Qué susto, ¿no?

Qué cagazo da salir de la “zona de confort”.

Aunque no sé por qué agregar la parte del confort cuando esa zona tantas veces es cualquier cosa, menos confortable.

“Zona de costumbre” podría ser una alternativa aceptable; la costumbre es clave para el ser humano. Algo fuera de lo normal repetido la suficiente cantidad de veces pasa a ser el nuevo normal, uno se acostumbra. Como cuando decís “mal, pero acostumbrado”. Y como te acostumbraste, ahí quedaste. Como algún tipo de bacteria que crea tolerancia a un ambiente hostil.

“Cucha” también podría ser una alternativa. Si sos un perro la cucha es tu casa y tu refugio y a donde te mandan cuando hacés alguna cagada. Es fácil quedarse en la cucha porque además tenés tu mantita. Así que no importa que te caguen a palos día por medio, siempre que la conserves y además tengas un plato de comida para ir tirando. Eso es, ¡buen perro!

Pero mi término preferido, luego de pensarlo mucho, es la “Mantita mora de la existencia”. La Mantita mora de la existencia me gusta porque puede llegar a ser confortable, pero ciertamente evoca a escasez y poca cosa y si el invierno es especialmente crudo, a frío. Además el diminutivo le da una cualidad de ternura, de buenez, que puede inducir a buscar su ilusorio refugio. Y después de que te envolviste en la mantita mora, cagaste. Porque se te enreda por todos lados y te complica la movilidá, y entonces a vos te parece que estás bien, porque vas envuelto en tu mantita mora, pero tu existencia en sí no va a ningun lado. A ninguno, salvo al suelo si te llegás a tropezar mientras vas todo envuelto como una momia pasmada.

Ah, sí, sea como sea que se llame es una cagada pinchada en un palo. ¡Pero qué cagazo da soltar la puta Mantita mora de la existencia! Uno se aferra a ella como si fuera lo único que flota en miles de kilómetros a la redonda de mar hinóspito.

Y sin embargo también hay alivio. Cuando finalmente vislumbrás la opción de soltarla, sentís alivio. Un alivio que es como un bálsamo. Y fijate lo que te digo: sentís alivio aunque no tengas ni puta idea de si vas a poder encontrar alguna otra cosa flotando a la que poder agarrarte. Después del pánico, literalmente pánico, que sentís justo antes de decidirte, viene el alivio de la liberación. La liberación viene del convencimiento de que si no soltás eso te vas a ahogar como un chambón. Incluso si ya de por sí andás escupiendo agua medio atorado. O tal vez precisamente por eso. Llega un punto en que ya no podés soportar más vivir hinchado de las bolas tragando agua y mandás todo a su puta madre. Total, si te toca ahogarte, más vale terminar de una vez que estar eternamente en medio del mar sin poder respirar. Es una sensación rara; una dicotomía difícil de describir, pero palpable. Quizá el ejemplo de la tabla flotando no sea el mejor, ahora que lo pienso.

Supongo que no todas las Mantitas moras de la existencia son iguales y habrá gente que encuentre realmente confortable tener la suya envuelta alrededor de la cabeza, pero hay veces en que la mantita agobia y no sabés cómo sacártela de encima. Te pica, te raspa, te da calor, está con chinches y ciertamente habría que lavarla, pedazo de mugriento; mirá si vas a tener así de cochambrosa tu Mantita mora de la existencia.

En fin, 42, después de muchas vueltas y sinsabores, está encontrando el nudo de la mantita y forcejeando para tirarla a la mierda. ¡Y qué paura! Pero la vamos a tirar igual. Aprovechamos que se viene la primavera y tenemos medio año para conseguir una mantita nueva.

Mientras tantos nos arreglaremos con la toalla.

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Lindos cositos brillantes

Hace algún tiempo que vengo observando la cantidad de “tests” que aparecen en las redes sociales.

  • ¿A qué casa de Juego de Tronos perteneces?
  • ¿A qué personaje de Harry Esporter te pareces?
  • ¿De qué celebridad podrías ser amigo?
  • Si fueras un queso especiado, ¿de qué sabor serías?
  • ¿A qué país deberías ir de vacaciones?
  • ¿Qué animal fuiste en una vida anterior, marmota?
  • ¡Mira qué personaje histórico está emparentado contigo! Tus ansias por matar a tus enemigos y oír el lamento de sus mujeres venían de algún lado. ¡Dale gracias a Conan!
  • ¿Cómo está tu gramática? ¡Solo el 1,5% de las personas saben que “a ver”, “haber” y “haver” son cosas distintas!

Desde lo más risueño a lo más ridículo, todo está ahí. Es furor desde hace algunos años y no tiene miras de amainar. Todos en algún momento entramos a ver qué nos dice el oráculo de turno. La mayoría no tienen nada que ver con la realidad y ciertamente no hay método científico ni de otro tipo detrás de ellos… de los resultados al menos. Sí hay estudios y gente metiendo cabeza para hacerlos. Qué funciona y qué no, para qué franja de público, etc. La posibilidad de compartir los resultados en el acto hacen que se viralicen en horas.

¿Y qué hay detrás de los dichosos tests? Activa ciertos circuitos de recompensa en el cerebro, eso por un lado. Y también hay motivaciones psicológicas, porque los tests aparentan decirnos cosas de nosotros mismos, y eso siempre es interesante, incluso si sabemos que es mentira y que nos olvidaremos de ello antes de dos minutos. Un artículo de cuando el tema estaba tomando vuelo dice algo así como que somos como cuervos atraídos por las chucherías brillantes.

Y en general no andan desencaminados, porque antes esos tests te preguntaban cosas. De cierta manera tenían una especie de consistencia, porque a respuestas iguales los resultados eran iguales. En no más de 37 segundos tenías que contestar qué animal sería tu mascota ideal, qué castigo deberían tener los que llegan al Infierno porque ponen ananá a la pizza y cuál era la capital del antiguo imperio de Tanganika, luego de lo cual ya sabías con cuál de las Spice Girls podías casarte. Era mágico. Yo trataba de que me tocara la morocha con pinta de guerrera que siempre aparecía en los posters gritando como si algo la hubiera mordido en un lugar inapropiado.

Pero los tiempos cambian y ya no tenemos 37 segundos para responder tres preguntas bobas, por más trascendentales que sean. No, ahora el “test” “estudia” tu perfil y te da un resultado en poco menos de 11 segundos. Pero ya no es lo mismo, porque si tomás la prueba seis veces, tendrás cinco resultados distintos. Y eso solo porque son cinco las respuestas preprogramadas así que es inevitable que se repitan. Sí, el estudio del perfil es una engañifa y no nos importa,  porque lo que nos interesa es el resultado y, si nos gusta, poder compartirlo. Esa es la chuchería brillante que atesoramos y que pasa por nuestra mente a la velocidad de la luz y desaparece igual de rápido. Pero en el interín dejamos DECENAS DE MILLONES de clicks para las empresas que generan esas basuras, lo que en sí mismo no parece tan grave. A fin de cuentas tienen el derecho a hacer algún mango a costa nuestra, que consumismos lo que básicamente es el análogo a la comida chatarra de los contenidos… o quizá el hielo con el que estiran la gaseosa.

Lo que sí preocupa es lo que te piden además del “me gusta”: acceso a tu perfil público, lista de amigos, publicaciones en la biografía y fotos. En mi caso tengo muy poca información específica puesta en el perfil, y la poca que hay, miente (aunque no lo creas, mi apellido no es Cho, no nací el 1/11/1911 y ciertamente no vivo en un caserío perdido en el culo del desierto australiano). Tampoco tengo muchas fotos con la gente que me importa, o de los lugares en que he estado. Por otro lado, hay gente que compensa mi lamentable rebeldía ESCRIBIENDO Y MOSTRANDO TODO, cosa que para mí es totalmente demente, pero hey, los encargados de analizar el big data también tienen que vivir de algo. Y tampoco soy tan crack, ya que por el solo acto de estar en esa red social ya estoy dejando montones de información para quien se moleste en rastrearlos.

¿Viste cuando enfáticamente le decís a los agentes de Facebook (FB) que NO los autorizás a compartir tu información privada según el artículo 16589 del Segundo Concilio de Roma por la Seguridad de las Boludeces Personales? Bueno, te estás haciendo trampa al solitario, porque le estás dando esa misma información a alguien que potencialmente puede ser peor que los agentes de FB. Gente que quizá sea la que EMPLEA a los agentes de FB y que no se preocupa por engañarte con la letra pequeña del contrato, porque directamente no usa contrato.

Sin embargo, esto bien podría ser la punta del iceberg. No sé si te acordarás del revuelo que se armó en 2016, poco antes de las elecciones presidenciales en USA, cuando se supo que el equipo de campaña de Mr. Monguis Rubeola llevaba contratando desde hacía años a una empresa llamada Cambridge Analytica para evaluar los perfiles de más de 200 millones de yankis y sacarles la ficha, psicológicamente hablando. Cambridge Analytica también hacía tests, pero de verdad. Las preguntas parecían igual de inocentes que en los demás tests boludos, pero tenían intención y cabeza detrás. Y fueron dirigidas hacia las redes sociales. Mientras leo algunos artículos a medida que voy escribiendo esto veo que durante los debates de los candidatos antes de las elecciones en FB funcionó algo llamado Trump TV transmitiendo en vivo. Luego del segundo debate esa presencia en las redes se tradujo en una recaudación de NUEVE millones de dolaretes… en 120 minutos. Mr. Monguis Rubeola ganó, así que le deben haber acertado bastante. Es una evolución del viejo marketing directo de los 60 y 70 originado y destinado para venderle cosas específicas a un público específicamente receptivo. ¡Don Draper estaría orgullosísimo!

En 2015 los británicos en conjunto pasaron más de 62 millones de horas diariamente en las redes sociales. En 2015 la población del Reino Unido era de aproximadamente 65 millones de personas.  Así que en promedio cada hombre, mujer y niño (incluso lactantes) pasaba una hora en las redes, cada día, dando clicks como energúmenos. Muchos serían clicks “vacíos” digamos, como respuesta a una publicación de un amigo, pero también habría de los otros más significativos: en noticias, publicidades, publicaciones de grupos de todo tipo (activistas, religiosos, políticos) y opiniones de personalidades públicas.

Una de las tantas cosas que llaman la atención en estas lecturas es que se dice que muchos clicks se hacen casi inconscientemente. Te gustó algo, le diste un click. No pensás en motivaciones o analizás ese dedito pa’rriba. Es click y siga. Algunos pocos años atrás los investigadores podían sacar pautas demográficas para grandes grupos. Hoy en día, en cambio, pueden sacarle la ficha de los rasgos psicológicos a individuos específicos basados nada más que en unos pocos cientos de clicks (70 “me gusta” en FB son suficientes para crear un perfil básico, con 227 FB te conocería más que tus propios padres o hermanos, y con 500 mejor que vos mismo, aparentemente).

Empezás a leer notas de prensa, que enlazan a artículos más especializados, que referencian estudios concretos y da un poco de miedo.

Somos tan poco criteriosos a la hora de usar la tecnología que nos convertimos en artífices de la propia manipulación a la que estamos sujetos. Es como una versión incipiente de Gran Hermano. O como ver los engranajes que mueven al Gran Hermano.

(Algunas) Referencias:
NYP
TNYT
The Telegraph

 

¿Hasta cuándo?

Otra vez, productores totalmente inescrupulosos, egoístas, y por qué no decirlo, completamente hijos de puta, han causado un perjuicio enorme con sus prácticas de mierda.

Entre 1500 y 3000 colmenas muertas en el departamento de Salto porque un productor citrícola aplicó de forma totalmente negligente un insecticida fosforado altamente tóxico para las abejas.

http://agrotemario.com/noticia/19040/estiman-en-us-200-000-perdidas-por-mortandad-de-abejas

Mil quinientas colmenas. Por lo menos 20 (probablemente 40 o más) millones de abejas que no van a estar para polinizar cultivos y plantas de todo tipo. Veinte millones de abejas que no producirán miel, ni recolectarán polen. Veinte millones de abejas que no colaborarán para parar la olla no sólo de los apicultores a los que servían de sustento, sino que tampoco incidirán en la producción agropecuaria y las cosechas que se benefician de ellas.

Son muertes caprichosas. Completamente evitables. Porque a un productor sorete se le ocurrió exportar mandarinas sin semillas a gringolandia. Un tipo de mierda que prefirió usar al barrer un insecticida restringido en lugar de colocar las mallas especiales para impedir que las abejas entren a polinizar las flores.

Los insecticidas fosforados atacan directamente el centro nervioso de los bichos. Las abejas ni siquera pueden llegar a sus colmenas. Las que lo hacen llevan el veneno con ellas y condenan al resto con su último esfuerzo por alimentar la colonia.

Vos tenés derecho a trabajar para que tus mandarinas no tengan semillas, pero no a costa de liquidar todo y a todos los que estén trabajando a tu alrededor.

El que usó ese veneno no tiene perdón.

 

Che… ¿y si devuelven a Santiago Maldonado?

Estoy cansado, vo. Mental, emocional y físicamente. No estoy pasando por una temporada tan buena. Es por esto que les voy a decir esto de la mejor manera que me salga. Disculpen si les hablo como a niños. Se comportan como si lo fueran, eso es claro. Niños especialmente malcriados, desconsiderados y egoístas; con la impunidad de quien destripa un sapo para ver qué hay adentro y la misma satisfacción, parecería. No son niños, eso también es claro. Son mucho más poderosos que cualquier niño pequeño, y por eso sus acciones tienen consecuencias mucho más graves. Entenderán que es una situación que me asusta y me inquieta. Y el miedo hace que se me crucen ideas raras y que me pregunte cosas.

Me pregunto, por ejemplo…

¿No habrán sido tan asesinos de matar a Santiago Maldonado por ir a decir que le parecía que los mapuches tienen razón, no? ¿Verdad?

O sea, aunque ustedes tengan la fuerza y él sea solo un jipy que no representa ninguna amenaza, pero que les resulta molesto porque les dice cosas que no quieren oír porque a lo mejor tan equivocado no está, no lo van a matar como a un perro solo porque pueden, ¿no?

¿No?

Estado de Derecho, libertad, democracia, garantías personales, elemental tolerancia y básica decencia… yo sé que son boludeces de quita y pon como una bufanda, miren que los entiendo, mis chiquitos, pero uno no mata a un guacho y lo desaparece así porque sí en estos tiempos y en estas condiciones. ¿No?

O sea, ¿qué tan hijos de puta tienen que ser? No. No, perdonenmé. Las madres no suelen tener nada que ver, santitas.

Esa parte de pesadilla en la Historia que vivieron nuestros países se supone que terminó. De verdad.  Ya está con desaparecer gente. Si no me creen, pregúntenle a cualquiera. En serio. Ta, yo sé que a lo mejor están confundidos porque si los desaparecidos no aparecen es porque los tiene el Gran Bonete y está todo bien con ustedes. Pero en serio, ya está, loco.

De onda les digo: ¿no sería buenísimo que devolvieran a Santiago Maldonado? Vivo, si no es mucha molestia. Gracias. Puede tener algún par de moretones, que yo sé lo que les cuesta deshacerse del vicio, porque el apremio es lo que tiene, pero que esté vivo sería un gesto realmente lindo de su parte.

Si no es abuso, también podrían tirarle una onda a los mapuches, demostrar que hemos avanzado un poco desde que los expoliaron y masacraron comenzando hace 400 años. Yo qué sé. Prueben de ser un poco más buenas personas y un poco menos codiciosos, a ver qué se siente. Benetton no precisa 900’000 hectáreas. De verdad que no. Es casi como el Departamento de Rivera. ¿A vos te parece?

¿Y quién les dice? ¡Si a lo mejor hasta les gusta y todo ser buenas personas! Es como con las berenjenas, ¿vieron? De chico no tenés idea y no te gustan, te parecen amargas y un poco asquerosas, pero de grande te desarrollás y madurás y crecés y les encontrás una onda y hasta ricas te resultan. Y como les digo berenjenas les digo remolachas, o la verdura que quieran, que a fin de cuentas es solamente un ejemplo. Ahora imagínense lo mismo con el respeto a los Derechos Humanos, que de chicos siempre les parecieron una merda.  Ya es hora de que crezcan, se desarrollen y maduren, vo.  Es posible. Miralos a los noruegos, por ejemplo, que antes andaban a los hachazos destripando gente y ahora son super razonables.

Déjense de joder, ¿quieren? Hay una millonada de personas que estarían contentísimas con el cambio.

Disculpen por el juego de palabras, fue sin querer.

Game of Thrones: S07E07

La Jalea Está Lista, o Jalea Iacta Est, como dijo Julio César Castro antes de cruzar el Rubicón. Se fue la temporada siete, que ya era hora.

Fue un capítulo relargo y relindo casi hasta el final.  Y en el final, como para que no nos ilusionáramos, nos cagaron. De nuevo. Con los mismos recursos. Me siento como el caballo de Anaconda, el cuento de Horacio Quiroga, que de tanto hacerlo picar se había inmunizado. Pero creo que puedo hacer una última arremetida baguala. Un postrer y heroico acto de denuncia. ¡Y no miro más ni un capítulo de esta serie! ¡Prometido! Por lo menos hasta la temporada que viene. No va a ser como cuando esperé la sexta temporada. Ni como cuando esperé por la séptima, que de tanto reveer los últimos 3 capítulos ya me sabía los parlamentos de memoria y cuáles eran las partes aburridas que podía saltear. No esta vez. Puedo olvidarme felizmente de todo el mal que me ha hecho y darle la espalda.

A partir de este punto, habitan espoilers.

Voy a empezar por los finales. Yo no quería. Había decidido no hablar de las ridículas cadenas (cuatro!) que usaron para sacar al puto dragón del fondo del lago. Los bichos de ojos claros no pueden nadar, pero parece que sí pueden caminar por el fondo como los piratas malditos de La Maldición del Perla Negra. ¿Cómo, si no, se explica que hayan sido capaces de atarle 4 pelotudas cadenas al cogote del puto dragón de mierda y la puta que lo parió? ¿Y por qué si sólo necesitaba hacerle una imposición de manos para convertirlo no bajó él mismo, el mismo Rey, el Rey Mismo a tocarlo abajo del agua? Era más rápido, más fácil y podría haber ahorrado preciosos minutos de rodaje. Y podría haber dado tremendo golpe de efecto. ¿Y qué carajo hace el Rey de la Noche lanceando a un dragón en vuelo al triple de distancia que el dragón que tenía en el suelo ahí nomás? Imbécil de mierda. Ta. Perdón. Me lo tenía que sacar de encima porque me estaba atragantando. Además me resulta tan difícil tomar en serio al Rey de la Noche… porque en inglés podrá sonar ominoso, ¡uuuuhhhh The Night King, qué paura, hermanito! Pero en español es cualquiera; a mí me decís Rey de la Noche (RN de ahora en más) y lo primero que pienso es en John Travolta en los ’70, con el culito para un lado y el dedito p’arriba del otro lado.

Y ahora, 7 temporadas después, con el dragón de ojos claros, el RN se manda cualquiera. Y no porque haga el uso más racional de los dragones hasta ahora, si no porque se caga, cuándo no, en la historia previa. Porque el muro es más que hielo y piedras, dice uno de los personajes en una de las primeras temporadas. Cuando preguntan por qué el RN no hace un agujero por debajo del maldito Muro, la contestación es que además de toda la mampostería, el muro está protegido por poderosos conjuros. [Acutalización: Cuando el tío Benjen Ex Machina deja a Bran en El Muro, específicamente dice que no puede pasar al otro lado debido a esos conjuros]¡Pa la mierda que les sirven los conjuros a los culorrotos estos! No hay nada más poderoso que un guionista con ganas de pasarse la historia que está contando por el quinto forro de las bolas. ¡El Muro! ¡Decenas y decenas de metros de espesor, cientos de metros de altura! ¡Y el dragón lo tira abajo en un plis plas! Solo basta hacer un agujerito a soplete en la pared y se desmorona como esos castillos de dominó. ¡Hijos de puta! ¡Ni siquiera quedó el paso bloqueado por escombros, loco! ¡Y lo peor de todo es que ni siquiera precisaba el dragón! Porque el muro eventualmente termina y más allá del muro hay agua… ¿por qué no hiciste que tu ejército diera la vuelta al muro, RN? Si pudieron ir bajo el agua para ponerle las pelotudas cadenas al dragón, bien podrían haber ido bajo el agua hasta la otra orilla con una piola, del otro lado del muro, y hacer un pasamanos. ¡En una noche los cruzás a todos, enfermo!

Eso por un lado. Por el otro: Sam. Sam, hermano de Mercurio y primo de Aquiles. ¿Cómo carajo llegó Sam desde Antigua a Winterfell? Lo vimos salir en carro en el capítulo cinco. Es una de las mayores distancias de todo este mundo inventado. Literalmente están en extremos opuestos del continente (por tierra son unos 4500 km, y por mar unos 6100 km, groso modo) y estimo que es un viaje lleno de peligros ya que básicamente todas las personas que encuentre Sam en el camino, por lo menos hasta El Cuello o hasta Puerto Blanco, serán hostiles. Le llevaría por lo menos dos meses por tierra y cerca de un mes por mar.

Ya que estamos con Sam, ¿qué son esas confesiones por parte de Bran? ¿Se las dice a Sam pero no a las hermanas? Lo había visto un total de medio minuto en 7 temporadas ¿y se pone a intercambiar notas con él en lugar de hablar con las otras minas? Y Sam, que ignoró olímpicamente los comentarios de Gilly, sabe incluso cosas que Gilly no comentó.  Porque ella habló de la anulación del matrimonio Targaryen, pero no dijo nada de que se había casado con Lyanna. Una manera bastante burda de abrochar todo. Sobre todo porque Bran había estado casi mudo en toda la temporada. Se ve que ya sabía que si no desembuchaba ahora no iba a tener oportunidad hasta dentro de un par de años; ser el Cuervo de Tres Ojos tiene sus ventajas.

No voy a hablar de la llegada de las comitivas a la reunión en Desembarco. No hay marco temporal de referencia, así que ellos sí que podrían haber llegado sin problemas. Tampoco voy a hablar de Euron haciéndose el asustado y dejando la reunión para irse a casa, cuando en realidad iba a Essos a buscar mercenarios. Si no sabía del zombie por adelantado, ¿cómo el que decida irse es una mentira? Curiosamente, me resulta plausible. Si no hubiera sido por ese tema, se hubiera ofendido o asustado por cualquier otra trivialiad. Podría haber sido una estrategia planeada con Cersei. Eso, en particular, no me rechina… tanto. Fácilmente puedo suponer que la excusa le cayó como un regalo del Cielo. [Actualización: Cersei podría haberlo hecho ir a Essos antes de la reunión. Su presencia allí es totalmente superflua, innecesaria y discordante. Solo está allí por un capricho de los guionistas para mostrar a todos los bandos y antagonistas. Como decía antes: las cosas ya no pasan como consecuencia de hechos previos, si no porque se le cantan en las pelotas.] Todas esas escenas están muy bien. Idas, venidas, provocaciones, conciliaciones, promesas, traiciones, maquinaciones. Bien, muy bien de a ratos, emocionantes por momentos.

No cierra, sin embargo, el ejército de los eunucos. Estaban en Casterly Rock, sitiados por Euron y sin suministros… pero llegan en perfecto orden de batalla a Desembarco del Rey que está a unos 1000 km de distancia. ¿A dónde fueron en el interín? Fácilmente debe haber pasado un mes. Y entre una cosa y otra ¿qué comieron? El dragón de Daenerys se encargó de quemar más de 1000 carretas de suministros, según palabras de los protagonistas. Vuelvo a preguntar: ¿qué comieron? Porque son como 7’000, no podés alimentarlos con las gallinas que robes de una granja a la pasada.

La logística en esta serie es chapucera en el mejor de los casos e inexistente en general, cuando debería ser fundamental. Solo se toma en cuenta cuando tenés que explicar por qué un ejército pierde, como cuando el de Ramsay picó para el tuco al de Stannis.

Finalmente, Arya. Me encanta Arya. Ya lo dije antes, pero no me canso de repetirlo: la pendeja es muy grossa (y también da un poco de miedo). Ese hilo con su hermana y Meñique y tal me encantó. Aunque he leído varias notas en donde se dice que era cantado, me emocionó todo el desarrollo. Su plan era demasiado maquiavélicamente genial y las reacciones de las hermanas demasiado enrarecidas como para que diera resultado. Solo un tonto confiaría en Meñique, dice Sansa. Me jode un poco cuando él se pone a suplicar como un pusilánime. Es un recurso barato, trillado y que no condice con lo que habíamos visto del personaje. Se merecía media pila por parte del guionista, porque el loco era despreciable y traicionero, pero no un blandengue. Debería haber afrontado el final de la partida con más entereza.

Como dicen en Braavos: Athomar Porculis.

Inquietud corporal

Me resultan inquietantes las relaciones internacionales con Oriente Medio. Y no por el resultado de las reuniones de distintos presidentes y dirigentes y sus negociados. A nadie puede inquietarle, ya que todos saben que van a perder algo a manos de alguien más, y que quien se supone los representa y cuida sus intereses nacionales está de acuerdo con eso.

Lo que más me inquieta son las imágenes. No por las falsas sonrisas adosadas a caras de ojos fríos de pescado muerto. No, lo que me inquieta y me pone de los nervios son las sillas. Hay algo fundamentalmente equivocado en la posición de las sillas, que me causa repulsa y una profunda desconfianza: están paralelas.

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No siempre están paralelas, pero casi. Las personas que se sientan en ellas tienen que contorsionarse para llegar a verse a los ojos. El lenguaje corporal es forzado y se desarticula, y sugiere distancia y recelo; falta de cercanía, casi indiferencia, y desconfianza. ¿Cómo negociar un acuerdo en esas condiciones? Da la pauta de que todo ya está digitado y finiquitado desde antes de reunirse. ¿Cómo apelar a los más altos valores cuando es casi imposible no verse de soslayo? En sillas paralelas nunca vas a poder sostener con firmeza una mirada, ni los cuerpos estarán de frente. Menos las sillas, todo está torcido. La mentira vuela alto en esas imágenes: entre sí, o al destinatario de esa foto. Me da la impresión de arrogancia, casi de desprecio por parte del dueño de casa hacia su visitante. Y cuando apoyan su peso en los posabrazos, que se inclinan el uno hacia el otro, el mensaje es de conspiración, complicidad y secreto.

Es solo cuando las sillas se miran, convergen o se cruzan que da la impresión de que ambas partes quieren llegar a algún lado juntos. Nunca en paralelo.

Abbas (izq) de la Autoridad Nacional Palestina con Morsi, el presidente Egipcio (en 2012, al menos). Ninguno de los dos podía darse el lujo de paralelismos.

Si vos te fijás en fotos de, por ejemplo, la Oficina Oval en la Casa Blanca, los sillones están frente a frente, o en posiciones convergentes.

Ahí también van a tratar de desplumarte, y probablemente lo logren, y probablemente quien entre ahí lo sepa de antemano, pero el ambiente es radicalmente distinto. Una sillas convergentes dan la impresión de que en algún momento quienes las ocupen van a llegar a un punto de contacto. Lo mismo cuando ves sillas perpendiculares: basta estirarse un poco y ya estás en un espacio común. Si no hay nada más, al menos transmiten un mínimo sentimiento de esperanza.

Cuando estás en paralelo y te estirás, al frente solo tenés un vacío infinito.

Game of Thrones: S07E06

En fin, vi el sexto capítulo de GoT. Lo vi el viernes y he meditado un par de días sobre el mismo. Por un mínimo respeto al populacho esperé hasta el final de la emisión oficial para colgar esta nueva antirreseña.

La filtración de los guiones de la temporada a principios de año le mató la gracia a este capítulo, pero aunque la sorpresa se hubiera mantenido intacta debo confesar que me tiene las bolas bastante llenas esta serie. La voy a seguir mirando porque solo queda un capítulo de la temporada, pero la verdad es que ha derrapado tanto, se ha alejado tanto de sus raíces, que si quedaran más capítulos la abandonaría acá nomás y que se vayan todos a reca…pacitar sobre lo que están haciendo.

Entre discusiones y comentarios en las redes vi colgada una nota en Forbes en donde el autor expresa su preocupación: en los libros las cosas pasan, o les pasan, a los diversos personajes debidas a sus acciones y decisiones. Son consecuencias. Todo lo que pasa es el resultado de algo previo. Es, sin dudas, una de las mejores cosas que tiene esta historia (en los libros) y una de las mejores cosas que tenía esta historia (en la serie) hasta la temporada anterior, o quizá hasta la quinta temporada, que se mantuvo a la par de los libros: la consistencia interna.

Ahora las cosas pasan por capricho y las distancias y tiempos se han acortado hasta resultar ridículas. El autor de la nota de Forbes pone el ejemplo de Daenerys al principio de la temporada desembarcando en Dragonstone directamente en lugar de recalar en Dorne, que le quedaba de pasada y en donde ya estaban la vieja Olena y las Víboras. Al hacerla ir caprichosamente a Dragonstone, 1000 kilómetros al norte, y que el resto la siga, para navegar luego otros 1000 km al sur, los guionistas establecen y propician los enfrentamientos y lo que va a pasar sin ninguna lógica o coherencia interna.

A partir de aquí habitan espoilers.

Lo mismo pasa en este capítulo. Caminás toda una noche y un día, pero cuando las cosas se complican y mandás al pendejo a buscar ayuda llega al Muro en media tarde, al trote. Supongamos unas 6 horas, ya que Gendry tiene el ímpetu de la juventud, no toma, no fuma y está altamente motivado.  El pendejo manda un cuervo desde Eastwatch a Dragonstone pidiendo ayuda y la ayuda vuelve en la forma de 3 dragones adultos… a la mañana siguiente. Desmenucemos brevemente estas piezas de información.

Entre Eastwatch y Dragonstone hay un estimado de entre 1600 y 1800 millas. Un cuervo adulto, según los datos que he podido ver -aunque no sé qué tan certeros sean-, vuela a una velocidad promedio de entre 15 y 32 mph. Ponele que en Westeros los cuervos mensajeros sean grosos de verdad y vuelen a 60 millas por hora (más rápido que los 90 km/h de una paloma mensajera). Es decir que a la mínima distancia y a la máxima velocidad que generosamente le estamos dando, un cuervo mensajero demoraría más de 26 horas volando sin descanso para llegar a destino. ¡Sin descanso! ¡Y sin aminorar la marcha!  Porque fuck you, los cuervos de Westeros son atómicos. Ponele que la rubia se organice en una hora y salga -literalmente- volando hacia el norte. Ponele que el dragón viaje al triple de velocidad que nuestro cuervo con esteroides, a 180 mph o unos 300 km/h. Siendo más que generosos y totalmente irreales, porque tres gambas es más que la velocidad media del viento en un huracán de categoría 5, así que la rubia no podría sostenerse sobre el lomo del bicho. Pero ponele, porque hoy me siento especialmente magnánimo. Son otras 10 horas.

Así que 6 horas para que Gendry llegue corriendo al muro, más 27 horas para que llegue el cuervo a Dragonstone, más 10 horas para que llegue la rubia al muro, más el tiempo que le lleve encontrar lo que está buscando en la inmensidad blanca que se extiende más allá. Son más de 43 horas, y si contamos los tiempos muertos de encontrar al maestre, armar el mensaje y despachar el pajarraco y que lo reciban, la mina piense y se organice y salga y luego dé vueltas como una enferma, sola y con indicaciones básicas, buscando la mancha negra entre la nieve que es Jon Snow y no un montón de piedras, redondeemos en dos días. Dos días completos. Son dos días siendo irrisoriamente optimistas y con una generosidad aumentada. Si fuéramos mínimamente realistas serían 5 días por lo bajo y más probablemente una semana, lo que de por sí sería un record.

Pero todo pasa entre la tarde de un día y el promediar del día siguiente. Dejame de joder. Es insoportable.

Un conocido comparó esta entrega a uno de los capítulos de Los Magníficos, pero hecho con 800 millones de dólares.  Y la verdad es que si te imaginás la música en cuantito aparece la primera llamarada de dragón, calza justito. Falta Mario Baracus con la M60. ¡Qué no habría hecho George Peppard con un dragón!

¿Y qué es eso del Perro tirando piedras como Pippin en las Minas de Moria? Es inconcebible. Su actitud frente al fuego te la llevo. Ya tenemos antecedentes. ¿Pero que el Perro se impaciente y pierda los papeles? ¿En serio? ¡Te estás cagando de risa en mi cara, hijo de puta!

¡Y el tío Benjen! ¡No podés ser tan anormal, loco! Al tío Benjen, alias Benjen Ex Machina lo tienen como brigada de incendios. Ha aparecido en 4 oportunidades en las 7 temporadas: la primera fue su presentación y las otras tres fueron para sacarles las castañas del fuego a los guionistas. Salvó a Jon en la temporada 3, salvó a Bran en la temporada 6 y ahora lo salva de nuevo a Jon. Aparece de la nada, hace lo suyo, salva de la degollina al que cuadre y vuelve a desaparecer. Por suerte creo que esta vez lo picaron para el tuco definitivamente. ¿Y qué estaban pensando a la hora de darle esa arma? Es una mezcla de mangual medieval con manriki japonés con incienciario de misa, si es que podés imaginarlo. Una masa contundente en el extremo de una cadena, con una fuente de fuego (¿?) en su interior para poder liquidar con un solo golpe a los zombies de ojos claros. Y la revolea y golpea y abre camino entre las hordas de bichos muertos andantes con aproximadamente un metro y medio de largo de cadena sin que esta pierda impulso o se desvíe. Es como si tuviera una vara, más que una cadena, cosa que es completamente ridícula. Hay que ser muy, pero muy sorete para equipar a un personaje con esta arma en un principio, y ni hablar de la manera en que hacen que esa arma se comporte.

¿Y qué es esa escena melosa en el camarote del barco? ¿Desde cuándo? Es tan ajena a los caracteres de los dos personajes que se vienen forjando desde hace 6 temporadas que dan ganas de remachar la tele contra la pared. Lo bueno de la cama en donde está Jon es que ya tiene los grilletes amurados a la pared, así se pueden sodomizar a gusto e hincarse la… rodilla uno a otra.

El alivio llega más o menos de la mano de Sansa y Arya con sus parlamentos e  interacciones, pero igual no se entiende mucho. En esta serie no saben conversar ni preguntarse las cosas, menos entre familiares que teóricamente se llevan bien y se tienen solo los unos a los otros entre un mar de enemigos declarados y aliados con dobleces. No, no hablemos.  No nos contemos nuestras historias, dificultades y lo que hemos tenido que hacer para sobrevivir. Desconfiemos y amenacémonos mutuamente. Porque sí. Por capricho.

¡Se van todos a la mierda!

Les propongo lo mismo que a los de TV Tokyo: ustedes se comprometen a ponerse media pila y yo me comprometo a pagar por lo que hacen.