Me gusta levantarme a las 6 y que el sol ya esté afuera

Ayer nomás, casi sin querer, veo a nuestro presidente, el Pepe, el Sr. José Mujica, en el acto por el Día de la Eduación Pública en la Escuela de Industrias Gráficas.  A viva voz decía que somos tres gatos locos, que hay que buscarle la vuelta, que lo importante es estar unidos… unidad nacional, decía.  Justo él.

Lo escucho hablar a ese tal candidato con iniciales de disco de vinilo Long Play y me da asco, y pena, ver la poca idea que tiene.  Escucho al otro candidato con nombre de indio y me repugna su arrogancia.  El del partido del número irracional relacionado con la circunferencia no habla casi, y cuando lo hace es bajito y sin mojarse.  El sanguíneo quiere y no puede o no sabe cómo, porque no sabe ni cómo usar su apellido.

Y te va detonando la cabeza.  Bah, a mí me va detonando la cabeza, ver tantas incongruencias y mentiras y demagogia rampante que ni siquiera se trata de ocultar… y gente que aplaude y vitorea a unos y a otros.  Los vitorean!

Y escucho cuentos de llamados a ambulancias de emergencias que llegan a la media hora, porque hay una sola y estaba en otro lado.  O vivo situaciones en que llamás al 911 y este no llega nunca.  Nunca.  Y veo que quieren hacerle rendir cuentas al Ministro del Interior, pero Interior no tiene la culpa de la inseguridad.  No por entero, al menos.

Hay muchas cosas que me parecen muy equivocadas, mal, erróneas, negligentes e indiferentes hasta el punto de ser criminales, y que en realidad podrían ser paliadas, si no solventadas, con medidas políticas decisivas, comprometidas.  No partidarias, para que sean realmente duraderas y efectivas.

Estamos en campaña y veo los miles y miles de pesos gastados en propaganda, carteles, marquesinas, folletería, radio, televisión,  prensa y no puedo creerlo.  No puedo creer tampoco la despareja presencia de los partidos en los medios.  No puedo creer las sumas con que se financian las campañas políticas.  Me da mucha tristeza ver lo que debería ser una campaña tendiente a informar a la ciudadanía sobre los proyectos de gobierno, devenida en un concurso de marketing, con slogans vacíos y jingles alegres con lindas imágenes, cuyo único activo es contar con una música pegadiza.  Es información insustancial y con un alto nivel de obsolescencia, con el añadido de que en realidad no convence a nadie de nada.

No debería ser así.  Los candidatos deberían hablar de lo que piensan hacer, no embarcarse en declaraciones retóricas sobre lo que no ha hecho el otro.  La exposición de los partidos ente la opinión pública debería ser escrupulosamente igualitaria, desde el partido de gobierno hasta la más humilde de las corrientes políticas.  Cómo se logra eso?  Cortando con la financiación privada de los partidos.  El Estado, de derecho y democrático, debería velar y brindar recursos, la misma cantidad de recursos, para cada partido, porque todos tienen algo que decir y todos tienen el mismo derecho y todos deberían contar con las mismas oportunidades.  Y quienes quisieran colaborar financieramente, quien quiera arrimarse a un partido o ideología, debería volcar sus dineros al fondo común, porque así se evitarían, o se reducirían, muchos de los compromisos que luego hipotecan y lastran a los gobiernos, el clientelismo, el nepotismo.

Porque los gobernantes deberían gobernar, pero no solo eso.  No son de la aristocracia.  No son de la realeza.  No son nuestros mejores, son nuestros servidores.  No debería haber prebendas.  El servicio público no debería ser un lugar cómodo donde guarecerse de la inestabilidad laboral o a donde ir para tener un buen enchufe, ese lugar donde decenas de miles medran tratando de hacer lo menos posible.  El servicio público debería ser un lugar “incómodo” para laburar.  Una incomodidad derivada de la responsabilidad y el trabajo arduo.

Cuál es la función pública más importante?  La de los maestros y profesores?  La de la Policía?  La de los funcionarios que nos brindan el agua y la electricidad y las comunicaciones?  La de los médicos?  La de los que mantienen andando los engranajes, necesarios a pesar de todo, de la burocracia?  Los que arreglan las calles o juntan la basura?  Todos tienen una responsabilidad clave y esencial en el buen desarrollo de una nación y en el bienestar de sus ciudadanos, y NO ES MENOS IMPORTANTE que la de los legisladores y políticos.  Es justo que existan tales diferencias en las remuneraciones, derechos y obligaciones?

Además, si un diputado no va durante una semana a ocupar su escaño, nadie se entera… pero fijate si no juntan la basura durante 3 días lo que pasa!

Por qué si un maestro tiene que pagar de su bolsillo las fotocopias que entrega a su alumnos, a un diputado que gana 10 veces más, se le da el equivalente al sueldo del maestro para comprar diarios?  Por qué los vehículos oficiales a discreción cuando la Policía a veces no tiene combustible para tener una patrulla extra andando?  Lo escuchaba a Long Play, ante una pregunta de por qué ganaban tan poco los maestros y tanto los legisladores, contestar que aumentar 3000 pesos el sueldo de los los maestros costaría una millonada de dólares más.  Pero nunca se le debe haber pasado por la cabeza en achicar ninguna de las seis cifras que componen su inflado salario.

Y todavía tienen que sufrir las agresiones físicas por parte de alumnos y sus padres, más energúmenos que los gurises.  Hace unos días leí un artículo muy interesante que creo pasó Gragry sobre educación, en donde es hablaba de este tema y se decía que es tanto el rechazo y la lucha contra el autoritarismo, y tan grande el discurso, que ya se resiste cualquier tipo de autoridad.  Sin eduación no puede cambiar nada.

El servicio público debería ser igual de exigente para todos los implicados, a fin de que cuando termine el período de gobierno, los oportunistas y enchufados den gracias de poder librarse de tal trabajo, y el resto esté satisfecho de haber efectuado un labor que impactó positivamente en el resto de la población, mejorando la vida de todos.  No debería ser una cueva de ratas, donde los Estatutos y el espíritu de la Ley amparan cualquier falta y delito bajo unos fueros inamovibles, donde no solo no se castiga a nadie, si no que se premia a los delincuentes, incluso cuando la mala pécora maniatada de la Justicia se ve obligada de procesar a alguno de ellos.

La función pública tendría que ser como la descrita por Arthur C. Clarke, en su Cánticos de la Tierra Lejana: por sorteo y descalificando automáticamente a quien quiera desempeñarla.   Derecha e izquierda son dos maneras de ser imbécil, como decía Ortega y Gasset.  En ese tira y afloje que las más de las veces es pseudo ideológico y que se hace eterno sin llegar a ningún lado, estamos todos presos, porque derecha e izquierda son etiquetas que nos separan.  Somos iguales.  Queremos lo mismo.

Pero es inútil, sin embargo.  Inútil.  Releo todo esto y me doy cuenta, con una claridad meridiana, de que son niñerías.  Un puchero.  Un berrinche.  Igual de irreal que el amigo invisible.  Soy consciente de que todos mis pensamientos y deseos son utópicos.  Irrealizables aún en su mínima expresión. Porque todos quieren igualdad, pero sobre todo quieren ser más iguales que los otros.  Porque tenemos un presidente pobre, y en eso tenés que darle la derecha al tipo, y todos lo alaban, acá y en el mundo, pero no hay un solo político que se haya bajado del carro.  Sí, los hay que dicen donar parte de su sueldo al Partido, pero eso es más de lo mismo.  Si son los dineros de todos, por qué tienen que ir al Partido?  A cualquiera de ellos?  Perpetuamos un mecanismo horrendo y cruel.

Sí, está bien, tenés razón, estoy haciendo una escena.  Perdoname.  Pero… no te jode?  No te jode en nada?  Te parece bien y normal?  Está bien, está bien… sigo con el berrinche, ya paro.

Ahora, te confieso algo: hoy por hoy, me conformaría con la más inocua de las concesiones, la más realizable de las tareas, la más cumplible de las promesas electorales.

Te digo, que sin importar que fuera el izquierdista más recalcitrante, o el derechista más radical, o Piñón Fijo en coalición con los Teletubis y Peter Pan de vicepresidente, si en este momento apareciera un solo candidato que dijera que se iba a dejar de joder con el horario de verano, lo voto sin pensar en nada más.  Es más, haría campaña activamente por él y hasta lo votaría dos veces si pudiera.

Pero pobre de él si se pone a jorobar los relojes!  Porque el horario de verano es un invento infernal.  Pero ese es un berrinche para más adelante.

 

Taller de gestión de contenidos, autopublicación y museos virtuales

Taller AnaEs dictado por una amiga muy versada en los temas a tratar… y en el tema que le preguntes, en realidad.

Todos hacen leña del iPhone doblado

La capacidad para someter a escarnio, es infinita:  un pequeño muestrario de lo que puede verse en Twitter bajo el hashtag ‪#‎bendgate‬

Siempre hemos tenido curvas sólo en los lugares apropiados.

No necesitas doblarte, AIRBUMP te protege!

No estés triste… siempre hay un hermano mayor en el que apoyarse.

No nos doblamos!  Nos partimos!

Diseñado para resistir en los más duros ambientes.  Como tus bolsillos.

No te preocupes… a nosotros nos pasa todo el tiempo.

NUEVO!  El iPhone 6 Edición Dalí!

Acabo de conseguir mi Espátula 6 Plus!

Inclínate ante aquellos que son dignos!

Nuevo diseño para el iPhone 7.

Cuál es el tema con los tablets?

Digo, qué fetiche tiene el gobierno con los tablets?  Primero saltaron con la estupidez de los tablets para los jubilados; ahora, armas por tablets… tablets o bicicletas!   ¿Los tablets son como la aspirina, que sirve pa todo?  O es que no tienen ni imaginación, ni ninguna idea de cómo encarar el tema de forma seria y justo pegaron una buena oferta?

¿Canje de armas por tablets?  ¿Le vas a tirar con el tablet a los chorros que entren a tu casa?   ¿Vas a desnucar una liebre a la carrera cuando vas de cacería?  ¿Para cuándo los tablets aerodinámicos para poder usarlos de frisbis cuando estamos en la playa y sin wi-fi?

No puedo creer que estén desde el 2013 con la semejante idea en el coco.

Me encanta esta frase, sin embargo:

Las campañas de desarme generalmente apuntan no a desarmar a las bandas armadas o los delincuentes, sino a la población.

Una lástima que la campaña no se oriente a las bandas armadas.  Ya veía las multitudes de delincuentes pidiendo su ceibalita a cambio del chumbo.  La vida es injusta.  En fin, trataré de detener al próximo criminal violento que intente asaltarme, esgrimiendo mi tablet con furia.

Me parece tan ridículo que ahora no sé qué hacer, si cortarme las venas o dejármelas crecer.

Quiero llorar… y al que me diga maricón, le parto la tablet por la cabeza!

 

Nuevo viaje: 1914

Resulta cómodo encogerse de hombros y decir que la Gran Guerra fue inevitable; pero se trata de una conclusión peligrosa, y más teniendo en cuenta que nuestro mundo se asemeja en algunos aspectos, aunque no en todos, al de los años previos a 1914, es decir, al mundo que fue barrido por la guerra. El de hoy se enfrenta a desafíos similares, de orden revolucionario e ideológico, como el auge de la violencia religiosia o de las protestas sociales; y también a otros que nacen de la tensión entre las naciones que prosperan y las que entran en decadencia, como China y Estados Unidos.

 1914 - De la paz a la guerra, de Margaret MacMillan

Este es uno de los primeros enunciados que nos da Margaret MacMillan en su libro “1914”.  De momento, y a pesar de que recién estoy comenzando su lectura, me resulta un libro muy interesante por varias razones.

Primero, porque es mi primera lectura de un libro de Historia escrito por una mujer, lo que inevitablemente implica una forma distinta de ver las cosas, y como dijo Bill Murray en “El día de la marmota”: Different is good.

Segundo, porque, a diferencia de otras historias sobre la Primera Guerra Mundial (IGM), la autora no da las causas evidentes inmediatas, sino que nos brinda un pormenorizado relato, no lineal, pero aun así extremadamente claro y revelador de la intrincada red de alianzas, acercamientos, conflictos y motivaciones que impulsaron y modelaron las relaciones y rivalidades de las grandes potencias europeas desde poco después de mediados del siglo XIX en adelante; sus ambiciones como estados imperiales; cómo veían el mundo, esa gran torta a medias repartida y que parecía achicarse rápidamente; sus miedos, certezas y percepciones.  Resulta fascinante ver el germen de la Gran Guerra detrás de las grandes palabras e ideales de principios del siglo XX que llenaban las bocas de los poderosos e influyentes: paz, progreso, equilibrio, prosperidad… pero que enmascaraban celos, desconfianza y viejos rencores. También, al estar involucradas todas las grandes potencias literalmente en todo el mundo, todo lo que sucede está perfectamente en contexto; la retrospectiva es fantástica, ya que todo se ve explicado por un paso previo, al tiempo que vemos cómo el actual nos conduce al siguiente con una certeza inamovible parecida a la que experimentamos en esas pesadillas de las que no podemos despertar. Aquí el aleteo de la mariposa en China sí puede provocar un huracán en la otra punta del globo.

Tercero, se nos presentan las personas que serán los actores principales de los eventos por venir, no solo en la IGM, sino también más allá, como por ejemplo Arthur Balfour, político y Ministro de Asuntos Exteriores británico, simpatizante del sionismo, que más tarde redactará la Declaración que lleva su nombre y despojará a los palestinos de sus tierras para sentar las bases de lo que pocos años después será el estado de Israel. La presencia colonial británica en Oriente Medio fue una consecuencia directa de la IGM y el colapso del Imperio Otomano, que eligió el caballo perdedor.

Todo está inextricablemente entrelazado, y a pesar de que han pasado 100 años, seguimos experimentando las ondas que se expanden como anillos concéntricos en el fangoso estanque que es el Tiempo.

Vamos a ver qué más nos espera en este “1914” que recién comienza, aunque no creo que sea un viaje de placer y las vistas seguramente no serán agradables.

Relatos salvajes

Escuché y leí varios comentarios sobre la película de Damián Szifrón, Relatos Salvajes, abarcando todo el espectro, desde un desagrado manifiesto a alabanzas de genialidad, pasando por todas las gamas intermedias.

Una vez más con Alice como autora intelectual, fuimos al cine.  La peli es más que MUY BUENA.  No sé si calificarla como una obra genial, pero sí que puedo decir que me pareció absolutamente disfrutable, con destellos de genialidad, sí, con algunos diálogos acartonados, quizás, pero muy inteligentes y realistas en la gran mayoría de los casos; con una foto muy linda y cuidada; una gran banda de sonido de Santaolalla; y unas actuaciones principales fantásticas.  Óscar Martínez al final hinchado de las pelotas, un Leonardo Sbaraglia realista, un Darín maravilloso y una Érica Rivas genial, se roban la peli, acompañados por un elenco, tanto principal como secundario, que en ningún momento se queda corto.

Son seis historias que nada tienen que ver entre sí, con un arranque frenético y un final apoteótico, pero que muestran qué pasa cuando a alguien se le salta la térmica y, no pudiendo lidiar con las circunstancias, se deja llevar por el muy saludable aunque muchas veces reprimido impulso de incendiar el mundo.  Todos nos bancamos todo… hasta que alguno no se la banca más y patea el tablero, o lo hace explotar llevándose al contrario ya de paso.  Se nos muestra qué pasa cuando la desesperación y el miedo dan paso a la furia fría.

Me identifico especialmente con el personaje (y las escenas) de Ricardo Darín, aunque creo que de los seis finales, el de esa historia es el más flojo o incongruente de todos.

En general van del humor negro a lo más macabro, pasando, en ocasiones, de uno a otro sin transición, por lo que a veces uno se sorprende a sí mismo riéndose de cosas que normalmente no causarían la más mínima gracia.

Además de todo eso, te deja el marote carburando sobre la gente, la Vida, el Universo y Todo-Lo-Demás.

Si tenés oportunidad de verla en el cine, no la dejes pasar.

Los hijos de puta que mantenemos

No me gusta ver las noticias.  Me llenan de bilis y amargura.  El descaro, la indiferencia, la falta de respeto flagrante y total.  Mirá esta obscenidad:

  • Sueldo nominal: mayor a $147.000
  • Secretaría: $106.604
  • Prensa: $20.390
  • Telefonía Celular: $4.627

Total mensual por legislador: $278.621

  • Partida para secretaría de sector: $80.731 (para los sectores con más de 3 representantes).

Eso se embolsa, según un artículo que vi de chiripa en El Observador (la versión impresa venía con más data),  cada legislador de nuestro país, sin que nadie pida cuentas de nada; los tipos pueden contratar asistentes, o destinar esos fondos a lo que se le cante, cambiar el auto, ir de putas, arreglar la casa o meterlo al bolsillo.  No hay legislación al respecto (obvio!).  No hay rendición de cuentas.  No hay devoluciones.  Por lo que parece, ni siquiera tienen que aparecerse por su lugar de trabajo, según algúnas imágenes de las sesiones de las Cámara de Diputados o Senadores.

Según el sitio del Parlamento, este lunes 15 pasado, terminó el Quinto Período Ordinario de la Legislatura… y como son las elecciones, calculo que hasta marzo no los vemos más a los chabones (y chabonas); 6 meses por abajo de la pata.

Ministros, Intendentes, Directores, con penas de prisión pero que no fueron separados del cargo, no, se los consideraba de “licencia”.  No te maravilla la igualdad de todos ante la Justicia, esa mala pécora?

Estos cosos son los que, dejando al margen cualquier tipo de ideología partidaria, vamos a votar en unos meses.

No hay plata para la Policía, ni para los Maestros y Profesores, ni para Bomberos, ni para un montón de cosas, no se pueden bajar los impuestos porque los gastos del Estado son exorbitantes, y tenés que pagar aunque no llegues a fin de mes, pero sí hay plata para estos hijos de puta y sus “secretarios” y sus “gastos de representación” y sus “pases en comisión” y la gran concha de su madre… pero claro, con el semejante salario mínimo nacional que según decreto de enero de 2014, es de $8.960, lo mínimo que pueden echarse al bolso estos soretes son diez u once mil dólares todos los meses.  Ellos, que tanto hacen por nuestro bienestar y el de la sociedad toda.

Y después me vienen con obligación cívica.  Votar a quién?  Si son todos iguales!  Tendrían que colgarlos de las patas y exponerlos en la plaza del pueblo como hicieron con el Benito del orto.

Qué podredumbre…