Cine: Un día perfecto

Vi la película “A perfect day“, con Olga Kurylenko, Mélanie Thierry, Benicio del Toro y Tim Robbins, en donde interpretan a unos trabajadores de una ONG de ayuda humanitaria en medio de la guerra en Bosnia a finales del siglo pasado.

Los personajes de los chabones son muy buenos, comprometidos y serios, pero a la vez curtidos hasta el cinismo y con un humor ácido; el personaje de la Thierry da el excelente contrapunto de una recién llegada llena de entusiasmo e ideales. La peli está muy bien… pero saber antes del primer cuadro que las locaciones son todas españolas para mí es un anticlimax total, mata la magia hasta límites insospechados.

Sí, Base?  Acá Benicio, estamos a 30 km al este del poblado de Konopac… y vos estás sabiendo todo el tiempo que no es Konopac ni un carajo; eso es Cuenca y no hay más que hablar.

O sea, es como que tu amante diga el nombre de otra persona cuando están en la mejor parte; vas a seguir porque está contigo y está buena que da gusto… pero cualquier realidad con la que estuvieras fantaseando, acaba de ser echada a patadas por La Realidad.

Uno nunca debería saber dónde se filmó una película hasta después de verla… de la misma manera en que nunca deberías decir el nombre de otra-persona, cuando estás con otra otra-persona. Básico.

¿Te imaginás verlo a Aragorn durante tres películas caminando por Nueva Zelanda en vez de estar en la Tierra Media?  ¿Ves?  No da.

Igual, me gustó bastante y hay muchos conceptos metidos ahí dentro que vale la pena recordar.

Torrent y subs

Precedencia circular

—No sé qué me pasa esta última temporada —dice ella con un suspiro apenado.  — No encuentro las ganas.  Llego de trabajar y me quedo sentada mirando tele.  La inercia es horrible.  Tengo que moverme, ir a un gimnasio, hacer un poco de ejercicio, pero no me sale.  Por no salirme, no me sale ni ordenar la casa!

— Bueno, en eso te entiendo —le contesto.  Ves este despelote que nos rodea?  Solo ordeno si vienen visitas y limpio a fondo cuando viene María Luisa.

—Exacto!  Pero es horrible limpiar cuando viene otra gente.  Siento que no lo hago por mí.

—Claro que lo hacés por vos!  Lo hacés por vos, para que la otra gente no piense que VOS sos una mugrienta — le digo entre risas.

—Bueno, si, es cierto, pero no queda solo ahí.  Fijate que hace como un año que se me rompió el vidrio del segundo dormitorio, pero como estoy sola y no lo uso, no he llamado al vidriero.

—Pero por qué?  No debe ser tan complicado.

—No, no es complicado, incluso tengo un vidriero al lado del trabajo.  Literalmente pegado al trabajo, cuando llego, hay un local con un cartel grandote que dice: VIDRIERÍA.  Incluso he hablado con el hombre que atiende ahí y me dijo que le avisara un sábado, que iba a casa, sacaba las medidas y me colocaba el vidrio nuevo en la misma mañana.

—Y entonces, por qué no lo hacés?

— Es que no puedo levantar la persiana de la ventana, porque hay riesgo de que caiga algún pedazo a la calle.  Desde un séptimo piso, si le pega a alguien, lo mata seguro.  Y como la luz tampoco funciona… digamos que desde hace un año y medio, entonces no lo voy a hacer trabajar a lo oscuro.  Además, como no lo uso para nada, entonces ni siquiera he hecho componer la llave de luz.  Y ya de paso, te cuento que hace dos semanas se me rompió la luz de la cocina —me cuenta, risueña, ya más allá del bien y del mal.

—No te creo que estás cocinando a vela!  Ni siquiera vos podés ser tan pelotuda!

— Claro que no cocino a vela!  Qué te pensás?  Hace dos semanas que de noche me preparo un café con leche y un sánguche alumbrada con la luz de la linterna del celular.  Lo bueno es que a las 9 estoy acostada.

— No podés!  Y por qué no llamás al electricista y ya de paso le decís que arregle la luz del cuarto, para poder llamar al vidriero?

— Ah, sí, bueno… es que antes tendría que ordenar.

Y así seguimos, con la flaquita, conversando de esto y aquello, serios o muertos de risa durante 4 horas largas.

Méritos en la línea de largada

Uno de los problemas mentales que me rondan a veces, es la incapacidad para largar un tema.  Las ideas son como un ribollita, esos ensopados italianos que se cuecen, pero como alcanzan para otra comida  se vuelven a hervir al otro día: recocidos, literalmente.  Y yo voy más o menos por el estilo.  Algunas ideas se mastican, pero quedan dando vueltas hasta que podés agregarles algo más y darles otro hervor.

Esta vez me pasó con el post sobre el reclame de la meritocracia.  La idea es atractiva.  El concepto es interesante.  Es decir, en el papel no hay nada de malo en que cada quien reciba de acuerdo a sus méritos, podría ser hasta deseable. El problema radica en que es una idea imperfecta.

Hoy vi un video en el que aparece Neil Degrasse Tyson, el astrofísico.  Es de hace un par de años y en él se le pregunta su opinión sobre las mujeres y la ciencia; si el que haya pocas mujeres que se dediquen a la ciencia tiene algo que ver con la genética.  Neil Degrasse Tyson responde que no es mujer, pero que ha sido negro toda su vida, y que hay ciertas similitudes en el trato y oportunidades que reciben, o lo que se espera de ellos, en una sociedad dirigida por hombres blancos.  Los estereotipos, las convenciones, la discriminación lisa y llana, son tópicos con los que han tenido y tienen que luchar todo el tiempo.  Son fuerzas reales.  Así que, dice el físico, cuando no veas negros o mujeres dedicados a la ciencia, primero hablemos de brindar oportunidades iguales y recién después hablemos de genética.

Y en el tema de la meritocracia, finalmente di con una explicación bien sencilla.  O mejor dicho, con una analogía bien sencilla, otro de mis problemas mentales recurrentes: me manejo a base de analogías e imágenes, me explico y cuento el mundo real sirviéndome maás o menos (a veces menos) de cosas inventadas.  Así puedo meterme las cosas en el marote, como una especie de recurso menotécnico, tal vez.

Imaginate una carrera de 1000 metros.  El que llega primero siendo, teóricamente, el más meritorio y quien se lleva el premio mayor.  El problema, con esta carrera, es que hay unos pocos que comienzan en el metro 950, un buen puñado que arrancan en el metro 500 y una gran mayoría que empiezan del metro cero.

Si agarrás y colocás un gordo pelotudo en el metro 950 y a Usain Bolt en el cero, no hay mérito, entrenamiento, ni voluntad que valga.

 

Cita

Bye, bye

Debe ser terrible perderse en la propia mente

What is mérito?

Vi el spot de Chevrolet Argentina sobre la meritocracia y también escuché la respuesta de Dolina, muy similar y en la misma línea de la mayoría de las críticas, con las que, en principio, estoy de acuerdo.
Sin embargo, también me pregunto, haciendo de abogado del Diablo, ¿es posible, ni siquiera probable, pero es posible, simplemente posible, que la propaganda ensalce lo que se consigue por mérito propio y con honestidad y esfuerzo, como oposición a quien se le da todo servido en bandeja, o que consigue cosas por clientelismo, nepotismo, connivencia política, porque conoce a fulano de tal, es hijo de zutano de cual, o lisa y llanamente por medios torcidos?

Yo que sé… a lo mejor los creativos del reclame (*) iban por ese lado (el de la rectitud frente a la ubicua “viveza criolla”), en lugar de parecerce a Susanita, la de Mafalda, que decía que si los pobres no vivieran en esas casas de porquería y no compraran muebles baratos y de mala calidad, no serían pobres.

O a lo mejor sí querían decir eso, que nunca se sabe.

Solo quería hacer notar el matiz, ya que no lo he visto contemplado en ningún sitio a pesar de ser igual de cierto que la crítica que se hace, porque de esos enchufados y sus acomodos están llenos nuestros países.

(*) Me encanta decirles reclames a las piezas publicitarias, porque es una palabra que saca de quicio por igual a publicistas y gente de marketing.

Quedarse corto es inevitable

Vi la película The Big Short, basada en el libro homónimo que explica la crisis inmobiliaria de 2008 en EEUU y que afectó a todo el mundo.

Es loquísimo, porque la película trata de explicar la crisis usando un lenguaje medianamente comprensible, pero toda la situación (real) fue tan delirante, de la acepción 2: disparate insensato, que la adaptación es bastante confusa.  Por lo que tuve que buscar una review que más o menos explicara la película basada en el libro que explica la crisis.

Muy someramente, el sistema financiero se puso a jugar con las hipotecas de las casas que compraba la gente.  Como los bonos que negociaban los bancos y fondos de pensión eran un reflejo de esas hipotecas, entonces los precios de la vivienda se dispararon.  En un principio, las hipotecas calificadas como AAA y AA, eran super confiables, garantizadas.  Se consideraban inversiones estables, en la creencia de que la gente siempre paga su hipoteca.

Pero el número de hipotecas sólidas es finito y el negocio era muy bueno, por lo que empezaron a tomar en cuenta otras menos sólidas, calificadas como A, B, BB y BBB, siendo estas últimas, hipotecas sin respaldo crediticio, sin chequear ingresos o antecedentes, y sujetas a lo que luego sería determinante: tasas de interés variables, es decir, que vos pagabas un tanto de plata por mes, pero en cualquier momento podían subirte el tipo de interés y podías llegar a tener que pagar más de 3 veces ese importe.

Eran hipotecas de alto riesgo.  Por lo que cuando no podían meterse en transacciones habituales, se empaquetaban mezcladas, como para que pareciera que tenían mayor valor y solidez.  Humo.  Todos vendían y compraban humo, y hasta llegaron a basar la economía en el humo, porque nadie deja de pagar sus hipotecas, verdad?

Un tipo brillante se da cuenta de esta burbuja, de esta situación artificial.  El tipo fue Michael Burry y vio una oportunidad.  Primero avisó, pero como nadie le dio pelota, inventó algo llamado Credit Default Swap.  Una especie de seguro.  Si la hipoteca X era pagada regularmente, él tenía que pagar a los bancos que la tenían una determinada cantidad de dinero, pero si la hipoteca dejaba de pagarse, entonces el banco tenía que pagarle a él un montón de plata, el premio de ese seguro.

Eso va en conjunción con lo que da el nombre a la película: vender en corto (short), en donde vos tomás prestado algo de mucho valor, lo vendés caro, cuando baja volvés a comprarlo (para poder devolver eso que tomaste prestado y que ahora no vale nada) y te quedás con la diferencia.

La debacle llegó cuando empezó el tema de los tipos de interés variables, a pesar de que un par de años antes ya se daban casos cada vez más frecuentes de impagos de hipotecas.  Cuando las hipotecas más riesgosas empezaron a fallar, cuando se llegó a una masa crítica, toda la estructura se vino abajo.  Y como esos paquetes eran productos financieros que podían usarse, y se usaban, en transacciones a nivel global, el blop! (onomatopeya de la burbuja al hacer blop) repercutió en todos los bancos del mundo, dando lugar al quilombo por todos conocido y que arrastramos desde entonces.  Las hipotecas que formaban esos paquetes que conformaban esos productos financieros y que fueron compradas caras pasaron a valer bleh!, así que los bancos que pensaban tener un montón de plata, en realidad terminaron con un montón de bleh!

La línea final es la de siempre, en estas situaciones: al sistema bancario lo rescató el Gobierno, los responsables no solo no terminaron en cana, sino que cosecharon sus bonos por “productivadad” y de 6 a 8 millones de personas (solo en Estados Unidos) perdieron su casa, su trabajo, o las dos cosas.  Perdieron sus casas porque las compraron carísimas, y al reventar la burbuja (el blop!) pasaron a valer lo mismo que un tarro de hongos en escabeche.  Así que las casas valían una fracción del precio inicial, pero las hipotecas eran las mismas.  Los bancos no tuvieron que pagar, pero la gente sí.  En resumen: a tomar por culo, cabrón.

Las actuaciones son sólidas, la peli es impresionante y la historia sería increíble de no saber que realmente sucedió.  Como bonus, me conseguí el libro de Michael Lewis en el que se basa la peli.  A ver si en algún momento logro entender de verdad qué carajo fue lo que pasó, porque mi explicación se queda, irónicamente, muy corta.

Un día más, en la Tierra Media.

Flashes de realidad /09

roca Llegar a casa de tu novia y que esté escuchando un recital de AC/DC, con Brian Johnson desatado, te re-enamora.  Esa es mi chica!

hari Cena de sábado: pan casero de salvado de avena con azafrán y miel, jamón serrano y un oliva rico.

vege Cocina de domingo: pasta casera de espinacas, con vegetales asados y un toque de panceta.  Nota: el parmesano de Farming es la deliciosidad hecha queso.

inve Armé dos germinadores improvisados con un par de botellas de 600 cc y unos paños de gasa.  Quedé atónito con este descubrimiento: los brotes de soja, salen de los porotos mung.  Te lo juro.  Los brotes de soja no se hacen con soja.  El mundo entero es una mentira, loco!  Teóricamente, al hacerlo en casa, la relación cantidad de brotes a cantidad de semilla, es de 4 a 1.  Luego te digo.

solu Ante el embate feroz de las hormigas, opté por hacer almácigos dentro de casa.  Perejil, rabanito, radicheta, rúcula… leyendo un libro veo que todos son cultivos de siembra directa.  Veremos cómo se portan en el transplante.   Aunque mi casa queda cerrada y con poca luz una buena parte del día, así que veremos si llegamos al transplante o si morimos ahilados.

mira Lunes, viento, lluvia, frío… no es la mejor combinación para convencerme de salir de la cama, que está suavecita, tibia y sin preocupaciones.  Me levanté al trabajo solo porque tengo que descargar el primer capítulo de la sexta temporada de GoT.