El mayor terrorista quizás no sea palestino

La noticia con la que me desayuné hoy, es esta:

El asesinato de los tres jóvenes israelíes fue un crimen civil motivado por razones económicas

Esos tres jóvenes muertos, asesinados, que sirvieron de excusa y detonante para la genocida e indiscriminada ofensiva israelí en Gaza, no fueron asesinados por un palestino.  Fue un judío que, o bien quería robarlos, o bien quería secuestrarlos para pedir un rescate.

Lo peor de todo?  Sievers, el periodista que llevó a cabo la investigación, dice que Netanyahu lo sabía y aún así impulsó la nueva invasión a Gaza.

Ahora bien, digamos que esta noticia es contrastada y verificada por otros medios.  Digamos que los hechos se confirman.  Cambia algo? Netanyahu tiene el corazón negro, eso ya se sabe. Pero y si esta noticia es cierta? Va a decir algo la “Comunidad Internacional”? Va a decir algo la ONU? EEUU va a dejar de abstenerse en las votaciones y de vetar acciones en el Consejo de Seguridad? Europa va a hacer algo a través de los eurodiputados que no van a las sesiones donde se debate sobre Israel? Los estados Árabes van a dejar de pensar sólo en sus billeteras y su conveniencia? Porque también sabemos que los árabes tienen el culo sucio, pero como tienen petróleo y a su vez se quedan calladitos la boca no sea cosa que haya repercusiones, el Tío Sam los deja seguir a su aire.

Alguien va a mover un pelo por los palestinos, aunque la ofensiva haya sido un montaje y ya no pueda usarse la palabra “guerra” en ningún ámbito? Porque ya sabemos que no es una guerra, pero los medios usan esa palabra para no tener que usar “matanza” y “asesinato”, porque eso son cosas que hacen los terroristas, pero no el más moral de los ejércitos.

¿Qué van a decir ahora?

Shalom?

Yo pensé que ya estábamos, como especie, como sociedad, más allá del genocidio.  No sé por qué lo pensé, en realidad, ya que es un razonamiento sin base ninguna; apenas una expresión de deseos.

Muchos tenemos en mente, siempre refrescado por los medios, el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial.  Alguien puede haber pensado que no volvería a ver un genocidio brutal a estas alturas del partido.  Y sin embargo… sin embargo…

No estamos tan lejos del genocidio en Ruanda entre Hutus y Tusis, ni tampoco tan lejos de la “limpieza étnica” de los serbios contra los albaneses.  Si en 4000 años de Historia se ha visto una preponderante evolución de la técnica, pero no del espíritu que nos anima, no debería sorprender a nadie que lo adelantado en 20 años no tenga nada de grandioso y sí bastante más de lo mismo.

Pero que sea más de lo mismo no significa que esté bien.  Tengo miedo.  Miedo de que se produzca una insensibilización a fuerza de repetición.  Parece un trabalenguas, pero fijate: una noche tranquila en Gaza, hasta hace una semana atrás, era aquella en la que no caían más de 25 bombas.  Cuánto demora la cabeza de las personas en cambiar, inmersa en un estado caótico y salvaje, y adaptarse a la nueva realidad, a la nueva cotidianeidad, a la nueva “normalidad”.

Ayer leía el caso de dos refugiados que van a diario a su choza, ahora abandonada, para alimentar a sus gatos.  Una pareja de veteranos de 60 años.  Van los dos juntos.  Diez kilómetros.  Todos los días.  Atravesando una zona de guerra.  Juntos.  Así, si cae una bomba, pueden morir también juntos.  La resignación es atroz.  El razonamiento adaptado a la nueva cotidianeidad, que no normalidad.  No es normal.  Y digo refugiados por decir algo.  Están en instalaciones de la ONU, que supuestamente están a salvo de las bombas… pero cualquier se equivoca, vos sabés.  El tema es que los palestinos no tienen donde ir.  La frontera de Egipto, cerrada; Israel toda la vuelta; queda el mar, pero como decía Jon Stewart, ¿qué van a hacer, salir nadando?

El parlamento europeo se reunía ayer para tratar el tema de la guerra matanza en Gaza.  En la sala no había más de 30 eurodiputados y creo que eso contando al personal de limpieza.   Inadmisible.  Horrendo.  ¿Mirás para otro lado de manera tan flagrante?  ¿Estás esperando que los maten a todos para luego poder lamentarte?  ¿Estás esperando que las cosas escalen en horror hasta estabilizarse en una “nueva normalidad”?  ¿No tenés memoria, Europa?  ¿O tenés cola de paja?  Porque esto, en primera y última instancia, históricamente, de antiguo y de reciente, es cosa tuya.

Si nadie lo ha dicho, lo digo ahora:  lo que pasa en Oriente Medio, tiene su origen y su culpa en Europa.  Oh, sí, desde hace milenios se han peleado por Tierra Santa, egicios, caananitas, babilonios, árabes, judíos, turcos, europeos, pero son estos últimos los que terminaron de cagar el pastel.  Los ingleses y su colonialismo primero, la europa de la posguerra después, que no quiso darles un estado a los judíos en la vencida Alemania, si  no que prefirieron desplazar un millón de palestinos y meter a lo guapo un país dentro de otro y darles así a los judíos su estado, su territorio donde no serían perseguidos nunca más.  Total, Siria, el Líbano, Egipto, Irak, Jordania, todos iban a estar contentísimos con la decisión, ¿verdad?  ¡Claro que sí!  ¿Qué podría salir mal?  Solucionado el tema.  Y ahora seguimos solucionando el tema, Europa, porque hacés literalmente mutis por el foro.

¿Y la ONU?  ¿Dónde estás ONU?  ¿Dónde está tu Consejo de Seguridad y tus sanciones, tus amenazas, tu intervención?  ¡Apenas un comunicado, loca!  Sos un mamarracho incluso más infame que la FIFA, y eso ya es decir un poco.  ¡La comunidad de casi 200 estados soberanos tiene miedo y vergüenza de pararle las patas a un país que ni siquiera tiene fronteras fijas!  ¿Sabés que Israel es el único país que no tiene fronteras definidas?  ¡Ni le interesa tenerlas!  Así puede seguir engullendo lo que queda.

Israel lo tiene claro: 10 muertos son una tragedia, pero 100.000 son una estadística; juega con la desidia e indiferencia de Occidente, que tiene la capacidad de fijar la atención equivalente a la de un bebé de 9 meses: cualquier colorín que se mueva lo distrae de lo que estaba haciendo antes.  Israel sabe que tiene todas las de ganar, con el cuco del Holocausto ningún Gobierno alzaría la voz contra Israel ante el riesgo de ser tildado de antisemita… eso aunque apareciera Ayelet Shaked en persona destripando un bebé palestino en televisión abierta.  Luego es cuestión de ir presionando poco a poco, si total nadie le obliga a devolver lo robado, a dar marcha atrás.

¿Cuándo los perseguidos se transformaron en perseguidores? ¿ Cuándo los vejados se convirtieron en victimarios?  ¿Cuándo el “Shalom Aleijem” se transformó en “mátenlos a todos y a sus madres también”?

¿De dónde sale un caudal tan inagotable y desproporcionado de odio y sed de poder, sangre y venganza?  Tal vez siempre estuvo allí, desde que los egipcios intentaron liquidarlos, allá por el 1150 a.C. y Moisés hizo el truco del Mar Rojo que, hay que reconocerlo, fue fantástico.  Quizás el odio siempre estuvo allí, pero sólo ahora pueden dejarlo salir… más de 3000 años son muchos años de juntar odios y miedos y odios y persecuciones y odios.  En algún momento tenía que volcarse.

¿Sabés lo que más miedo me da?  Que ya ni disimulan.  Que ya no se preocupan ni un poco de ocultar sus intenciones.  ¿Para qué?  Todas las cartas están a la vista y nadie siquiera se anima a mirar la mesa sobre la que transcurre esta partida atroz.

Heroico

Cierro los ojos y por un momento me parece estar mirando a través de los ojos de vidas pasadas.

Me veo en Sebastopol, soportando a pie firme contra los franceses e ingleses que nos sitian.  Me veo en el Marne, resistiendo las oleadas de la infantería alemana.  Me veo en Ke Shan, combatiendo a los escurridizos elementos del EVN que un buen día decidieron hacer saltar nuestro polvorín y a nosotros con él.  Me veo en las mesetas de Panjshir, viendo las incontenibles fuerzas rusas.

Miro desde arriba, a todos los escenarios a la vez.  Estoy allí y el mundo se despliega ante mí.  Me siento invencible.  Sobreviviente de mil batallas…

Hasta que la encargada se acerca a preguntarme si me siento bien.  Ahí abro los ojos y vuelvo a estar en el pasillo del supermercado, con la banqueta plegable bajo el brazo y la bolsa con dos bizcochitos de jamón en la otra mano.  Ah, y con un Colet, pero de los chicos, no sea cosa que me ataque al hígado.

Entre dulces y cristales

Las elaboraciones artesanales son fascinantes, sobre todo cuando se utilizan métodos tradicionales y puede observarse una gran pericia de los artesanos.

Por un lado la preparación del delicioso baklava, el dulce tradicional turco

La preparación de la masa filo a palote es fantástica.

Luego una entrada sobre vidrios.  La realización de animales en cristal junto con un video de cómo y por qué se dan puntos de tensión en el vidrio soplado.

Los objetos de vidrio se someten a un proceso de templado (annealing), que consiste en dejarlos en hornos especiales a 900 ºC  que luego se apagan y se dejan llegar a temperatura ambiente en el correr de 12 horas.  De esa manera, toda la pieza, tanto sus partes más delgadas como las más gruesas, se enfrían y contraen a la misma velocidad, no generando tensiones.

Por el contrario, si las piezas se dejan enfriar al aire, las distintas velocidades de enfriamiento entre las paredes y las asas, por ejemplo, hacen que la pieza se quiebre debido a las tensiones internas del material.

Dos reflexiones finales:
El mundo tiene engranajes maravillosos y fascinantes.
Tengo un antojo brutal de baklava!  Voglia matta!

 

Arte que imita la vida que imita al arte

Arte que imita la vida

See Life

Vida que imita al arte

Wax Poetic

Anacronismo sedante

Me resulta curioso…

Tengo una amplia tecnología a mi disposición.  Planillas electrónicas.  Todo el repositorio de conocimientos de Internet para consulta.  Funciones financieras y fórmulas de diversos tipos a mi disposición.  Hojas tabuladas.  La capacidad de copiar y pegar y arrastrar e intercalar; de comparar dinámicamente, trazar tendencias, graficar, ver en simultáneo varias tablas distintas y relacionarlas.

Y sin embargo eso me bloquea, me encajona, me asfixia y me siento a punto de estallar.

Finalmente termino escribiendo con un lápiz en una hojita (varias) de block, y misteriosamente eso me tranquiliza y veo las cosas de otra manera, igual de graves o importantes, pero más amables, más manejables.  Más claras.

Raro, no?

El conflicto en Tierra Santa visto de otra manera

Y la explicación