frío que la flauta se congeló, y por eso no salía de ella ningún sonido.  Al calor del fuego, el hielo comenzó a fundirse y la música atrapada en la flauta fue liberada y arrastrada por el humo, como motas de luz.

El humo cubrió todo el mundo durante muchos días, y los pájaros aprendieron así a cantar.  Sin embargo, junto con la música también escaparon los gritos y lamentos de Talkor, y hasta los chasquidos que hizo el instrumento al tomar fuego.

Es por eso que algunos pájaros trinan como la más dulce de las flautas, en canciones felices o tristes, o en suaves silbidos, otros emiten extraños sonidos, mientras que otros solo pueden cantar con lamentos.