El título de esta entrada será escrito en algún momento entre este punto y el final. Sé qué quiero decir, pero no sé cómo y por supuesto que tampoco tengo idea de cómo nombrar este pequeño artículo.
Trata sobre el por qué del éxito de las descargas P2P, que puede resumirse en una sola frase, pero también habla de sentirse estafado, y de lo reverendamente al pedo que puede llegar a que suele ser pagar una entrada al cine, o pagar el alquiler de una película en un video club.
Acabo de ver Push, una peli de la que oí hablar brevemente, y que descargué porque entre los protagonistas están Dakota Fanning y el, hasta que empezó la película, sin mácula Djimon Hounsou.
Después de los primeros 3 minutos (en los que se incluyen 30 segundos de presentación), la historia se sumerge, nos sumerge, en un sopor inaudito e inconsistente que parece mentira. Uno se queda viendo todo el bodrio hasta el final, pensando que tendrá algún sentido en elgún momento… algo tipo Memento, pero es una esperanza vana… amén de que la compración es un insulto a los hermanos Nolan.
No hay pies ni cabeza. Nunca se dice por qué la madre del personaje de Dakota Fanning planea todo. Es más, nadie tiene, ni tendrá jamás ni puta idea de quién es esa buena mujer, ni lo que quiere, ni cómo empieza todo, ni, por supuesto, cómo terminará, ya que la maldita película parece transcurrir justo en medio de una historia más grande… bien en el medio, es decir que, y disculpas por ser reiterativo, no vas a saber cómo empiza, ni cuál podría llegar a ser el desenlace. Basura. Sí, es difícil calificar una película de esa manera, sabiendo lo que cuesta hacer una. Y no hablo sólo de dinero. Pero el argumento, si lo hay, no es bueno. Nada bueno. Y me considero una persona de mente bastante abierta en lo tocante a delirios.
Lo que sí te digo, es que mientras sigan haciendo ese tipo de plículas, muchas personas preferirán esperar un poco y descargarse luego un bien DVDrip, o un HDTVrip, antes que gastar un mango en una entrada del cine. Porque 100 pesos, o más, para ver eso, es una estafa en toda regla. Si la historia es mala, si no tiene asideros, y si ni siquiera zafa por el lado de la banda de sonido, entonces no hay reparto, efectos visuales, presupuesto, ni sala de cine con pantalla gigante y audio de primera que valga.
Lo mismo se aplica a las series. V, la remake de 2009, ha sido una grandísima decepción, y, no conformes con ofrecer un producto que degeneró rápidamente hacia la mediocridad, estiraron la emisión del quinto capítulo hasta marzo de 2010. Como para que alguien dé medio ardite por la suscripción al cable.