Puntos de vista

Netflix se suma a la carrera con las grandes salas IMAX para los estrenos cinematográficos… y hace roncha.

Qué lástima, señor Nunley, que no se dé cuenta de algo tan simple: la manera de disfrutar realmente de una película magnífica, es la que elija el espectador…

Flashes de realidad /07

pain Según mi hombro, va a llover.  No, no, Va A Llover.  No, tampoco: Va a caer agua de acá a la China y zonas aledañas.  No, tampoco:  que dice mi hombro que si querés, vayas armando el Arca.

kill No hay nada más vigorizante que un cliente te rete, putee, mee y reconvenga, que encima tenga razón y que lo único que puedas hacer sea decir: “Sí, señor, tiene razón”. Muy lindo todo.

jush Tengo ganas de viajar.

Dia de pan

Panbatta!

Batta_1 Batta_2 miga

Preciosa tarde parar leudar y hornear esta hermosa parva de panes, esponjosos como nubes y livianos como la espuma.

Me faltás vos.

Señores de Blem

Por este medio me dirijo a ustedes para informarles que gracias a esta pauta publicitaria/propaganda/reclame:

He dejado de comprar y usar TODOS sus productos.

La “estrategia” utilizada para promocionarlos me parece un mensaje retrógrado, cargado de estereotipos y totalmente sexista.

Y pongo la palabra estrategia entrecomillada, ya que vuestros “creativos” siguen perpetuando un modelo y haciendo uso de una estructura que al menos viene de 1950.  Los tiempos, afortunadamente, cambian… cosa de la que no parecen haberse enterado

Y pongo la palabra creativos entrecomillada, ya que esas personas no están creando nada.  Cero originalidad.  Cero innovación.  ¿De verdad que no existe otra manera, otro camino?  Seguir machacando con eso es francamente ridículo, por no decir molesto.

Los ojos desorbitados del jopende están muy bien, sin embargo.

Los saluda atentamente,
Pancho.

Siento, luego existo

Cada vez me reafirmo más en cambiarle a Descartes su famosa frase «pienso, luego existo» y dejarla en «siento, luego existo». Sentir es antes que pensar. El niño recién nacido todavía es incapaz de construir pensamientos, de razonar, deducir o inducir, sin embargo siente, no sólo siente, su vida depende del pecho de la madre, de la voz del padre, de la mano del hermano. Yo creo que, en el fondo, todos nos movemos más por las emociones que por los pensamientos e intelecciones. Uno ve a una persona y de entrada le gusta o le disgusta, luego razona acerca de sus cualidades y defectos; uno se esfuerza y, aunque ese esfuerzo le lleve a ser ministro, antes que eso está la emoción, el estímulo de la conquista, de avanzar y superarse. Por eso, como escritor, persigo la emoción del lector mucho más que la admiración.

Escribir es vivir - José Luis Sampedro

El miedo, esa fuerza incontenible

Hoy se cumplen dos años de la muerte de José Luis Sampedro, el escritor y economista español.  Con él se fue un humanista gigante.

Dejo este video que no conocía y que una amiga compartió hace unos días. Gracias, Cristina!

Así hablaba Sampedro a sus 84 u 85 años, con una lucidez y una erudición con la que solo puedo soñar. Medido en sus dichos, pero contundente más allá de toda duda, buscando provocar con todo cariño.  Hay que provocar en el que escucha, dice Sampedro en su libro Escribir es vivir, que piense por su cuenta… para que salte por encima de mi y lo haga mejor todavía.

Dejo el enlace a este libro, considerado una autobiografía, que consiste en una recopilación de conferencias. Escribir es vivir nos deja ver un poco de la cabeza y el alma de este viejazo. Tan grande. Tan grande.

Realmente una pérdida difícil de suplir.

Mercantilizar la vida

El mundo está hecho de lo que percibimos y con eso hacemos, como he dicho tantas veces, nuestro propio mundo. Y eso queda muy bien expresado en la idea «El hombre es la medida de todas las cosas». Pero cuando decimos «el tiempo es oro», que es como decir «el dinero es la medida de todas las cosas», estamos reduciendo todo a lo que da el oro, al dinero, a términos económicos. El tiempo no es oro, el tiempo es vida. Cuando yo me muera, se acabó mi tiempo. El tiempo que yo he tenido es la vida que yo he desarrollado desde el momento de nacer hasta el de morir. Los demás tendrán otro tiempo, la Tierra seguirá dando vueltas durante miles de años, pero mi tiempo vital, el tiempo que a mí me importa, es la vida, mi propia vida. Y reducir el tiempo a dinero, es reducir la vida a dinero. Equivale a decir «lo que no da dinero, lo que no vale dinero, no importa, no es vida», lo cual es un reduccionismo economicista absolutamente aberrante; es confundir una economía de mercado con una sociedad de mercado. Vivimos en una sociedad que da valor a lo que tiene precio en el mercado y no valora lo que no lo tiene. Decía Antonio Machado: «Cualquier necio confunde valor y precio», que es la expresión poética de la diferencia entre economía y sociedad de mercado. Ciertamente, el precio es una cosa y el valor es otra, pero una sociedad de mercado que se funda solamente en el mercado, sólo valora lo que tiene precio. Lo que tiene valor, si no tiene precio, no importa. Veamos: los sentimientos, los afectos si no se pueden comprar y vender, no interesan, pero si se compran y se venden dejan de ser lo que eran. El amor, por ejemplo, si no se compra ni se vende es amor, pero si se vende es otra cosa.

Escribir es vivir - José Luis Sampedro