Visto y leído

El principio de año ha sido prolífico en películas vistas y lecturas hechas, pero no tan satisfactorio como podría desearse.

La saga de Alvin Maker, de Orson Scott Card, que parecía muy prometedora, en un Estados Unidos del siglo XVIII sin la revolución de las colonias, ni el exterminio de pieles rojas, y con un fuerte componente mágico, se va, como parece inevitable con cada cosa de este autor que he leído, al carajo.

El Libro de Saladino, de Tariq Ali, una versión novelada de la vida del gran sultán que unió al islam y enfrentó a los cruzados invasores, deja con gusto a poco y no convence.  Es interesante y muestra muchas facetas de la vida y cultura árabes del siglo XII, pero le falta fuerza y profundidad.

Los libros de Louise Cooper de El Orden y el Caos fueron una relectura después de muchos años.  La verdad que no sé por qué me había parecido tan interesante y entretenida en su momento.  Nada hay inmutable, salvo la lucha del bien y el mal.

Los libros de Maze Runner, de Dashner, que ya se perfilaban como chijete, lo afirman y lo confirman con creces, sobre todo gracias a un final que de tan lamentable dan ganas de llorar.  Feo.  Feo.  Feo.  Sin pies ni cabeza ni lógica.

Los Desposeídos, de Úrsula K. Le Guin es muy interesante, con un planteo filosófico y social que da juego e invita a pensar.  Sin embargo, queda un final abierto que parece trunco.  Veinte páginas, Ursula, y salvabas la petisa.  Estoy seguro.  Pero no.  Nos dejás ahí, colgados al sol para que nos sequemos.

De los 13 libros leídos en este par de meses, me siento afín a recomendar solo uno:  Los Desposeídos, ya que a pesar de que al final nos deja con las ganas, tiene un planteo y desarrollo fantásticos.  No en vano ganó cuanto premio había.   Además, a ella corresponde la invención del concepto de Ansible, del que más tarde haría uso intensivo y extensivo Scott Card con Ender.

En cuanto a películas, medio pobre el tema.  La que más me decepcionó fue Unbroken, la peli de Angelina sobre un chabón que de niño problema pasa a campeón olímpico, luego se transforma en aviador, tiene un accidente que lo deja en una balsa en el pacífico durante un mes y medio, y de ahí lo hacen prisionero de guerra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.  La historia en sí, la vida del tipo, es tremenda.  Pero la peli no da la talla.  No llega nunca a conectar con el espectador, no te toca.  Ves un tipo al que le pasan un montón de cosas, de la gloria a la ignominia total, pero no se te mueve un pelo.

Creo que también por estos días vimos la peli india The Lunchbox, que más allá de una linda fotografía es bastante pelotuda y con un final pedorrísimo.

Vi Interstellar, que fue una gran decepción, luego de tan larga espera y contar con tanta y tanta propaganda.

John Wick y The Equalizer, con Keanu Reeves y Denzel Washington respectivamente fueron apenas tibios entretenimientos.

Nacho me recomendó la peli argentina El Último Elvis, cosa que no le voy a perdonar nunca.  La peli es lentonga y con recursos trillados, pero se la banca, porque el personaje de Elvis está muy logrado y tiene momentos altísimos… pero la propia peli te cuenta el final 10 minutos antes de terminar.  No me podés contar la peli en la peli con voz en off.  Sos un hijo de puta, Armando.  Como dijo el Dalai Lama:  atomarpor culocabróooooon!

Creo que vi, debo haber visto, alguna otra película, pero como no llevo un registro estricto como con los libros, no las recuerdo.  De todos modos deben haber sido pelis al pedo, ¡porque de lo contrario las recordaría!

Me vi obligado a dejar la serie Black Sails porque… bueno, me pudrió el bolaso.

Para disgusto de mi mejor mitad no logré engancharme ni un poco con Better Call Saul.

Así que sigo, por ahora, solamente con Suits, una serie de abogados que sin ser fantástica entretiene, y con Forever, un policial en el que el médico forense es inmortal; el personaje es divertido.

Tengo, según costumbre, varias lecturas empezadas entre las que destaco El Rey de Amarillo, de Chambers, que por momentos es atrapante y Caudillos, del profesor y periodista uruguayo Lincoln Maiztegui Casas, que es francamente fascinante.

Y ya, la vida transcurre, entre letras e imágenes y sabores y amores… y el ocasional quebradero de cabeza del trabajo, que algo tiene que haber de lo que quejarse.

 

No es álgido todo lo que parece álgido

Teresita Pereira se llamaba aquella Profesora de Idioma Español en tercer año de liceo.  Ella fue la que me habló de este término de uso corriente en los medios y no del todo correcto… también fué una de mis fantasías preferidas, pero esa es otra historia.

Wikilengua:

La palabra álgido se emplea a menudo con el sentido ‘momento culminante’. Está aceptado por la Academia y se usa desde hace al menos un siglo y medio, aunque algunos autores consideran que es incorrecto.

El sentido etimológico de la palabra álgido es ‘muy frio’, y se aplicaba especialmente a la situación en que un enfermo pasaba el momento crítico o culminante de algunas enfermedades, con sensación de mucho frío. Este sentido médico es la segunda definición del DRAE:

Med. Acompañado de frío glacial. Fiebre álgida. Período álgido del cólera morbo.

De ahí se pasó a darle el sentido figurado o metafórico de momento crítico o culminante en otros casos, que el DRAE incorporó en la edición de 1984 del siguiente modo:

fig. Dícese del momento o período crítico o culminante de algunos procesos orgánicos, físicos, políticos, sociales, etc.

En el CORDE, los primeros casos de álgido, que datan de mediados del siglo XIX, son precisamente del sentido figurado (combinado casi siempre con período), no de los otros dos. Así, hacia 1860:

La bella inconstante tocaba al apogeo de la dicha, porque se hallaba en el período álgido de su nueva pasión, y era aquella la primera cita a que asistía el amante por quien entonces deliraba.

Así que si querés un momento álgido de pasión… en realidad estás pidiendo por un aticlímax total, frio, congelado… y probablemente pequeño y arrugado.

Sin condena

Antes…

Así que ahí estaba, después de tanto tiempo: en la sala de reuniones con los otros pilotos.  Nervioso.  Ansioso.  Incapaz de permanecer quieto un segundo.  La misión era sencilla.  El planteo, en todo caso.  Como decía la vieja canción de Caballeros de la Quema: llegás, metés, sacás.

El tema era hacer las tres cosas.  En todo caso, sacar.  Sacar iba a ser un infierno. Ninguo de los hijos de puta iba a entrar gentilmente en la buena noche, más bien tenían toda la pinta de querer enfrentarse con rabia a la muerte de la luz, su luz.

El planeta era una cruza extraña y ominosa de Klendathu y la Ciudad de Shell Beach; las naves eran de lo mejor que podía ofrecer la técnica del siglo XLII, pero la estrategia era una gran poronga sacada de un puto manual del siglo XVIII, o quizás de la película 300.  De todos modos no teníamos otra manera de encarar el problema.  Los malditos nos esperaban en la gran cámara que se abría al final del embudo de entrada.  Podíamos formar un gran frente de fuego, es cierto, pero no era menos cierto que quedábamos alineados como patos en un desfile para cualquier cabrón que tuviera ganas de darle al gatillo.  Y todos eran cabrones y todos se morían de ganas.  Un ataque frontal en esas condiciones no es tan divertido, te lo prometo.

Yo volaba en un interceptor del tercer escuadrón de la cuarta oleada.  La primera oleada se había llevado la peor parte, aunque al final habían conseguido meter una punta de lanza en las defensas de los extraterrestres.  La segunda y tercera oleadas la habían ensanchado, machacando las defensas y penetrando en profundidad.  Y ahora nos tocaba a nosotros, que teníamos que abrir camino para los BPs.  Los BPs no iban a dejar nada.  Nada.

El fuego que venía de frente todavía era nutrido pero manejable.  Lo que complicaba la aproximación eran los restos que estaban desperdigados por todos lados en la gravedad cero.  El precio había sido alto.  Naves abrían fuego.  Otras respondían.  Algunas estallaban, de un lado y otro.  Rayos-C brillaban en la oscuridad.  Era extraño ver las explosiones silenciosas mientras en la cabina sonaba La Cabalgata de las Valkirias, pero excitante.  Y en medio de todo el caos, mi pequeño interceptor iba desparramando torpedos y distribuyendo muerte como una especie de dios demente y poco dado a la piedad.  Me llenaba un miedo adrenalínico, de esos que te hacen largar una risa cascada cada vez que hacés blanco y te impulsa a ir hacia adelante a toda velocidad y puteando a gritos, en lugar de dar media vuelta y mandarte a mudar cuando ves que dirigen el fuego directamente a tu nave. Una locura.

Una cruz oscura iba llenando mi campo visual. Una gran nave enemiga se dirigía hacia mí.  No tenía luces y tampoco abría fuego, pero no cambiaba de rumbo ni desaceleraba. El resto de mi escudarón estaba a mi alrededor y nos acercábamos a la salida del embudo, la parte más estrecha.  Sin lugar para maniobrar o retroceder, solo podíamos pasar a través de la otra nave, por lo que abrimos fuego indiscriminadamente contra la mole oscura haciéndola estallar en millones de fragmentos.

La batalla continuó y mi escuadrón realizó su parte hasta agotar la carga de energía, volviendo a la base.

Mi sorpresa fue grande cuando al bajar de la cabina me esperaba un oficial con tres guardias de seguridad.  Me arrestaban.  Habían visto la transmisión de la batalla y me arrestaban por haber atacado un transporte civil que trataba de escapar.  Sin entender nada, y convencido de que todo era absurdo, solo atiné a pensar que nunca había llegado a ver la cruz roja pintada en ningún lado.

El Consejo no quería saber de explicaciones ni disculpas.  De nada sirvió decir que la nave no se había identificado, que no tenía manera de adivinar sus intenciones, que no solo era zona de combate, sino que también estaba marcada como área de fuego libre y nadie había informado al escuadrón de que habría civiles.  Por Gordjazz, ¡los BPs iban a limpiar todo!  ¿De qué civiles me hablaban?  De todos modos la filmación mostraba que no tenía forma de esquivar el bulto.  Pero para mi horror me declararon culpable casi sin deliberar.

Ahora…

El Presidente del Consejo se para, seguido de todos los Deliberantes.  Con gesto adusto y mirada severa se dispone a dictar sentencia.  Su negro bigote tiembla un poco cuando en lugar de condenarme comienza a tararear una musiquilla que me resulta conocida.  Abro los ojos a la oscuridad de mi habitación, preocupado por no haber escuchado la pena que me imponía.

Luego sonrío, aliviado.  Impune.  Despertar en medio de un juicio te vuelve inimputable.

Cómo es el tema?

Esta pequeña entrada llega  por el pequeño revuelo que surgió a raíz de los comentarios de un periodista sobre un jugador de fútbol.  No trata específica y exclusivamente sobre este hecho, pequeño en el gran esquema de las cosas, pero significativo si lo ponemos en contexto con la masacre de París (salvando las casi infinitas distancias) y algunos otros sucesos más o menos nuevos.

Es algo que me llama mucho la atención desde hace mucho tiempo, en realidad.

Si yo, en pleno uso de mis facultades mentales y, haciendo gala de mi derecho constitucional a la liberté d’ expression, digo una barrabasada, cualquiera, con o sin fundamento, contra cualquier persona, grupo o institución… está bien? Es admisible? Es automáticamente respetable?

No me caés bien, no te respeto, tu actitud/dichos/acciones me ofenden, discrepo profundamente con tus ideas, lo que sea, entonces puedo enchastrarte públicamente, masivamente, jugar con cosas que pueden joderte la vida impunemente.  Es así como funciona?

Básicamente la pregunta es: Tengo derecho a decir cualquier cosa, aunque sea una estupidez o una hijaputez?

O sea, la liberté d’ expression me da carta blanca y luz verde para mandarme cualquiera?  Y si alguien me censura puedo indignarme al grito de “Catón!  Catón!” y hacer ver que el que está mal es el otro, que es un intolerante de porquería?

La libertad es libre o no lo es… si lo es, entonces no hay cortapisa? Con ese criterio, no hay límite alguno?  Puedo mandar fruta indiscriminadamente y si alguien me llama al orden haciéndome ver que la verdulería está cerrada, con pedir disculpas alcanza? Así nomás?

Está bien, no digo que haya que coaccionar, prohibir, ni suprimir, o condenar, ni que los comunicadores sean censurados o que se coarten a sí mismos, porque en definitiva, puedo elegir escucharlos o no, y si los escucho, puedo considerar lo que dicen con más o menos seriedad y todos en paz.  El mor a la libertad elimina la responsabilidad?

Porque lo que se dice, lo sé muy bien, dolorosamente bien, no puede desdecirse.  Las palabras, verdaderas o falsas, pueden hacer mucho daño.  Hacen falta muchas buenas obras para construir una buena reputación y solo una mala para destruirla, decía Benjamín Franklin. Y dónde queda el derecho a que no te dañen frente al derecho a la libre expresión?

A veces me imagino que es como atar una tostada con la manteca hacia arriba al lomo de un gato y tirarlo desde un sexto piso para ver de qué lado cae.

Y alguien puede decir que esa es la receta perfecta para la antigravedad, pero lo cierto es que una vez que el gato llega al suelo, en el entrevero del espachurre, no se puede distinguir qué parte es gato y qué parte es tostada con manteca, y con pedir disculpas no solucionamos nada ya que lo que habría que haber hecho era pensar un poco antes de defenestrar el gato.

A propósito, “defenestrar” es una palabra prodigiosa!  Significa “tirar algo o alguien por la ventana”.  No es fantástica?

A ver, quién quiere defenestrar al Toto?  Naaah… todo bien, era jodita.  Perdón.  No lo vuelvo a decir máh!

 

Otrosí digo: “habría que haber hecho”… es admisible, o un atentado violento al pudor de la gramática?  Hay una manera más elegante de decir lo mismo?  “Lo que había que hacer, era pensar antes de revolear el gato”, por ejemplo?  Pero de esa manera se altera la fluidez del tiempo verbal…

Fluidez del tiempo verbal… ta, cerrá y vamos.

Hay que tener en cuenta un detalle

En la mayoría de los casos, un hombre que trata de cambiar al mundo falla por la más simple e inevitable de las razones: todos los demás.

Empezó la segunda temporada de Black Sails.

El corazón de Monty Python

Lo bueno de interpretar a un muerto en una obra, es que no podés olvidarte de tus líneas.

Eric Idle en una conversación imperdible con Jhon Cleese.

A veces, cuando se activa un gen retorcido que viene por linea materna directa, me da por pensar que un día estos dos gigantes no van a estar más y me da mucha tristeza por el mundo, que va a quedar tan vacío y desamparado.

Todas las lecturas de 2014

El 2014 fue un año raro, con varias relecturas y algunas otras lecturas que pasaron sin mucha pena ni demasiada gloria.  En realidad tenía muchas ganas de leer pero grandes problemas para concentrarme y sobre todo para analizar las lecturas.  Sin embargo también tuvo bastante de placentero y hasta de maravilloso.

Comparto contigo los libros en formato electrónico (marcados como “e”) y deseo que puedas conseguir aquellos en papel (marcados como “p”) calificados con 7 o más, porque creo que realmente valen la pena.

Como de costumbre, dejo un archivete RAR en mediafire:  /?ugi751f5u1lm03d

Esa cadena tenés que pegarla a continuación del .com

La seña es Pompozo

Los dos de La Tierra Larga los compré en Amazon y no he descubierto cómo sacarles las protecciones, así que ese par falta.  También faltan las dos precuelas de George RR Martin, los libritos de Dunk & Egg, que se me desaparecieron malignamente de las bibliotecas y no los puedo encontrar por ningún lado .

Que disfrutes la lectura.

Id. Título Autor Saga / Colección Vol Tipo Valor.
1 La Hierba del Diablo* Stephen King La Torre Oscura 1 e 5
2 La Invocación de los Tres* Stephen King La Torre Oscura 2 e 6
3 Las Tierras Baldías* Stephen King La Torre Oscura 3 e 5
4 La Bola de Cristal* Stephen King La Torre Oscura 4 e 6
5 El Ojo de la Cerradura Stephen King La Torre Oscura 8 e 7
6 Lobos del Calla* Stephen King La Torre Oscura 5 e 6
7 Canción de Susannah* Stephen King La Torre Oscura 6 e 6
8 La Torre Oscura* Stephen King La Torre Oscura 7 e 8
9 Trampa 22 Joseph Heller e 7
10 En busca de las leyes del pensamiento Eduardo Mizraji p 7
11 Under the Dome Stephen King p 4
12 El camino de los reyes Brandon Sanderson La guerra de las tormentas 1 e 7
13 Words of radiance Brandon Sanderson La guerra de las tormentas 2 e 7
14 Elantris Brandon Sanderson e 7
15 Dinero a Mansalva Terry Pratchett Mundodisco 36 e 7
16 El Último Héroe* Terry Pratchett Mundodisco 27 e 7
17 La Peste Escarlata Jack London e 6
18 Snuff Terry Pratchett Mundodisco 39 e 7
19 El Forjainviernos Terry Pratchett Mundodisco 35 e 6
20 El abuelo que saltó por la ventana y se largó Jonas Jonasson p 7
21 La analfabeta que era un genio con los números Jonas Jonasson e 6
22 Antología: Obras maestras. La mejor ciencia ficción del siglo XX Autores Varios. Compilada por Orson Scott Card p 7
23 La entropía y el Citröen 51 Álvaro Secondo p 6
24 Vestiré de medianoche Terry Pratchett Mundodisco 38 e 7
25 Sin Remordimientos* Tom Clancy p 7
26 Peligro Inminente* Tom Clancy p 6
27 La suma de todos los miedos* Tom Clancy p 7
28 La Tierra Larga S. Baxter / T. Pratchett La Tierra Larga 1 e 7
29 El Caballero Errante George R.R. Martin Dunk & Egg 1 e 6
30 La Espada Leal George R.R. Martin Dunk & Egg 2 e 6
31 El Atlético Invisible Terry Pratchett Mundodisco 37 e 6
32 The Long War S. Baxter / T. Pratchett La Tierra Larga 2 e 6
33 Wild Cards George R.R. Martin Wild Cards 1 e 5
34 Babel 17 Samuel R. Delany e 5
35 Demonio de Libro Clive Barker e 7
36 Yo, Asimov Isaac Asimov e 8
37 Su Tiempo Llegará Ana Luisa Valdés p 8
38 Anochecer Isaac Asimov e 7
39 Cuernos Joe Hill e 6
40 Azazel Isaac Asimov e 5
41 Maze Runner James Dashner Maze Runner 1 e 5
42 Nunca acaricies a un perro en llamas Alberto Gallo p 8
 43 Las cruzadas vistas por los árabes Amin Maalouf e 8
 44 Kanikosen – El Pesquero Takiji Kobayashi p 7
* Relectura
0 Hay gente que capaz de imprimir realmente cualquier bazofia.
1 Ni te gastes, es feo, tedioso, agarrado de los pelos y no te va a aportar prácticamente nada
2 No es lindo ni mucho menos, pero tiene algunos puntos interesantes. Igual no compensa.
3 Bajo tu propia responsabilidad. En general parece bastante malo, pero tiene puntos muy altos, o un final apoteótico que de repente sí compensa.
4 No le pidas mucho. Se deja leer. Pasatista. Engancha un poco, aunque probablemente no gane el Nobel.
5 Acá vamos mejorando. Está bastante equilibrada la cosa. Son bastante adictivos y cuesta largarlos. Cada tanto me encenntro con algún concepto interesante y con prosas realmente muy buenas.
6 En este punto pesan diversos aspectos. Me acerco mucho a lo que considero “un buen libro”.   O quizás no sea una gran pieza literaria pero engancha de forma seria, o maneja conceptos e ideas que empiezan a importarme. Son de esos libros que cuesta largar
7 Estos son los libros que están en mi estante de “Preferidos”. Son libros que manejan ideas y temas que me son especialmente cercanos, con los que puedo identificarme de alguna manera, o que, por temática, estilo o forma de encararlos, me gustaría haber sido capaz de escribir. Son serios o divertidos o trágicos a felices, aunque eso no es preponderante. Le robo tiempo a todo con tal de leerlos y a veces me doy cuenta de que hasta me he olvidado de respirar.
8 Revolución! Emocionalmente me sacuden, abren mi mente aunque no quiera, me dan vuelta la cabeza, la mojan en un arroyuelo, la frotan contra una piedra y la cuelgan en un abedul. Son de esos libros que decís Pah! Alguien tomó la matrícula del camión que acaba de atropellarme?
9 Son los pocos, poquísimos libros que esclarecen.  Que más allá de abrir tu cabeza y sacudirte, te dan una nueva visión, una nueva perspectiva.  Son los libros que te ayudan a comprender, a APREHENDER.  Los que se las ingenian para demoler tus dogmas y preconceptos.
10 Sí, es realmente muy muchísimo lo que me queda por leer.