Sobre el zen

Las tonterías que decimos son como espuma en el agua; las acciones son gotas de oro.

La Tierra Larga

Miraat az-zaman (*)

Leí el libro Las cruzadas vistas por los árabes, del autor Amin Maalouf, basado en los escritos y testimonios de los historiadores y cronistas árabes de la época.  Va desde el año 1096 al 1291; casi dos siglos de idas, venidas, acuerdos, traiciones, actos nobles y salvajes masacres.  Es un documento fascinante que echa luz sobre un período de la Historia raramente visitado en esta parte del mundo.

Vuelve a maravillarme lo aterradoramente cortas que son las distancias en Oriente Medio  y el Asia Menor, cosa que salta pronto a la vista del lector, pues los viajes de una ciudad a otra plaza fuerte que se desea sitiar insumen apenas unos pocos días o incluso horas.

Pero no es de distancias geográficas que quiero hablar, sino de un par de fragmentos que me llaman la atención especialmente, a raíz de la historia moderna y actual de esa parte del mundo, asolada frecuentemente por las guerras y las matanzas que no conducen a nada más que a otras guerras y matanzas.

En 1146, Zangi se ve obligado a volver a Edesa, ya que Jocelin ha urdido un complot para matar a la guarnición turca.  En cuanto regresa a la ciudad conquistada, el atabeg toma las riendas de la situación, ejecuta a los partidarios del antiguo conde y, para reforzar el partido antifranco en el seno de la población, instala en Edesa a trescientas familia judías con cuyo apoyo puede contar incondicionalmente.

El 2 de octubre de 1187, Saladino entra victorioso a  la Ciudad Santa.  Al tomar Jerusalén los musulmanes guiados por Saladino, los ricos se dedican a vender sus casas, sus comercios o sus muebles antes de exiliarse y los compradores suelen ser cristianos ortodoxos o jacobitas que piensan quedarse.  Después se venderán otros bienes a las familias judías que instalará Saladino en la Ciudad Santa.

Los contextos no importan mucho en estos casos; tanto Zangi como el más conocido Saladino, cada cual en su época han combatido tanto a los infieles invasores francos como a las interminables intrigas de sus propias cortes, y también han confiado a familias judías puestos de gran responsabilidad, haciéndolos notables en algunas ciudades claves, una de ellas nada menos que Jerusalem.

No hay odio. No hay persecución.

Ya puestos, tampoco hay demasiada religión, que las más de las veces se utiliza como pretexto y soflama.  Los intereses, miedos y ambiciones personales fructifican en extrañísimas alianzas y horrendas traiciones.  El fanatismo, sobre todo al principio, por parte de los invasores francos, no deja títere con cabeza, llegando a extremos en que se saquean iglesias cristianas asesinando y violando a todo el mundo con tal de obtener botín y el tributo de la sangre.

El mundo islámico, por su parte, a la llegada de los primeros invasores francos, está inmerso en eternas luchas intestinas. Un patriarca o monarca muere y las guerras de sucesión se desatan antes de que se enfríe el cuerpo.  Los sitios y conquistas de ciudades vecinas se suceden a ritmo escalofriante; en ocasiones, parecería que tan solo medie el tiempo en que demore el vencido en reconstruir las máquinas de asedio.  Oriente Medio estaba compuesto por una miríada de pequeños feudos y ciudades estado sin cohesión ninguna, guerreando continuamente entre sí.  Lo árabes, propiamente dichos, prácticamente no gobiernan, estando el poder detentado por turcos, persas, kurdos, armenios, árabes de facto, pero no de hecho.

Los árabes, salvo cuando fueron reunidos y guiados por algún par de caudillos puntuales (por ejemplo el citado Saladino), fueron incapaces de ofrecer un frente sólido ante el invasor.  Antes bien, los esfuerzos de los más bienintencionados de ellos estaban minados por adelantado por la desconfianza y el cálculo político de sus potenciales aliados, que en ocasiones desembocaba en alianzas con los invasores contra aquellos con quienes deberían haber peleado codo a codo.

Los francos encontraron en ese estado de cosas las condiciones ideales para llegar, conquistar, consolidarse y establecerse en vastas zonas y puntos estratégicos. Guiados por unos pocos líderes fuertes cuya sucesión no tuvo muchas dificultades ni tropiezos, presentaron un frente unido contra el que se estrellaron los débiles y fragmentados intentos musulmanes durante bastante más de 100 años.

En definitiva, todo se reduce a lo de siempre: oro y poder, disfrazado de bonitas palabras y con una gran y afilada espada para respaldarlas.

El libro es fantástico, pera deja un gusto especialmente amargo; en mil años no hemos aprendido nada… apenas hemos refinado los medios.  Las ambiciones son las mismas, el desprecio por el otro es el mismo, el odio irracional es el mismo, la excusas son las mismas.

Mil años!  Y estamos exactamente en el mismo lugar. En el mismo.

Los actores son distintos, pero el sentimiento que embarga a Oriente Medio es el de una continua cruzada en sus tierras.  Un sentimiento que paralizó el desarrollo y avance de una cultura que hasta el siglo IX fue un faro de conocimientos y ciencia para todo el mundo.  A este respecto, es particularmente interesante el epílogo del libro.

La diferencia entre ayer y hoy, es que los cruzados, en lugar de ser enviados y animados por un hijo de puta en Roma, ahora lo son por un hijo de puta en Washington.

(*) Miraat az-zaman, El espejo del tiempo, es el título de un libro de historia universal publicado por un orador y cronista damasceno llamado Sibt Ibn al-Yawzi, allá por el 1200 y pico.  Nada… me pareció una linda ironía.

Feliz primer cumplecasa, putos!

El día 25 de un mes como este, pero del año 2013, tomaba alborozada posesión de mi flamante casa, en la inmejorable compañia de mi novia, mis amigos y mi familia.

Para festejar este feliz aniversario, en este agosto me robaron una vez mientras no estaba, y anoche intentaron entrar nuevamente, rompiendo, una vez más, un vidrio con una piedra.

El móvil que iba a enviar la Policía tras la llamada al 911 a eso de las 20 horas de ayer, todavía está por llegar a eso del mediodía de hoy, cosa que me llena de felicidad y, sobre todo, de una tranquilidad infinita.  Nadie antes se ha sentido tan seguro en su vida.

Gracias por proteger y servir y no dejarme solo un segundo.  Como dijo el Cisne, en versos que luego inspirarían canciones: Policía para qué precisa!

Ahora no sé si quedarme solo con el machete o comprarme una buena escopeta y esperar a los hijos de siete mil putas.  Seguro que si pico como un queso a alguno de ellos, aparece la puta Policía en 10 segundos.

Sobre ser agradecido

Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio precioso que es estar vivo: respirar, pensar, disfrutar, amar.

Marco Aurelio citado en La Tierra Larga

Masticando ideas sin ir a ningún lado

No soy analista, eso es claro.  Pero no puedo dejar de ver algunas cosas.

En junio, aparecía la noticia de que Israel y Jordania estaban colaborando a fin de presentar un frente unido ante el avance del pervertido califato del Estado Islámico (ISIS).  Y digo pervertido, porque el Profeta debe estar revolviéndose en la tumba ante tantas atrocidades que se están cometiendo en nombre de Alá.

Pocos días después, un titular anunciaba que Snowden había dicho que la creación del ISIS era un invento de Israel, EEUU y el Reino Unido; se habla de una estrategia llamada “nido del avispón”, de la cual no he encontrado otras referencias, pero interpreto que está diseñada para proteger a Israel mediante la creación de un enemigo que ataque a sus enemigos, es decir, los otros estados islámicos.  Esto parece ser confirmado por el diario Haaretz, al comentar lo bueno que es que una potencia islámica apunte a otro lado en lugar de a Israel.

Me resulta difícil de creer, aunque en realidad no me sorprendería, porque sería un ejemplo más de parches a corto plazo que luego estallan en la cara, como los talibanes en Afganistán, o Sadam Husein en Irak, todos financiados por USA para en su momento enfrentar otros enemigos y que luego terminaron “mordiendo la mano que los alimentaba”.  Pero no es tan descabellado… a fin de cuentas, unos pocos miles de tropas (que si fueran de élite, soldados profesionales altamente entrenados, vaya y pase, pero no es el caso ni mucho menos), diseminadas por varias ciudades en dos países, pusieron en desbandada a dos ejércitos y tienen en jaque a dos gobiernos en países de varios millones de habitantes.  Es ridículo.  Cómo se entiende?  De qué otra manera se explica?

Y luego vos ves, que los tipos empiezan en Irak, después pasan a Siria, que tienen relativamente bastante gente para pelear y mucha plata para gastar, y que hablan de consolidar su posición antes de seguir… seguir a dónde? Volveremos a esto un poco más adelante.

Claro, hablan de debilitar a EEUU económica y políticamente con ataques en su propio territorio, pero eso es una estupidez.  Un puñado de gente no puede debilitar a EEUU por la fuerza de las armas, (un puñado de gente de traje sí, a EEUU y al mundo entero, ya lo vimos, pero es otra cosa) es ridículo hasta como parte de una viñeta humorística.   Se los puede hacer enojar muchísimo, eso sí, pero nunca debilitarlos, porque vos podrás golpear duramente a EEUU una vez, UNA, pero ellos pueden machacarte a vos, a tu gente y a tu país hasta que todos, propios y ajenos, lloren sangre.  Incluso sin haber sido directamente atacados, ya están llevando a cabo ataques aéreos.  Así que andá poniendo las barbas en remojo, Abu Bakr al-Baghdadi, porque se te va a venir la noche más rápido que ligero.

El tema es que si vos mirás el mapa, hoy por hoy, el ISIS está muy expandido. Solo el Líbano y Jordania lo separan de Israel desde el norte y el este, pero al noreste está la Siria, de cara a los Altos del Golán.

Los despliegues muestran que no han tocado a Jordania ni a Arabia Saudita, aún; han respetado sus fronteras como cortando a cuchilla.  Tampoco son una amenaza directa a Egipto, aunque los Hermanos Musulmanes están preocupados, ya que no son tan musulmanes como al Estado Musulmán le gustaría que fueran.  Tampoco los considero tan dementes como para atacar a Irán, que aunque es una rígida teocracia, son de la rama Shia del islam, que para el Estado Islámico son poco menos que infieles.  Y tampoco van a mirar siquiera a los emiratos del sur que flotan en petróleo y que por ende están bajo el ala protectora de EEUU y, cómo no, la honorable ONU para velar por su seguridad.

El ISIS tiene las manos llenas, de momento.  Controla el centro norte de Irak y algunos enclaves en Siria, pero reclama otras vastas zonas de ambos países.  Se va extendiendo como un cáncer, si se me permite el burdo lugar común.  Salvo que EEUU se ponga las pilas, la veo complicada tanto para Assad como para Masum.  Los recursos humanos del ISIS son más bien pocos, pero supongamos que las cosas siguen su curso y que con la habitual absurdidad y falta de lógica que caracteriza al mundo, el ISIS se consolida en esos dos países.

Ahora volvemos a nuestra pregunta del princicpio.  Qué le queda al ISIS, entonces?  Cerrar la media luna.  Líbano y Jordania… o directamente pasar a Israel.

Las distancias en Oriente Medio son ESCALOFRIANTEMENTE cortas.  En Oriente Medio todo está “acá al lado”.  Y ahora  hasta tienen una buena red vial.  Desde Damasco a Hayfa hay menos de 250 kilómetros por carretera.  Cuatro horas de marcha, según Goole maps.  No parece tanto… no lo es.

La especulación, como si fuera un partido de ajedrez, da para mucho.  Intentar ver qué movimientos generan cuáles respuestas para obtener tales resultados.

Lo que sí es claro, es que siempre perderán los de siempre: la gente de a pie, como vos y como yo.  Cristianos, musulmanes y judíos, y los de la sectas, y los paganos y los budistas y los de las ramas que mezclan todo.

Como dijo Obama, con razón, pero en el colmo de la demagogia:

Ninguna religión enseña a masacrar inocentes.

Sobre la cocina

Cuando se cansó de esperar, Joshua volvió a su trabajo y terminó el guiso, al que añadió beicon y condimentos. Le gustaba cocinar. Cocinar respondía a la atención: si las cosas se hacían bien, salían buenas. Era un proceso fiable, y a él le gustaban las cosas fiables. Aunque le habría gustado más tener a mano un poco de apio.

La Tierra Larga

Fuerza

No creo que sea debilidad reconocer que has cometido un error. Eso es señal de fuerza, en mi opinión.

Terry Pratchett