Quedarse corto es inevitable

Vi la película The Big Short, basada en el libro homónimo que explica la crisis inmobiliaria de 2008 en EEUU y que afectó a todo el mundo.

Es loquísimo, porque la película trata de explicar la crisis usando un lenguaje medianamente comprensible, pero toda la situación (real) fue tan delirante, de la acepción 2: disparate insensato, que la adaptación es bastante confusa.  Por lo que tuve que buscar una review que más o menos explicara la película basada en el libro que explica la crisis.

Muy someramente, el sistema financiero se puso a jugar con las hipotecas de las casas que compraba la gente.  Como los bonos que negociaban los bancos y fondos de pensión eran un reflejo de esas hipotecas, entonces los precios de la vivienda se dispararon.  En un principio, las hipotecas calificadas como AAA y AA, eran super confiables, garantizadas.  Se consideraban inversiones estables, en la creencia de que la gente siempre paga su hipoteca.

Pero el número de hipotecas sólidas es finito y el negocio era muy bueno, por lo que empezaron a tomar en cuenta otras menos sólidas, calificadas como A, B, BB y BBB, siendo estas últimas, hipotecas sin respaldo crediticio, sin chequear ingresos o antecedentes, y sujetas a lo que luego sería determinante: tasas de interés variables, es decir, que vos pagabas un tanto de plata por mes, pero en cualquier momento podían subirte el tipo de interés y podías llegar a tener que pagar más de 3 veces ese importe.

Eran hipotecas de alto riesgo.  Por lo que cuando no podían meterse en transacciones habituales, se empaquetaban mezcladas, como para que pareciera que tenían mayor valor y solidez.  Humo.  Todos vendían y compraban humo, y hasta llegaron a basar la economía en el humo, porque nadie deja de pagar sus hipotecas, verdad?

Un tipo brillante se da cuenta de esta burbuja, de esta situación artificial.  El tipo fue Michael Burry y vio una oportunidad.  Primero avisó, pero como nadie le dio pelota, inventó algo llamado Credit Default Swap.  Una especie de seguro.  Si la hipoteca X era pagada regularmente, él tenía que pagar a los bancos que la tenían una determinada cantidad de dinero, pero si la hipoteca dejaba de pagarse, entonces el banco tenía que pagarle a él un montón de plata, el premio de ese seguro.

Eso va en conjunción con lo que da el nombre a la película: vender en corto (short), en donde vos tomás prestado algo de mucho valor, lo vendés caro, cuando baja volvés a comprarlo (para poder devolver eso que tomaste prestado y que ahora no vale nada) y te quedás con la diferencia.

La debacle llegó cuando empezó el tema de los tipos de interés variables, a pesar de que un par de años antes ya se daban casos cada vez más frecuentes de impagos de hipotecas.  Cuando las hipotecas más riesgosas empezaron a fallar, cuando se llegó a una masa crítica, toda la estructura se vino abajo.  Y como esos paquetes eran productos financieros que podían usarse, y se usaban, en transacciones a nivel global, el blop! (onomatopeya de la burbuja al hacer blop) repercutió en todos los bancos del mundo, dando lugar al quilombo por todos conocido y que arrastramos desde entonces.  Las hipotecas que formaban esos paquetes que conformaban esos productos financieros y que fueron compradas caras pasaron a valer bleh!, así que los bancos que pensaban tener un montón de plata, en realidad terminaron con un montón de bleh!

La línea final es la de siempre, en estas situaciones: al sistema bancario lo rescató el Gobierno, los responsables no solo no terminaron en cana, sino que cosecharon sus bonos por “productivadad” y de 6 a 8 millones de personas (solo en Estados Unidos) perdieron su casa, su trabajo, o las dos cosas.  Perdieron sus casas porque las compraron carísimas, y al reventar la burbuja (el blop!) pasaron a valer lo mismo que un tarro de hongos en escabeche.  Así que las casas valían una fracción del precio inicial, pero las hipotecas eran las mismas.  Los bancos no tuvieron que pagar, pero la gente sí.  En resumen: a tomar por culo, cabrón.

Las actuaciones son sólidas, la peli es impresionante y la historia sería increíble de no saber que realmente sucedió.  Como bonus, me conseguí el libro de Michael Lewis en el que se basa la peli.  A ver si en algún momento logro entender de verdad qué carajo fue lo que pasó, porque mi explicación se queda, irónicamente, muy corta.

Un día más, en la Tierra Media.

Flashes de realidad /09

roca Llegar a casa de tu novia y que esté escuchando un recital de AC/DC, con Brian Johnson desatado, te re-enamora.  Esa es mi chica!

hari Cena de sábado: pan casero de salvado de avena con azafrán y miel, jamón serrano y un oliva rico.

vege Cocina de domingo: pasta casera de espinacas, con vegetales asados y un toque de panceta.  Nota: el parmesano de Farming es la deliciosidad hecha queso.

inve Armé dos germinadores improvisados con un par de botellas de 600 cc y unos paños de gasa.  Quedé atónito con este descubrimiento: los brotes de soja, salen de los porotos mung.  Te lo juro.  Los brotes de soja no se hacen con soja.  El mundo entero es una mentira, loco!  Teóricamente, al hacerlo en casa, la relación cantidad de brotes a cantidad de semilla, es de 4 a 1.  Luego te digo.

solu Ante el embate feroz de las hormigas, opté por hacer almácigos dentro de casa.  Perejil, rabanito, radicheta, rúcula… leyendo un libro veo que todos son cultivos de siembra directa.  Veremos cómo se portan en el transplante.   Aunque mi casa queda cerrada y con poca luz una buena parte del día, así que veremos si llegamos al transplante o si morimos ahilados.

mira Lunes, viento, lluvia, frío… no es la mejor combinación para convencerme de salir de la cama, que está suavecita, tibia y sin preocupaciones.  Me levanté al trabajo solo porque tengo que descargar el primer capítulo de la sexta temporada de GoT.

Descolgadas encadenadas

Cinecito 1 : Mr. Wright, con Sam Rockwell, la demente de Anna Kendrick y Tim Roth.  Con una banda de sonido lindita, con el tema de Saint Motel “My Type“, que queda muy bien.  La peli, media-media, pero aunque no sea buena, es con Sam Rockwell, haciendo uno de los personajes de Sam Rockwell, y para mí es suficiente… porque Sam Rockwell haciendo de enfermo me encanta y eso compensa todo.

Cinecito 2: El episodio VII, de Star Wars.  Está… bien.  O sea, no salió nadie a descubrir Pampa; una peli cero riesgo, cero innovación, casi un calco conceptual del episodio IV.  Y sin embargo es correcta.  Tenemos un relevo generacional, la estrella de la muerte es una estrellota, pero ya aburren un poco con lo mismo to-daslasan-tas-veces.  Los efectos visuales están bien, la minita es linda, tenemos una baja importante, pero que no te mueve un pelo porque estaba cantada, el final zafa, pero la parte del mapa me parece una chongada berreta mal… o sea, está todo ahí, no necesitás el resto de la galaxia, chabón, no seas malo.  En fin, podría haber sido peor, aunque nadie sepa para qué sirven los gavilanes en un sable láser, más allá de para mortificar a un afrodescendiente.  Ta.  Yo qué sé… tanto esperarla para tener solo un Matrix Reloaded, me parece que no da.  Si la hubiera visto en el cine, me habría sentido un poco estafado.

Serie 1: Empecé a ver 1864, basada y ambientada a medias en La Guerra de los Ducados, en la que Dinamarca luchó contra Prusia y  Austria.  Pinta bien, aunque no he avanzado tanto como para hacerme una buena idea.  De todos modos, está muy bien hecha.  Gracias, Cristina!

Serie 2: Empecé a ver The Knick!  Gracias Daina!  Una serie sobre un hospital y sus médicos en el 1900.  Brutal.  Impresionante.  Unos personajes del carajo desde el primer momento.  Y la Nueva York del  1900 es un personaje en sí mismo.  Un caldero hirviente de gente, como hormigas, y enfermedades; sífilis, fiebres, tuberculosis, procedimientos quirúrgicos en pañales, tratamientos médicos con vapores de mercurio y diluciones de cocaína.

Réflex 1: Me sorprendí pensando la suerte que tengo de haber nacido en la época y lugar en que nací, con los adelantos médicos actuales, la legislación actual.  Son abismos los que separan la Europa rural de mediados del Siglo XIX, los EEUU de principios del Siglo XX, y nuestra época.  ¿Qué pensarán de nosotros dentro de otros 100 ó 150 años? ¿Verán nuestro modo de vida y nuestra técnica con horror?  ¿Se preguntarán cómo vivíamos sin enloquecer en semejante atraso?  Claro, todo eso suponiendo que logremos sobrevivir y “avanzar” otros 100 años.  También es posible que dentro de 100 años estemos tan hechos mierda por nuestra propia estupidez y codicia, que la Europa rural de mediados del Siglo XIX nos parezca el paraíso.

Sentencia: Odio a las hormigas, te dije?  Odio a esas pequeñas hijas de puta que teniendo 70 variedades de pastos y malas hierbas en más de 1400 metros cuadrados, se ceban en mis puerros y albahaca.  Dejaron el arbolito pelado, las malas pécoras.  Y a los caracoles también.  A los caracoles les encantan mis brotes de rúcula, radicheta, rabanito… y cuando les puse el veneno, al otro día lo encontré… lleno de hormigas!  Las perras se llevaban el veneno para caracoles como si fueran golosinas!  Qué tan mala leche tenés que ser, eh?  Esto de la huerta no es para nada terapéutico.  Sobre todo porque hace un mes que llueve y no hay quien controle plagas, ni insectos, ni bacterias, ni hongos.  Imposible.

Réflex 2:  Si yo con mi huerta de porquería tengo estos dolores de cabeza, ¡pobres los productores!  Qué terrible panorama para quien vive de la tierra.  Ni siquiera deben zafar los que están en invernáculos, porque puede que no tengan exceso de agua, pero un invernáculo que no puede ventilarse es el caldo de cultivo ideal para hongos y pestes.  Y no hay a dónde escapar.  Hay que morder la almohada de noche y encarar la lucha al otro día como todo un hombrecito, o como toda una mujercita, ya que estamos, que las mujeres rurales son unas leonas.

Réflex 3: Leones.  Leones la gente de Dolores luego del tornado, o los inundados hasta el techo; los que han perdido todo y deben arrancar desde cero una vez más.  Es estremecedor.

Sentencia 2: Me hace pensar bastante antes de quejarme de mis dos goteritas de morondanga en el techo.  Acomodo los tachos más acá con una mueca, y calladito la boca.  Nota mental: ir al super a comprar pañales, leche en polvo y lavandina.

Réflex 3: La línea que separa el nihilismo de la depresión  puede ser incierta, difusa y más bien delgada… pero a quién le importa, no?

 

Tanta, tanta lluvia

Esta tarde es ideal para hacer aquello junto con mi negra… Ella está más que dispuesta y yo también.

Y qué más lindo que hacerlo con la lluvia repiqueteando y sin apuro?

 

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Malpensados

Bridge over troubled waters

Problemas en tu interior?  Angustia?  Parálisis?  Malestar?  Con el sentimiento de que estás por estallar, sin encontrar la manera de escapar por ningún lado?  Sentís que te han atrapado, con tus caminos bloqueados?

La solución es sencilla.  No es la meditación.  No es la religión.  No son las filosofías orientales.  No es la búsqueda de la paz, la serenidad o la iluminación.

Ciruelas.

Tu vida se ilumina con las ciruelas.  Un puñadito de orejones en agua caliente durante unos minutos, todos los días, y tu mundo interior florecerá, llenándote de paz, serenidad y confianza en el futuro.

Tarde dulce

Al mediodía, involtini al vino tinto con polenta.

Y a la tarde, amorosa merienda de oriente: baklava con philo de la casa y té a la menta.

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Qué más querés?

Mossack & Fonseca /2

Jackie Chan está en una empresa off shore!  Que le corten la cabeza!
Putin está en una empresa off shore!  Que le corten la cabeza!
Macri está en una empresa off shore!  Que le corten la cabeza!
Messi está en una empresa off shore!  Que le corten la cabeza!
Lanoséqué de Borbón está en una empresa off shore!  Que le corten la cabeza!
Patricia Damiani está en una empresa off shore!  Que le corten la cabeza!  Ya de paso, que se la corten también a Nin Novoa.
Gallinal, Novick y Bordaberry están en una empresa off shore!  Que les corten la cabeza!

Están babeando, loco.  Parecen perros enarbolados que acaban de oler el rastro del zorro. Pueden pararse a pensar un poco?

La mitad de la gente está pidiendo sangre, como si pertenecer a una sociedad off shore ya fuera, automáticamente, un crimen.  Estas sociedades existen desde hace décadas; para los uruguayos incluso desde antes del golpe de estado.  Existen ámbitos, perfectamente legales, en que no solo no es un crimen, sino también el mejor curso a seguir para algunos empresarios, tener cuentas y activos registrados fuera del país; e incluso son necesarias o convenientes para realizar ciertas operaciones comerciales válidas.  Denunciar que un expresidente de la Bolsa tiene participación en una sociedad off shore, es como reclamarle a un panadero que use harina.

Evadir impuestos y eludirlos, son cosas distintas.  Eludir impuestos no es ilegal, no es criminal, es lo que querríamos hacer todos!  En cierta manera, muchas empresas, mediante subsidios, devoluciones y otros mecanismos, eluden cierta cantidad de impuestos de manera totalmente legítima.

Que las sociedades off shore y su opacidad jurídica puede servir para encubrir ilícitos, eso no lo discute nadie; me juego la cabeza a que gran parte de la gente “nominada” debe estar en el ajo, pero para eso están las leyes y los Jueces.  El sistema judicial, sería lindo creerlo, encarará investigaciones, juicios y procesamientos si corresponde.

¿Pero por qué no liberan los papeles? Wikileaks liberó los documentos en su momento; una de las razones fue para no caer en manipulaciones.  ¿Por qué estos no?  Controlar los papeles es controlar lo que se publica, lo que se filtra, lo que se da a conocer y sobre quien.

¿Sabés lo que me parece realmente inmoral?  ¿Lo que me parece repugnante? ¿Lo que me recalienta, además de los pelotudos que gritan todo el tiempo “Que le corten la cabeza!”?  No son los que utilizan esas herramientas.  Para nada.  Lo que realmente me jode y me pega en el quinto forro, es que esas herramientas existan.  Que perpetúen el sistema de que los que tienen más, tengan la posiblidad de escurrir el bulto (así sea legalmente), mientras nosotros, pobres pasteles, tenemos que pagar todo lo que nos dicen, de la manera que nos dicen, hasta que reventamos o nos volcamos hacia la informalidad.

¿Vos te pensás que esto de Mossack & Fonseca va a cambiar algo?  Es todo humo.  Podrá rodar alguna cabeza, no lo dudo, pero en el fondo, en la escencia, no va a cambiar nada.  El mismo 1% de los asquerosamente millonarios, los grandes titiriteros, van a seguir usando esos mecanismos para fondear la guita, porque Panamá es uno solo, pero fondeaderos hay decenas.

Y los medios de prensa azuzan y se enfocan en la parte de la extirpación quirúrgica de apéndices pensantes, pero no dicen nada de lo realmente de fondo.

¿Vos pensás que Messi, por nombrar un ejemplo conocido, es el problema? Messi tiene millones y puede haber evadido impuestos, pero el realmente millonario es el que le firma los cheques.

Porque lo importante no es quién tiene una cuenta off shore.

Lo grave es la mera existencia de esos paraísos fiscales y no otra cosa.  Eso es lo que nos perjudica a todos los de a pie.  La existencia de esos canales por los que pueden viajar dineros absurdamente grandes producto de evasiones y corrupciones.  Porque parece ser tan sencillo hacerlo que da pie a esas evasiones y corrupciones.  Porque permite legalmente que alguien eluda sus impuestos, lo que recarga a todo el resto, que se ve, nos vemos, en la obligación de mantener las maquinarias de los estados, aun a costa de la propia supervivencia económica.

Y van los pelotudos y empiezan a gritar que cómo puede ser que fulanito esté implicado y que menganita esté en la misma, y hablan de moral y ética.  Boludeces.  Son usuarios.

Lo macabro es el sistema.

Pero la prensa no habla del sistema.  Salpica un poco de sangre en el agua y deja que los pescados vayan a por la carnaza, mientras los tiburones se atracan en otro lado.

Como ANCAP.  Te acordás?  Hace 9 semanas.  Humo.  Manija.  Gente caliente. No pasa nada.

Como Sendic.  Te acordás?  Hace 7 semanas.  Humo.  Manija.  Gente caliente.  No pasa nada.

Y con esto lo mismo.  Como con Snowden.  Como con Wikileaks.

Ruido.  Humo.  La gente se entera.  Se entera… bah!  Hay que ser muy, muy inocente, o no tan cínico y escéptico a fin de cuentas, para no saber que varias cosas huelen a podrido en Dinamarca y muchas más en el resto del mundo.  La gente se calienta.  Se indigna, porque un titular confirma con pelos y señales lo que, internamente, profundamente, ya sabe o sospecha fundadamente.  Y dos semanas después un nuevo titular se los borra de la cabeza.  Que también la hace calentar, pero hacia otro lado.  Entonces vos estás que bufás, pero de forma dispersa.  No podés enfocar ese enojo, ese hartazgo.  Nunca te podés enfocar.  Nunca podés llegar a encontrar otro que haga foco contigo, un foco organizado, que haga enfocar a “la gente”.  Porque usan a la izquierda y a la derecha y a las religiones y a los colores de piel y hasta a quién te gusta llevarte a la cama para dividirnos.  Las banderas son una mierda, fanatizan y dividen y nos hacen perder de vista que todos queremos lo mismo:  vivir de nuestro trabajo (sin perder la vida en el intento) y ser felices.

Pero no, nos llevan del hocico a golpe de titular y de noticias hechas de humo y nos perdemos en esa niebla espesa y nauseabunda.

Y mientras tanto, todo sigue igual.